Mosaico decorativo

Talált 6584 Eredmények: dio

  • Acuérdate de la ira de los últimos días, y del momento del castigo, cuando Dios vuelva su rostro. (Eclesiástico 18, 24)

  • Hay malhechor que anda encorvado por el tedio, mas su interior está lleno de dolo: (Eclesiástico 19, 26)

  • Hay silencioso tenido por sabio, y quien se hace odioso por su verborrea. (Eclesiástico 20, 5)

  • El desmedido en palabras se hace abominable, y el que pretende imponerse se hace odioso. (Eclesiástico 20, 8)

  • Como espada de dos filos es toda iniquidad, para su herida no hay remedio. (Eclesiástico 21, 3)

  • La oración del pobre va de su boca a los oídos de Dios, y el juicio divino no se deja esperar. (Eclesiástico 21, 5)

  • Señor, padre y Dios de mi vida, no me des altanería de ojos, (Eclesiástico 23, 4)

  • Acuérdate de tu padre y de tu madre, cuanto te sientes en medio de los grandes, no sea que te olvides ante ellos, como un necio te conduzcas, y llegues a desear no haber nacido y a maldecir el día de tu nacimiento. (Eclesiástico 23, 14)

  • La sabiduría hace su propio elogio, en medio de su pueblo, se gloría. (Eclesiástico 24, 1)

  • Entonces me dio orden el creador del universo, el que me creó dio reposo a mi tienda, y me dijo: "Pon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel." (Eclesiástico 24, 8)

  • Todo esto es el libro de la alianza del Dios Altísimo, la Ley que nos prescribió Moisés como herencia para las asambleas de Jacob; (Eclesiástico 24, 23)

  • En medio de sus vecinos se sienta su marido, y sin poder contenerse suspira amargamente. (Eclesiástico 25, 18)


"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina