Talált 21960 Eredmények: Or
y le dijo: "Yo te mandé a llamar urgentemente. ¿Por qué no querías venir? ¿Acaso no dispongo de medios para colmarte de honores?". (Números 22, 37)
Entonces Balaam respondió a Balac: "Aquí me tienes. Pero, ¿qué puedo decir yo ahora? Sólo diré la palabra que Dios ponga en mi boca". (Números 22, 38)
Luego Balaam dijo a Balac: "Quédate junto a tus ofrendas, mientras voy a ver si el Señor me hace una revelación. Yo te comunicaré lo que él me manifieste". Y se fue a una colina desierta. (Números 23, 3)
El Señor se reveló a Balaam, y este le dijo: "Yo erigí los siete altares, y ofrecí un novillo y un carnero en cada altar". (Números 23, 4)
Entonces el Señor puso una palabra en la boca de Balaam y le dijo: "Regresa adonde está Balac y háblale de esta manera". (Números 23, 5)
"Yo sólo puedo repetir fielmente lo que el Señor pone en mi boca", respondió Balaam. (Números 23, 12)
Entonces Balac le dijo: "Ven conmigo a otro lugar desde donde podrás verlos, si no a todos, por los menos a una parte de ellos, y maldícemelos desde allí". (Números 23, 13)
El Señor se reveló a Balaam y puso una palabra en su boca. Luego le dijo: "Regresa adonde está Balac y háblale de esta manera". (Números 23, 16)
Al llegar, lo encontró de pie junto a su holocausto, acompañado de los jefes de Moab. Balac le preguntó: "¿Qué ha dicho el Señor?". (Números 23, 17)
Entonces Balaam pronunció su poema, diciendo: "¡Levántate, Balac, y escucha, préstame atención, hijo de Sipor! (Números 23, 18)
Dios no es un hombre, para mentir; ni es un mortal, para desdecirse: ¿Acaso él dice y no hace, promete una cosa y no cumple? (Números 23, 19)
No se ve ningún mal en Jacob ni se percibe ninguna desgracia en Israel. El Señor, su Dios, está con él, y entre ellos se oye proclamar a un rey. (Números 23, 21)