Mosaico decorativo

Löydetty 3535 Tulokset: Sal

  • David se acercaba, y Ornán, al ver al rey, le salió al encuentro y se postró ante él rostro en tierra. (I Crónicas 21, 21)

  • David se decía: "Mi hijo Salomón es todavía joven y tierno, y la casa que tiene que edificar al Señor ha de ser famosa en todo el mundo por su esplendor y grandeza. Quiero dejarle hechos los preparativos". (I Crónicas 22, 5)

  • Llamó luego a su hijo Salomón, le encomendó la construcción de un templo al Señor, Dios de Israel, (I Crónicas 22, 6)

  • Tendrás un hijo, que será hombre de paz con todos los enemigos de alrededor. Salomón será su nombre; yo concederé paz y tranquilidad a Israel durante los días de su vida. (I Crónicas 22, 9)

  • David ordenó a todos los jefes de Israel que ayudaran a su hijo Salomón: (I Crónicas 22, 17)

  • Viejo ya David y cargado de días, nombró a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • David había dicho: "Ya que el Señor, Dios de Israel, ha otorgado paz a su pueblo y ha fijado para siempre su morada en Jerusalén, (I Crónicas 23, 25)

  • A Supín y a Josá les tocó la occidental con la puerta de Saléquet, sobre la calzada superior. Las puertas de guardia se correspondían. Distribución de las puertas de guardia: (I Crónicas 26, 16)

  • David convocó en Jerusalén a todos los jefes de Israel; jefes de tribu, jefes de las divisiones al servicio del rey, oficiales de millares y centurias, superintendentes de la hacienda, ganadería e hijos del rey, eunucos y héroes, todo el personal de valía. (I Crónicas 28, 1)

  • Entre todos mis hijos, pues el Señor me ha dado muchos, ha elegido a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino del Señor sobre Israel. (I Crónicas 28, 5)

  • Me ha dicho: Tu hijo Salomón construirá mi templo y mis atrios, pues lo he elegido como hijo y yo seré un padre para él. (I Crónicas 28, 6)

  • Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, sírvele con todo tu corazón, con ánimo bien dispuesto, porque el Señor escudriña los corazones de todos y penetra sus más secretos pensamientos. Si tú lo buscas, él se dejará encontrar; pero si tú lo abandonas, él se retirará para siempre. (I Crónicas 28, 9)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina