Mosaico decorativo

Talált 3037 Eredmények: Ana

  • Jesús le respondió: «Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre. (Juan 4, 21)

  • Y fue otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real, que tenía su hijo enfermo en Cafarnaún. (Juan 4, 46)

  • Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. (Juan 6, 3)

  • Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. (Juan 6, 13)

  • Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña. (Juan 6, 15)

  • Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo». (Juan 6, 31)

  • Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron. (Juan 6, 49)

  • Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. (Juan 6, 66)

  • Jesús era el comentario de la multitud. Unos opinaban: «Es un hombre de bien». Otros, en cambio, decían: «No, engaña al pueblo». (Juan 7, 12)

  • el que cree en mí». Como dice la Escritura: De su seno brotarán manantiales de agua viva. (Juan 7, 38)

  • Los fariseos respondieron: «¿También ustedes se dejaron engañar? (Juan 7, 47)

  • Había un hombre enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de María y de su hermana Marta. (Juan 11, 1)


"O amor e o temor devem sempre andar juntos. O temor sem amor torna-se covardia; o amor sem temor torna-se presunção." São Padre Pio de Pietrelcina