Mosaico decorativo

Talált 480 Eredmények: soy

  • Y la casa de Israel sabrá desde ese día en adelante que yo soy Yahveh su Dios. (Ezequiel 39, 22)

  • y sabrán que yo soy Yahveh su Dios, cuando, después de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones, los reúna en su suelo sin dejar allí a ninguno de ellos. (Ezequiel 39, 28)

  • Y dijo Yahveh: «Ponle el nombre de "Nomipueblo", porque vosotros no sois mi pueblo ni yo soy para vosotros El-Que-Soy.» (Oseas 1, 9)

  • ¡Pleitead con vuestra madre, pleitead, porque ella ya no es mi mujer, y yo no soy su marido! ¡Que quite de su rostro sus prostituciones y de entre sus pechos sus adulterios; (Oseas 2, 4)

  • Porque yo soy como un león para Efraím, como un leoncillo para la casa de Judá. Yo, yo mismo desgarraré y me iré, arrebataré y no habrá quien salve. (Oseas 5, 14)

  • No daré curso al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím, porque soy Dios, no hombre; en medio de ti yo soy el Santo, y no vendré con ira. (Oseas 11, 9)

  • Yo soy Yahveh, tu Dios, desde el país de Egipto: aún te haré morar en tiendas como en los días del Encuentro; (Oseas 12, 10)

  • Pero yo soy Yahveh, tu Dios, desde el país de Egipto. No conoces otro Dios fuera de mí, ni hay más salvador que yo. (Oseas 13, 4)

  • Efraím... ¿qué tiene aún con los ídolos? Yo le atiendo y le miro. Yo soy como un ciprés siempre verde, y gracias a mí se te halla fruto. (Oseas 14, 9)

  • Forjad espadas de vuestros azadones y lanzad de vuestras podaderas; y diga el débil: «¡Soy un bravo!» (Joel 4, 10)

  • «Sabréis entonces que yo soy Yahveh vuestro Dios, que habito en Sión, mi monte santo. Santa será Jerusalén, y los extranjeros no pasarán más por ella.» (Joel 4, 17)

  • Respondió Amós y dijo a Amasías: «Yo no soy profeta ni hijo de profeta, yo soy vaquero y picador de sicómoros. (Amós 7, 14)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina