Mosaico decorativo

Talált 3062 Eredmények: Fé

  • La preferí a los cetros y a los tronos, y tuve por nada las riquezas en comparación con ella. (Sabiduría 7, 8)

  • Aunque es una sola, lo puede todo; permaneciendo en sí misma, renueva el universo; de generación en generación, entra en las almas santas, para hacer amigos de Dios y profetas. (Sabiduría 7, 27)

  • Ella, en efecto, es más radiante que el sol y supera a todas las constelaciones; es más luminosa que la misma luz, (Sabiduría 7, 29)

  • y aunque alguien sea perfecto entre los hombres, sin la Sabiduría que proviene de ti, será tenido por nada. (Sabiduría 9, 6)

  • Tú me preferiste para que fuera rey de tu pueblo y juez de tus hijos y de tus hijas. (Sabiduría 9, 7)

  • lo protegió contra sus enemigos y lo defendió de los que acechaban contra él; y le otorgó la palma en un rudo combate, para que supiera que la piedad es más poderosa que todo. (Sabiduría 10, 12)

  • Ella hizo prosperar sus empresas gracias a un santo profeta. (Sabiduría 11, 1)

  • Al que antes habían hecho exponer al peligro, y luego rechazaron con desprecio, lo admiraron al final de los acontecimientos, admiraron al que antes habían abandonado en las aguas después de sufrir una sed muy diferente a la de los justos. (Sabiduría 11, 14)

  • Bien podía tu mano omnipotente -aquella que creó el mundo de una materia informe- enviar contra ellos una multitud de osos o de leones feroces, (Sabiduría 11, 17)

  • a esos padres asesinos de seres indefensos, decidiste hacerlos perecer por las manos de nuestros padres, (Sabiduría 12, 6)

  • Ciertamente, tú hubieras podido, en una batalla campal, entregar a los impíos en manos de los justos, o bien aniquilarlos de un solo golpe por medio de animales feroces o por una sentencia inexorable. (Sabiduría 12, 9)

  • ni tampoco hay rey ni soberano que pueda enfrentarse contigo para defender a los que tú has castigado. (Sabiduría 12, 14)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina