Mosaico decorativo

1. en el mes séptimo, el día veinticuatro del mes, llegó esta palabra del Señor por medio del profeta Ageo:

1. El día veintiuno del séptimo mes del segundo año de Darío, Yavé le encargó al profeta Ageo

2. "Di a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá; a Josué, hijo de Yehosadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo lo siguiente:

2. que transmitiera el siguiente recado a Zorobabel, gobernador de Judá, y a Josué, sumo sacerdote, y a todo el pueblo en general: LA GLORIA DEL TEMPLO NUEVO

3. ¿Quién queda de entre vosotros que haya visto esta casa en su esplendor primero? ¿Y cómo la veis ahora? ¿No es como nada ante vuestros ojos?

3. «¿Vive todavía entre ustedes alguien que haya visto esta Casa con el esplendor que tenía? ¿Qué es lo que ven ahora? ¿No les parece una cosa insignificante?

4. Pero ahora, ten ánimo, Zorobabel, dice el Señor; ten ánimo, Josué, hijo de Yehosadac, sumo sacerdote; ten ánimo, pueblo todo de la tierra, dice el Señor. Trabajad, porque yo estoy con vosotros, palabra del Señor todopoderoso.

4. Sin embargo, a ustedes les digo, Zorobabel, Josué y todos ustedes que son el pueblo del país, que no se desanimen. Pónganse a trabajar y yo estaré con ustedes, - palabra de Yavé de los Ejércitos.

5. Empeñé mi palabra al sacaros de Egipto, y mi Espíritu estará en medio de vosotros; no temáis.

5. No tengan miedo, porque mi espíritu está entre ustedes.

6. Porque esto dice el Señor todopoderoso: Dentro de poco conmoveré los cielos y la tierra, el mar y el desierto.

6. Esto dice Yavé: «Dentro de muy poco tiempo sacudiré los cielos y la tierra, los mares y los continentes.

7. Haré temblar a todas las naciones para que traigan los tesoros de todas las gentes, y colmaré de gloria esta casa, dice el Señor todopoderoso.

7. Sacudiré a todas las naciones, y todos sus objetos preciosos vendrán a parar aquí, dice Yavé.

8. Mía es la plata y mío es el oro, dice el Señor todopoderoso.

8. ¡A mi el oro! ¡A mí la plata!, dice Yavé de los ejércitos.

9. La gloria de esta casa última será mayor que la de la primera, dice el Señor todopoderoso; y en este lugar daré la paz, dice el Señor todopoderoso".

9. La fama de este templo será mucho mayor que la del anterior, y en este lugar yo entregaré la paz, dice Yavé de los Ejércitos.»

10. El día veinticuatro del mes noveno, del año segundo de Darío, fue dirigida al profeta Ageo esta palabra del Señor:

10. El día veinticuatro del mes noveno, Yavé se dirigió nuevamente al profeta Ageo,

11. "Esto dice el Señor todopoderoso: Haz esta consulta a los sacerdotes:

11. para que, en su nombre, les pidiera a los sacerdotes la solución del siguiente caso, de acuerdo a la ley.

12. Si uno lleva carne santificada en la parte extrema de su vestido y toca con su vestido pan, alimentos cocidos, vino, aceite o cualquier clase de alimentos, ¿será esto santificado?". Los sacerdotes respondieron: "No".

12. «Si un hombre lleva carne consagrada envuelta en un traje y con éste roza pan, comida, vino, aceite o cualquier otro alimento, ¿quedará también todo esto consagrado?» Ellos respondieron: «No.»

13. Ageo prosiguió: "Si uno, impuro por el contacto con un cadáver, toca cualquiera de estas cosas, ¿serían impuras?". Los sacerdotes respondieron: "Sí".

13. Ageo prosiguió: «Si uno, en cambio, queda impuro por haber tocado un cadáver y roza luego algunas de estas cosas, ¿quedarán todas impuras?» Los sacerdotes dijeron esta vez: «Sí.»

14. Entonces Ageo dijo: "Esto le pasa a este pueblo, a esta nación delante de mí, palabra del Señor; esto le pasa a todo lo que hacen: todo lo que allí ofrecen es impuro.

14. Entonces les dijo Ageo: «Así les sucedía a este pueblo, y así es esta nación delante de mí -palabra de Yavé. Todas sus acciones son impuras y entonces todo lo que aquí ofrecen es impuro.

15. Y ahora estad atentos desde hoy en adelante. Antes de poner una piedra sobre otra en el templo del Señor,

15. Pero miren lo que sucederá a partir de hoy. Antes de que empezaran a poner piedra sobre piedra para la Casa de Yavé,

16. ¿cuál era vuestra situación? Veníais a un muelo de trigo de veinte medidas, y sólo había diez; veníais al lagar para sacar cincuenta, y sólo había veinte.

16. ¿qué les pasaba? Venían a un montón de veinte sacos de trigo, pero sólo quedaban diez. Venían a un tanque de cincuenta arrobas de vino y se encontraban sólo veinte.

17. Yo herí con tizón, añublo y granizo todas vuestras labores, y sin embargo no volvisteis a mí, palabra del Señor.

17. Yo eché a perder todo el trabajo de ustedes con el tizón, el pulgón y el granizo. Pero ninguno de ustedes se volvía a mí, dice Yavé.

18. Estad, pues, atentos de ahora en adelante -a partir del veinticuatro del mes noveno-; desde el día en que se pusieron los cimientos del templo del Señor, estad atentos:

18. Pongan, pues, atención desde hoy en adelante, desde este día veinticuatro del noveno mes en que se ha puesto la primera piedra del Santuario de Yavé.

19. a ver si sigue faltando el grano en el granero, y si la vid, la higuera, el granado y el olivo no llevan fruto. Porque a partir de hoy yo os doy la bendición".

19. Miren si todavía falta el trigo en el granero. Miren si la vid, la higuera, el granado y el olivo no dan frutos. Pues en adelante los voy a bendecir.»

20. El mismo día veinticuatro fue dirigida a Ageo por segunda vez esta palabra del Señor:

20. Una palabra de Yavé le llegó nuevamente a Ageo ese día veinticuatro:

21. "Di a Zorobabel, gobernador de Judá: Yo conmoveré los cielos y la tierra.

21. Dile a Zorobabel, gobernador de Judá: «Voy a remecer los cielos y la tierra.

22. Cambiaré los tronos de los reinos y destruiré el poder de los reyes de las naciones. Volcaré los carros de guerra y a sus conductores; caballos y jinetes caerán cada uno por la espada de su hermano.

22. Derribaré los tronos de los reyes y destruiré el poderío de las naciones. Volcaré al carro con su conductor; rodarán por el suelo los caballos y sus jinetes. Se matarán unos a otros.

23. En aquel día, palabra del Señor todopoderoso, te tomaré a ti, Zorobabel, hijo de Sealtiel, mi siervo, dice el Señor, y haré de ti como un anillo de sellar; porque yo te he elegido, dice el Señor todopoderoso".

23. En aquel día, lo asegura Yavé de los Ejércitos, te tomaré a ti, Zorobabel, hijo de Sealtiel, mi servidor, y serás para mí como un anillo con mis iniciales en mi dedo. Pues a ti te he elegido, dice Yavé de los Ejércitos.»



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