Talált 7268 Eredmények: ángel Del Señor
Los quemaremos a todos, sus montañas chorrearán su sangre y sus llanuras serán cementerios. La planta de sus pies no resistirá ante nosotros, perecerán sin remedio, dice el rey Nabucodonosor, señor de toda la tierra. Él ha hablado, y no caerá en el vacío ninguna de sus palabras. (Judit 6, 4)
"Señor, Dios del cielo, considera su arrogancia y ten compasión de tu humillado pueblo; vuelve tu mirada a los que están consagrados a ti". (Judit 6, 19)
"Escucha, señor, una palabra, y no habrá bajas en tu ejército. (Judit 7, 9)
Por eso, si no quieres, señor, que perezca ninguno de los tuyos, no los ataques en lucha ordenada. (Judit 7, 11)
Los israelitas clamaron al Señor, su Dios, al ver que los rodeaban sus enemigos sin que hubiese posibilidad de escapar. (Judit 7, 19)
Os conjuramos por el cielo y la tierra, por nuestro Dios y Señor de nuestros padres, que nos castiga según nuestros pecados y los de nuestros padres, a tomar esta determinación hoy mismo". (Judit 7, 28)
Toda la asamblea se conmovió profundamente, clamando al Señor, su Dios, a grandes voces. (Judit 7, 29)
Si no podéis escrutar el fondo del corazón humano ni penetrar en los pensamientos de su mente, ¿cómo vais a comprender a Dios, creador de todas las cosas? ¿Cómo vais a conocer sus pensamientos y a entender sus designios? Hermanos, no irritéis al Señor, nuestro Dios. (Judit 8, 14)
Pero vosotros no forcéis la voluntad del Señor, nuestro Dios, pues Dios no es como un hombre, al que se puede amenazar y presionar. (Judit 8, 16)
y nuestra esclavitud no sería para nuestro bien, sino que el Señor, Dios nuestro, haría de ella nuestra deshonra. (Judit 8, 23)
Por todo esto demos gracias al Señor, Dios nuestro, que nos quiere probar, como a nuestros padres. (Judit 8, 25)
Pide por nosotros tú, que eres una mujer piadosa, y el Señor nos enviará lluvia abundante para llenar nuestras cisternas y que no perezcamos". (Judit 8, 31)