Mosaico decorativo

Talált 3062 Eredmények: Fé

  • El miedo, en efecto, no es sino el abandono de la ayuda que da la reflexión: (Sabiduría 17, 12)

  • En lugar de esas tinieblas, diste a los tuyos una columna de fuego, para que les sirviera de guía en un camino desconocido y del sol inofensivo en su gloriosa emigración. (Sabiduría 18, 3)

  • Así, aquellos que a causa de los sortilegios se habían vuelto totalmente incrédulos, ante la pérdida de sus primogénitos, confesaron que ese pueblo era hijo de Dios. (Sabiduría 18, 13)

  • porque muy pronto un hombre irreprochable salió en su defensa, con las armas de su propio ministerio: la oración y el incienso expiatorio. Él afrontó la cólera divina y puso fin a la calamidad, demostrando así que era tu servidor. (Sabiduría 18, 21)

  • En efecto, cuando todavía celebraban sus ritos fúnebres y se lamentaban junto a las tumbas de sus muertos, concibieron otro proyecto descabellado: a los que ellos mismos habían rogado que se fueran los comenzaron a perseguir como fugitivos. (Sabiduría 19, 3)

  • ¿A quién se le manifestó la ciencia de la sabiduría y quién comprendió la diversidad de sus caminos? (Eclesiástico 1, 7)

  • El que abandona a su padre es como un blasfemo y el que irrita a su madre es maldecido por el Señor. (Eclesiástico 3, 16)

  • No tengas vergüenza de confesar tus pecados ni pretendas oponerte a la corriente de un río. (Eclesiástico 4, 26)

  • No ofendas a la asamblea de la ciudad ni te degrades delante de la multitud. (Eclesiástico 7, 7)

  • no dejes de visitar al enfermo: con tales obras te harás amar. (Eclesiástico 7, 35)

  • No te pelees con un hombre iracundo, ni atravieses el desierto con él, porque la sangre no vale nada a sus ojos y cuando estés indefenso, te derribará. (Eclesiástico 8, 16)

  • Por la mano del artista, la obra es digna de elogio, y el jefe del pueblo se muestra sabio por sus palabras. (Eclesiástico 9, 17)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina