Löydetty 12214 Tulokset: Est
Y cuando el fruto está maduro, el hombre echa la hoz porque es el tiempo de la cosecha". (Marcos 4, 29)
Con muchas parábolas por el estilo les exponía la doctrina según ellos podían comprenderla, (Marcos 4, 33)
Se levantó entonces una fuerte borrasca, y las olas saltaban por encima de la barca, de suerte que estaba a punto de llenarse. (Marcos 4, 37)
Jesús estaba durmiendo sobre un cabezal en la popa. Ellos lo despertaron y le dijeron: "Maestro, ¿no te importa que perezcamos?". (Marcos 4, 38)
Ellos quedaron sumamente atemorizados, y se decían unos a otros: "¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?". (Marcos 4, 41)
Llegaron a la orilla opuesta, a la región de los gerasenos; (Marcos 5, 1)
pues muchas veces lo habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos y nadie podía sujetarlo. (Marcos 5, 4)
Jesús le preguntó: "¿Cómo te llamas?". Él contestó: "Me llamo legión, pues somos muchos". (Marcos 5, 9)
Al llegar a Jesús y ver sentado, vestido y en su sano juicio al endemoniado que había tenido la legión, se llenaron de miedo. (Marcos 5, 15)
rogándole con insistencia: "Mi hijita se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella para que se cure y viva". (Marcos 5, 23)
pues se decía: "Con sólo tocar sus vestidos, me curo". (Marcos 5, 28)
Inmediatamente, la fuente de las hemorragias se secó y sintió que su cuerpo estaba curado de la enfermedad. (Marcos 5, 29)