Talált 6584 Eredmények: dio
Levántate, Yahveh, en tu cólera, surge contra los arrebatos de mis opresores, despierta ya, Dios mío, tú que el juicio convocas. (Salmos 7, 7)
Haz que cese la maldad de los impíos, y afianza al justo, tú que escrutas corazones y entrañas, oh Dios justo. (Salmos 7, 10)
Dios, el escudo que me cubre, el salvador de los de recto corazón; (Salmos 7, 11)
Dios, el juez justo, tardo a la cólera, pero Dios amenazante en todo tiempo (Salmos 7, 12)
Doy gracias a Yahveh por su justicia, salmodio al nombre de Yahveh, el Altísimo. (Salmos 7, 18)
Apenas inferior a un dios le hiciste, coronándole de gloria y de esplendor; (Salmos 8, 6)
¡Vuelvan los impíos al seol, todos los gentiles que de Dios se olvidan! (Salmos 9, 18)
(Nun.) el impío, insolente, no le busca: «¡No hay Dios!», es todo lo que piensa. (Salmos 10, 4)
dice en su corazón: «Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás.» (Salmos 10, 11)
Qof. ¡Levántate, Yahveh, alza tu mano, oh Dios! ¡No te olvides de los desdichados! (Salmos 10, 12)
¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: «No vendrás a indagar?» (Salmos 10, 13)
¡Mira, respóndeme, Yahveh, Dios mío! ¡Ilumina mis ojos, no me duerma en la muerte, (Salmos 13, 4)