Mosaico decorativo

Talált 6584 Eredmények: dio

  • Que el Señor es compasivo y misericordioso, perdona los pecados y salva en la hora de la tribulación. (Eclesiástico 2, 11)

  • Haz, hijo, tus obras con dulzura, así serás amado por el acepto a Dios. (Eclesiástico 3, 17)

  • Para la adversidad del orgulloso no hay remedio, pues la planta del mal ha echado en él raíces. (Eclesiástico 3, 28)

  • Hasta la muerte por la verdad combate, y el Señor Dios peleará por ti. (Eclesiástico 4, 28)

  • El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor le encontrarán. (Eclesiástico 6, 16)

  • Anhela escuchar todo discurso que venga de Dios, que no se te escapen los proverbios agudos. (Eclesiástico 6, 35)

  • No digas: «Pondrá él sus ojos en la abundancia de mis dones, cuando se los presente al Dios Altísimo, los aceptará.» (Eclesiástico 7, 9)

  • No discutas con hombre rico, no sea que te venza con su peso. Porque a muchos perdió el oro, hasta los corazones de los reyes descarrió. (Eclesiástico 8, 2)

  • No salgas fiador por encima de tus medios; si lo haces, date por deudor. (Eclesiástico 8, 13)

  • Temible en su ciudad el hombre charlatán, el desmedido por su lenguaje se hace odioso. (Eclesiástico 9, 18)

  • Odioso es al Señor y a los hombres el orgullo, para ambos es un yerro la injusticia. (Eclesiástico 10, 7)

  • Que el comienzo del orgullo es el pecado, el que se agarra a él vierte abominación. Por eso les dio el Señor asombrosos castigos, y les abatió hasta aniquilarlos. (Eclesiástico 10, 13)


"Procuremos servir ao Senhor com todo o coração e com toda a vontade." São Padre Pio de Pietrelcina