Mosaico decorativo

pronađen 2008 Rezultati za: Eva

  • Luego se volverá contra las fortalezas de su propio país, pero tropezará, caerá y no se levantará más (Daniel 11, 19)

  • En su lugar se levantará otro que mandará un cobrador contra la gloria del reino, pero éste será derribado en pocos días, sin armas ni combate (Daniel 11, 20)

  • En lugar de éste se levantará un hombre despreciable, a quien no se dará la dignidad real, sino que se entrometerá en forma imprevista y se apoderará del reino a fuerza de intrigas. (Daniel 11, 21)

  • Vendrán contra él las naves de los kitim y tendrá que desistir de su propósito, pero desahogará su furor contra la alianza santa, y nuevamente favorecerá a los desertores de la santa alianza. (Daniel 11, 30)

  • Mandará parte de sus fuerzas a profanar el santuario-fortaleza; suprimirán el sacrificio perpetuo y pondrán allí el abominable idolo del devastador. (Daniel 11, 31)

  • Levantará las tiendas de campaña de su campamento entre el mar y el santo cerro del país hermoso. Entonces llegará a su fin y nadie vendrá en su ayuda. (Daniel 11, 45)

  • En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran jefe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia, como nunca lo hubo desde que existieron las naciones hasta el día de hoy. Entonces serán salvados todos aquellos que estén inscritos en el libro. (Daniel 12, 1)

  • Y oí la respuesta del hombre vestido de lino que estaba río arriba. Levantó las manos al cielo y juró por aquel que vive eternamente: «Todo se cumplirá dentro de un tiempo, dos tiempos y medio tiempo. Cuando el pueblo santo sea totalmente aplastado y sin fuerza, entonces se cumplirán estas cosas. (Daniel 12, 7)

  • Contando desde el momento en que sea suprimido el sacrificio perpetuo e instalado el abominable ídolo del devastador, serán mil doscientos noventa días. (Daniel 12, 11)

  • Y tú, ve hasta tu fin. Descansarás y después te levantarás para recibir tu premio al final de los tiempos.» (Daniel 12, 13)

  • En cuanto salieron las sirvientas, los dos ancianos se levantaron y fueron corriendo donde ella. (Daniel 13, 19)

  • Los dos ancianos, levantándose en medio del pueblo, pusieron las manos sobre la cabeza de Susana. (Daniel 13, 34)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina