10. El espíritu de Yahveh vino sobre él, fue juez de Israel y salió a la guerra. Yahveh puso en sus manos a Kusán Riseatáyim, rey de Edom y triumfó sobre Kusán Riseatáyim.





“Esforce-se, mesmo se for um pouco, mas sempre…” São Padre Pio de Pietrelcina