Talált 579 Eredmények: Palabras
A un esclavo no se lo corrige con palabras: aunque entienda, no las tiene en cuenta. (Proverbios 29, 19)
Palabras de Agur, hijo de Iaqué, de Masá. Oráculo de este gran hombre: ¡Me he fatigado, Dios, me he fatigado, Dios, y estoy exhausto! (Proverbios 30, 1)
No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso. (Proverbios 30, 6)
Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le inculcó su madre: (Proverbios 31, 1)
Palabras de Cohélet, hijo de David, rey en Jerusalén. (Eclesiastés 1, 1)
No te apures a abrir la boca y que tu corazón no se apresure a proferir una palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo, y tú, sobre la tierra: sé parco en tus palabras, (Eclesiastés 5, 1)
ya que los sueños vienen de las muchas ocupaciones y las palabras necias, de hablar demasiado. (Eclesiastés 5, 2)
Donde abundan las palabras, aumenta la vanidad, ¿y qué aprovecha eso al hombre? (Eclesiastés 6, 11)
Entonces pensé: "Más vale maña que fuerza", pero la sabiduría del pobre es despreciada y nadie escucha sus palabras. (Eclesiastés 9, 16)
Las palabras de los sabios oídas con calma valen más que los gritos del que gobierna a los necios. (Eclesiastés 9, 17)
Las palabras del sabio son recibidas con agrado, pero al necio lo pierde su propia lengua: (Eclesiastés 10, 12)
el insensato multiplica las palabras. El hombre no sabe lo que va a suceder: ¿quién puede anunciarle lo que vendrá después de él? (Eclesiastés 10, 14)