Talált 7268 Eredmények: ángel Del Señor
Entonces me respondisteis: Hemos pecado contra el Señor, nuestro Dios. Iremos y combatiremos como el Señor, nuestro Dios, nos ha mandado. Tomasteis cada uno vuestras armas y os dispusisteis a subir a la montaña. (Deuteronomio 1, 41)
Pero el Señor me dijo: Diles: No subáis ni combatáis, para que no os veáis derrotados por vuestros enemigos, pues yo no estoy con vosotros. (Deuteronomio 1, 42)
Os lo dije, pero no me escuchasteis; os rebelasteis incluso contra la palabra del Señor, y con aires de grandeza subisteis a la montaña. (Deuteronomio 1, 43)
Al regreso llorasteis ante el Señor, pero el Señor no escuchó vuestro lamento ni os prestó atención. (Deuteronomio 1, 45)
"De allí partimos por el desierto camino del mar Rojo, como el Señor me lo había ordenado. Durante largo tiempo estuvimos dando vueltas en torno a la montaña de Seír. (Deuteronomio 2, 1)
El Señor me dijo: (Deuteronomio 2, 2)
El Señor, tu Dios, te ha bendecido en todas tus empresas. Él ha velado tu peregrinación a través de este vasto desierto. Cuarenta años hace ya que te acompaña el Señor, tu Dios, sin que te falte nada. (Deuteronomio 2, 7)
El Señor me dijo: No ataques a Moab ni los provoques al combate, pues nada te daré de su tierra. Ha sido a los hijos de Lot a quienes yo he dado Ar en posesión. ( (Deuteronomio 2, 9)
También en Seír vivían antiguamente los hurritas, que se vieron desposeídos y exterminados por los hijos de Esaú, los cuales se establecieron en su lugar, de la misma manera que hizo Israel con la tierra que el Señor le dio en posesión). (Deuteronomio 2, 12)
"Desde Cades Barne al torrente Zared, vuestro viaje duró treinta y ocho años, lo suficiente para que desapareciera de en medio del campamento toda la generación en edad de guerra, tal como el Señor lo había jurado. (Deuteronomio 2, 14)
La mano del Señor cayó sobre ellos en el campamento hasta que murieron todos. (Deuteronomio 2, 15)
el Señor nos dijo: (Deuteronomio 2, 17)