Löydetty 1774 Tulokset: Pueblo Judío
Porque siguió siempre al todopoderoso, y en los días de Moisés mostró su piedad, él y Caleb, hijo de Jefoné, oponiéndose a la multitud, apartando al pueblo del pecado, reprimiendo la maligna murmuración. (Eclesiástico 46, 7)
Samuel, amado del Señor y su profeta, estableció la monarquía y ungió príncipes sobre su pueblo. (Eclesiástico 46, 13)
Aun después de su muerte profetizó y anunció al rey su fin; levantó su voz profética desde la tierra para borrar la iniquidad del pueblo. (Eclesiástico 46, 20)
En la juventud ¿no mató al gigante, y quitó el oprobio de su pueblo, cuando lanzó con su honda la piedra y acabó con la arrogancia de Goliat? (Eclesiástico 47, 4)
Porque invocó al Señor altísimo, y éste dio fuerza a su diestra para matar a un poderoso guerrero y exaltar el poder de su pueblo. (Eclesiástico 47, 5)
Salomón descansó con sus padres, dejando tras él uno de su linaje, Roboán, el más loco del pueblo, pobre de inteligencia, que con su decisión excitó al pueblo a la rebeldía. (Eclesiástico 47, 23)
A pesar de todo, el pueblo no se arrepintió ni se apartó de sus pecados, hasta que fueron expulsados de su país y dispersados por toda la tierra. (Eclesiástico 48, 15)
Él se comportó con rectitud, intentando la conversión del pueblo, y extirpó los ídolos detestables. (Eclesiástico 49, 2)
Ni hubo hombre semejante a José, jefe de sus hermanos, apoyo del pueblo, cuyos huesos fueron tratados con respeto. (Eclesiástico 49, 15)
Él se empeñó en preservar a su pueblo de la ruina, y fortificó la ciudad para caso de cerco. (Eclesiástico 50, 4)
¡Qué majestuoso era cuando el pueblo lo rodeaba al salir de entre los velos del santuario! (Eclesiástico 50, 5)
Entonces todo el pueblo a una se apresuraba a postrarse en tierra para adorar al Señor, Dios altísimo, omnipotente. (Eclesiástico 50, 17)