Mosaico decorativo

Löydetty 12214 Tulokset: Est

  • preocupándoos no sólo de vuestras cosas, sino también de las cosas de los demás. (Filipenses 2, 4)

  • Por ello Dios le exaltó sobremanera y le otorgó un nombre que está sobre cualquier otro nombre, (Filipenses 2, 9)

  • Por tanto, queridos hermanos, como siempre habéis obedecido, no sólo durante mi presencia, sino también y mucho más mientras estuve ausente, trabajad por vuestra salvación con profundo acatamiento (Filipenses 2, 12)

  • a fin de que seáis irreprochables y sin malicia, hijos de Dios irreprensibles en medio de esta generación perversa y descarriada, en medio de la cual brilláis como astros en el universo, (Filipenses 2, 15)

  • Y aunque tuviera que derramar mi sangre como libación sobre el sacrificio y la ofrenda de vuestra fe, me gozo y congratulo con todos vosotros. (Filipenses 2, 17)

  • Alegraos también vosotros de esto mismo y congratulaos conmigo. (Filipenses 2, 18)

  • Pues a nadie tengo de tan idénticos sentimientos conmigo, que tan sinceramente se preocupe de vuestras cosas; (Filipenses 2, 20)

  • Entre tanto he juzgado necesario enviaros a Epafrodito, nuestro hermano, colaborador y compañero de fatigas, el que vosotros me enviasteis con el encargo de socorrerme en mis necesidades, (Filipenses 2, 25)

  • pues está deseando veros a todos vosotros y siente profunda inquietud porque sabe que ha llegado a vosotros la noticia de su enfermedad. (Filipenses 2, 26)

  • Cierto que enfermó y estuvo a las puertas de la muerte, pero Dios tuvo misericordia de él; y no sólo de él, sino también de mí, para que no tuviese yo tristeza sobre tristeza. (Filipenses 2, 27)

  • que por la obra de Cristo estuvo a punto de morir poniendo en peligro su vida para proporcionarme en vuestra ausencia los servicios que vosotros no me podíais prestar. (Filipenses 2, 30)

  • Por lo demás, hermanos míos, alegraos en el Señor. No me resulta molesto escribiros las mismas cosas, y a vosotros os es útil. (Filipenses 3, 1)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina