Mosaico decorativo

Löydetty 1464 Tulokset: Mal

  • y sus hermanos, empleados en el servicio del templo: ochocientos veintidós; y Adayas, hijo de Yeroján, hijo de Pelalías, hijo de Amsí, hijo de Zacarías, hijo de Pasjur, hijo de Malquías, (Nehemías 11, 12)

  • Amarías, Maluc, Jatús, (Nehemías 12, 2)

  • de la de Maluk, Jonatán; de la de Secanías, José; (Nehemías 12, 14)

  • Maasías, Semayas, Eleazar, Uzí, Yehojanán, Malaquías, Elán y Ezer. Los cantores entonaron sus himnos bajo la dirección de Yisrajías. (Nehemías 12, 42)

  • por no haber salido a recibir a los israelitas con pan y agua y por haber alquilado a Balaán para que los maldijese, aunque nuestro Dios cambiara la maldición en bendición. (Nehemías 13, 2)

  • y vine a Jerusalén; aquí me enteré del mal que había hecho Eliasib en favor de Tobías, proporcionándole un local en el atrio mismo del templo de Dios. (Nehemías 13, 7)

  • Yo los reprendí, los maldije, hice azotar a algunos de ellos, les arranqué los cabellos y les hice jurar en el nombre de Dios: "No caséis a vuestras hijas con extranjeros, y vosotros y vuestros hijos no os caséis con extranjeras. (Nehemías 13, 25)

  • y envió a Rafael para curarlos; a Tobit, de las manchas blancas de sus ojos, para que volviese a ver la luz del cielo, y a Sara, hija de Ragüel, para darla por esposa a Tobías, hijo de Tobit, librándola del maligno demonio Asmodeo, pues correspondía a Tobías casarse con ella con preferencia a todos los demás pretendientes. Al mismo tiempo que Tobit volvía del patio de su casa, Sara, hija de Ragüel, bajaba del piso superior. (Tobías 3, 17)

  • Tobías fue a su casa y dijo a su padre: "He encontrado a un israelita, compatriota nuestro". Su padre le respondió: "Llámalo para que sepa a qué familia y tribu pertenece y, si es persona de confianza, para acompañarte". (Tobías 5, 9)

  • Le respondió: "El corazón y el hígado del pez se queman delante de un hombre o mujer atormentados por el demonio o por un espíritu maligno, y el tormento desaparece para siempre. (Tobías 6, 8)

  • La criada salió y les dijo que vivía y que nada malo les había sucedido. (Tobías 8, 14)

  • Con las dos manos quitó las manchas blancas de los lagrimales de sus ojos. (Tobías 11, 12)


"Feliz a alma que atinge o nível de perfeição que Deus deseja!" São Padre Pio de Pietrelcina