Mosaico decorativo

1. La sabiduría hizo que lo que ellos emprendían tuviera éxito gracias a un santo profeta.

1. Ella hizo prosperar sus empresas gracias a un santo profeta.

2. Atravesaron un desierto deshabitado y levantaron sus tiendas en lugares inaccesibles.

2. Ellos atravesaron un desierto inhabitable y levantaron sus carpas en lugares intransitados;

3. Enfrentaron a sus adversarios y rechazaron a sus enemigos.

3. enfrentaron a sus enemigos y rechazaron a sus adversarios.

4. Cuanto tuvieron sed, te invocaron; les diste el agua que brotó de una roca dura: sí, una piedra tosca calmó su sed.

4. Cuando estaban sedientos, te invocaron, y una roca escarpada les dio agua, una dura piedra les calmó la sed.

5. Los mismos elementos que habían servido para castigar a sus enemigos se transformaban en benéficos para el pueblo santo.

5. Así, lo mismo que sirvió de castigo a sus enemigos fue para ellos un beneficio en sus dificultades.

6. Los Egipcios vieron cómo su río, un verdadero río que corría en todas las estaciones, estaba manchado con un barro sanguinolento:

6. En lugar de la vertiente perenne de un río, enturbiado por una mezcla de sangre y barro,

7. era en castigo por el decreto que había ordenado matar a los recién nacidos de Israel. En cambio, tú diste a tu pueblo, contra toda esperanza, un agua abundante.

7. como castigo por un decreto infanticida, les diste, contra toda esperanza, un agua abundante,

8. Después de haber padecido de sed, comprendieron mejor cómo castigabas a sus enemigos.

8. mostrándoles por la sed que soportaron entonces cómo habías castigado a sus adversarios.

9. Para ellos la prueba no había sido más que una suave corrección, en cambio veían cuan gran castigo atormentaba a los impíos, cuando los azotaba tu justa cólera.

9. Por la prueba a que fueron sometidos, aunque eran corregidos con misericordia, comprendieron los tormentos que soportaban los impíos, al ser juzgados con ira.

10. Pusiste a prueba a tu pueblo como un padre corrige a su hijo, pero a sus enemigos los condenaste como lo hace un rey severo.

10. Porque a ellos los probaste como un padre que reprende, pero a los otros los sentenciaste como un rey implacable que condena.

11. Tuvieron que sufrir con la partida de Israel, y sufrieron también después.

11. Y tanto lejos como cerca de los tuyos, estaban igualmente atribulados,

12. Cuando se acordaban de todo lo que les había pasado, sentían una pena doble.

12. ya que una doble tristeza se apoderó de ellos y gimieron al recordar el pasado:

13. Cuando supieron que el agua, instrumento de su castigo, se había vuelto favorable para Israel, reconocieron entonces la mano del Señor.

13. cuando comprendieron que lo que a ellos los castigaba había sido un beneficio para los otros, sintieron la mano del Señor.

14. Mucho antes habían expuesto a Moisés a la muerte; más tarde lo habían rechazado con desprecio. Pero ahora lo admiraban debido a esa sed que los devoraba a ellos y no a los justos.

14. Al que antes habían hecho exponer al peligro, y luego rechazaron con desprecio, lo admiraron al final de los acontecimientos, admiraron al que antes habían abandonado en las aguas después de sufrir una sed muy diferente a la de los justos.

15. Su mal corazón los había extraviado: era una locura que adoraran a reptiles irracionales y a viles animales. Por eso en castigo les enviaste nubes de insectos,

15. A causa de sus insensatos e injustos pensamientos, que los extraviaban hasta hacerles rendir culto a reptiles irracionales y a insectos despreciables, tú les enviaste como castigo una multitud de animales irracionales,

16. para hacerles ver que se los castigaba por lo mismo que habían pecado.

16. para que comprendieran que uno es castigado con lo mismo que le sirve para pecar.

17. Tu mano poderosa sólo tenía que elegir: como tu creaste el mundo a partir de una materia informe, habrías podido enviar contra ellos sin dificultad bandadas de osos o leones indomables.

17. Bien podía tu mano omnipotente -aquella que creó el mundo de una materia informe- enviar contra ellos una multitud de osos o de leones feroces,

18. Para castigarlos habrías podido crear nuevas especies, animales llenos de furor, que respiraran fuego, cuyas narices lanzaran un vapor ardiente, cuyos ojos emitieran relámpagos terribles

18. o fieras desconocidas creadas expresamente, llenas de furor, que exhalaran un aliento de fuego, despidieran un humo nauseabundo, o lanzaran de sus ojos terribles rayos:

19. Con solo verlos, antes de ser atacados, se habrían muerto de espanto.

19. animales capaces, no sólo de destruirlos de un zarpazo, sino de hacerlos perecer con su aspecto terrorífico.

20. Pero aun sin eso, bastó que tu justicia los persiguiera, que tu poderoso aliento los dispersara; pues podías derribarlos de un soplido. No lo quisiste, porque respetas totalmente lo que has dispuesto: mesura, número y peso.

20. Aún sin esto, ellos podían ser derribados de un soplo, perseguidos por la Justicia, barridos por el soplo de tu poder. Pero tú lo has dispuesto todo con medida, número y peso.

21. En realidad, tú puedes imponerte soberanamente, y ¿quién podría oponerse a la fuerza de tu brazo?

21. Tu inmenso poder está siempre a tu disposición, ¿y quién puede resistir a la fuerza de tu brazo?

22. El mundo entero está delante de ti como un grano en la balanza, como una gota de rocío que cayó al suelo de madrugada.

22. El mundo entero es delante de ti como un grano de polvo que apenas inclina la balanza, como una gota de rocío matinal que cae sobre la tierra.

23. Pero, porque lo puedes todo, tienes piedad de todos y parece como que no hicieras caso de los pecados de los hombres para que así se arrepientan.

23. Tú te compadeces de todos, porque todo lo puedes, y apartas los ojos de los pecados de los hombres para que ellos se conviertan.

24. Porque tú amas a todos los seres, tú no detestas nada de lo que has hecho: Si no los hubieras querido, no los habrías hecho.

24. Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que has hecho, porque si hubieras odiado algo, no lo habrías creado.

25. ¿Cómo podría durar una cosa que tú no quisieras? ¿Qué podría subsistir si tú no lo hubieras llamado?

25. ¿Cómo podría subsistir una cosa si tú no quisieras? ¿Cómo se conservaría si no la hubieras llamado?

26. Pero tienes lástima de todo, porque todo te pertenece, ¡oh Señor, que amas la vida,

26. Pero tú eres indulgente con todos, ya que todo es tuyo, Señor que amas la vida,



Pročitajte Bibliju u godinu dana

Pridružite se našoj zajednici i pročitajte cijelu Bibliju u 365 dana. Strukturirani i inspirativni put za produbljivanje vaše vjere i znanja o Svetom pismu.