Löydetty 1427 Tulokset: Vie
Entonces Joás, rey de Israel, fue y se vieron las caras él y Amasías, rey de Judá, en Bet Semes de Judá. (II Crónicas 25, 21)
que se enfrentaron al rey Ozías y le dijeron: "Ozías, tú no puedes ofrecer el incienso al Señor; sólo pueden hacerlo los sacerdotes de Aarón, consagrados precisamente para eso. Sal fuera del santuario, porque has pecado y no tienes derecho a la gloria que viene del Señor Dios". (II Crónicas 26, 18)
Azarías, el sacerdote jefe, y todos los sacerdotes se fijaron en él, vieron la lepra en su frente y se apresuraron a echarlo de allí, cuando él mismo salía ya precipitadamente, porque el Señor lo había castigado. (II Crónicas 26, 20)
Cuando los levitas estuvieron en sus sitios con los instrumentos de David y los sacerdotes con las trompetas, (II Crónicas 29, 26)
No seáis como vuestros padres y vuestros hermanos, que fueron infieles al Señor, Dios de sus padres, que los entregó a la destrucción, como vosotros estáis viendo. (II Crónicas 30, 7)
Todos los de Judá estuvieron de acuerdo en cumplir la orden del rey y de los jefes como lo había mandado el Señor. (II Crónicas 30, 12)
Cuando Ezequías y sus jefes vieron tantos montones, bendijeron al Señor y a su pueblo Israel. (II Crónicas 31, 8)
a todos los que iban al templo del Señor, según el estatuto diario, a prestar sus servicios según sus funciones y según sus clases con tal que estuvieran en el registro que incluía a los varones de tres años para arriba. (II Crónicas 31, 16)
Ezequías, viendo que Senaquerib avanzaba con la intención de atacar Jerusalén, (II Crónicas 32, 2)
"Esto dice Senaquerib, rey de Asiria: ¿En qué ponéis vuestra confianza para seguir viviendo sitiados en Jerusalén? (II Crónicas 32, 10)
"Id y consultad al Señor por mí y por todos los supervivientes en Israel y en Judá acerca de las palabras de este libro que se ha encontrado, pues la cólera del Señor se ha encendido contra nosotros, porque nuestros padres no hicieron caso de las palabras de este libro, cumpliendo lo que está escrito en él". (II Crónicas 34, 21)
Josías quitó de todo el territorio de Israel todos los ídolos repugnantes e hizo que todos los que se encontraban en Israel sirvieran al Señor, su Dios. Durante todos los días de su vida no se apartaron del Señor, Dios de sus padres. (II Crónicas 34, 33)