Mosaico decorativo

Löydetty 1464 Tulokset: Mal

  • Había en el país de Hus un hombre llamado Job, hombre perfecto, íntegro, temeroso de Dios y apartado del mal. (Job 1, 1)

  • Al terminar los días del convite, Job les mandaba llamar para purificarlos; al día siguiente, se levantaba de madrugada y ofrecía un holocausto por cada uno de ellos. Porque pensaba: "Acaso hayan pecado mis hijos y hayan maldecido a Dios en su corazón". Así procedía Job cada vez. (Job 1, 5)

  • Y el Señor dijo a Satán: "¿Has reparado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, hombre recto, íntegro, temeroso de Dios y apartado del mal". (Job 1, 8)

  • Pero extiende tu mano y toca todos sus bienes. ¡Verás si no te maldice a la cara!". (Job 1, 11)

  • Y el Señor dijo a Satán: "¿Has reparado acaso en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, hombre recto, íntegro, temeroso de Dios y apartado del mal. Aún sigue firme en su entereza; en vano me has incitado contra él para arruinarlo". (Job 2, 3)

  • Pero extiende tu mano y toca sus huesos y su carne. Verás si no te maldice a la cara". (Job 2, 5)

  • Satán salió de la presencia del Señor e hirió a Job con una llaga maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza. (Job 2, 7)

  • Su mujer le dijo: "¿Todavía perseveras en tu rectitud? ¡Maldice a Dios y muere!". (Job 2, 9)

  • Pero él respondió: "Hablas como una mujer necia. Si se acepta de Dios el bien, ¿no se ha de aceptar el mal?". En todo esto no pecó Job con sus labios. (Job 2, 10)

  • Por fin Job abrió su boca y maldijo el día de su nacimiento. (Job 3, 1)

  • La maldigan los que maldicen el día, los que suelen despertar a Leviatán. (Job 3, 8)

  • Allí termina el furor de los malvados, allí reposan los exhaustos de fuerzas; (Job 3, 17)


"O Santo Sacrifício da Missa é o sufrágio mais eficaz que ultrapassa todas as orações." São Padre Pio de Pietrelcina