Talált 394 Eredmények: Lin
El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies; (Salmos 18, 10)
El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y a su linaje para siempre. (Salmos 18, 51)
Nun. Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan. (Salmos 37, 25)
En Yahveh puse toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. (Salmos 40, 2)
¡Antes que espinas echen, como la zarza, verde o quemada, los arrebate el torbellino! (Salmos 58, 10)
destilan los pastos del desierto, las colinas se ciñen de alegría; (Salmos 65, 13)
Increpa a la bestia del cañaveral, a la manada de toros y novillos de los pueblos. ¡Que se sometan con lingotes de plata! ¡Dispersa a los pueblos que fomentan la guerra! (Salmos 68, 31)
¡Voz de tu trueno en torbellino! Tus relámpagos alumbraban el orbe, la tierra se estremecía y retemblaba. (Salmos 77, 19)
Dios mío, ponlos como hoja en remolino, como paja ante el viento. (Salmos 83, 14)
Bajo tu enojo declinan todos nuestros días, como un suspiro consumimos nuestros años. (Salmos 90, 9)
mis días son como la sombra que declina, y yo me seco como el heno. (Salmos 102, 12)
que se ha inclinado Yahveh desde su altura santa, desde los cielos ha mirado a la tierra, (Salmos 102, 20)