Mosaico decorativo

Talált 4167 Eredmények: Poder De Dios

  • Desde que cambió mi situación hasta el día de hoy, no he tenido momentos de alegría sino en ti, Señor, Dios de Abraham. (Ester 14, 18)

  • Oh Dios, que superas a todos en poder, escucha la voz de estos desesperados; líbranos de las manos de los malos, y a mí quítame el miedo que me embarga.» (Ester 14, 19)

  • Estando así deslumbrante de belleza, invocó a Dios, que cuida de todos y los salva. (Ester 15, 5)

  • Al verlo, la reina palideció y, recostando su cabeza en el hombro de su dama, se desmayó. Dios entonces permitió que el corazón del rey se llenara de bondad. Muy asustado, saltó de su asiento y, tomándola en sus brazos para que se reanimara, la consolaba con estas dulces palabras: (Ester 15, 11)

  • Ella le respondió: «Al verte, Señor, me pareció que tú eras un ángel de Dios; mi corazón, entonces, se asustó por el miedo que infunde tu poder. Señor, tú eres maravilloso y tu rostro es encantador.» (Ester 15, 15)

  • No les basta para ello con tratar de oprimir a nuestros súbditos, sino que, incapaces de contener sus ansias de poder, traman atentados contra sus propios bienhechores. (Ester 16, 3)

  • Y no sólo destierran de entre los hombres la gratitud, sino que, embriagados por los aplausos de los malvados, piensan que van a escapar a la justicia de Dios, que todo lo ve y odia la maldad. (Ester 16, 4)

  • Muy a menudo, aquellos que ejercen el poder se han hecho cómplices del asesinato de inocentes y se han visto arrastrados a desgracias irreparables por haber confiado a sus amigos la administración de los asuntos públicos y haberse dejado influenciar por ellos, (Ester 16, 5)

  • Son hijos del Altísimo, del Dios que vive, al que nosotros y nuestros antepasados le debemos que esté tan floreciente nuestro imperio. (Ester 16, 16)

  • ya que su autor con toda su familia fue ejecutado a las puertas de Susa, recibiendo así el castigo merecido de parte de Dios, Señor del universo. (Ester 16, 18)

  • Pues ese día, que debía ser un día de desgracias, ha sido transformado por el supremo poder de Dios en un día de felicidad para la raza escogida. (Ester 16, 21)

  • Había en el país de Us un hombre llamado Job; era un varón perfecto que temía a Dios y se alejaba del mal. (Job 1, 1)


"Agradeça sempre ao Pai eterno por sua infinita misericórdia". São Padre Pio de Pietrelcina