Mosaico decorativo

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  • Yo soy una muralla, y mis pechos son como torreones: por eso soy a los ojos de él como quién ha encontrado la paz. (Cantar 8, 10)

  • A los ojos de los insensatos parecían muertos; su partida de este mundo fue considerada una desgracia (Sabiduría 3, 2)

  • A los ojos de los hombres, ellos fueron castigados, pero su esperanza estaba colmada de inmortalidad. (Sabiduría 3, 4)

  • Contigo está la Sabiduría, que conoce tus obras y que estaba presente cuando tú hacías el mundo; ella sabe lo que es agradable a tus ojos y lo que es conforme a tus mandamientos. (Sabiduría 9, 9)

  • o fieras desconocidas creadas expresamente, llenas de furor, que exhalaran un aliento de fuego, despidieran un humo nauseabundo, o lanzaran de sus ojos terribles rayos: (Sabiduría 11, 18)

  • Tú te compadeces de todos, porque todo lo puedes, y apartas los ojos de los pecados de los hombres para que ellos se conviertan. (Sabiduría 11, 23)

  • ya que tuvieron por dioses a todos los ídolos de las naciones, que no pueden valerse de los ojos para ver, ni de las narices para respirar, ni de los oídos para oír, ni de los dedos de las manos para tocar, y cuyos pies no sirven para caminar. (Sabiduría 15, 15)

  • Hijo mío, no prives al pobre de su sustentoni hagas languidecer los ojos del indigente. (Eclesiástico 4, 1)

  • No apartes tus ojos del indigente ni des lugar a que alguien te maldiga: (Eclesiástico 4, 5)

  • No te pelees con un hombre iracundo, ni atravieses el desierto con él, porque la sangre no vale nada a sus ojos y cuando estés indefenso, te derribará. (Eclesiástico 8, 16)

  • Aparta tu vista de la mujer hermosa y no fijes los ojos en la belleza ajena: muchos se extraviaron por la belleza de una mujer, y por su causa el deseo arde como fuego. (Eclesiástico 9, 8)

  • No te gloríes de la ropa que te cubre ni te enorgullezcas en los días de gloria, porque las obras del Señor son admirables y están ocultas a los ojos de los hombres. (Eclesiástico 11, 4)


"O demônio é forte com quem o teme, mas é fraquíssimo com quem o despreza." São Padre Pio de Pietrelcina