Löydetty 12214 Tulokset: Est
Los maestros de la ley, que habían venido de Jerusalén, decían: "¡Tiene a Belcebú!"; y también: "¡Echa a los demonios con el poder del príncipe de los demonios!". (Marcos 3, 22)
"¿Cómo puede ser que Satanás eche a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede subsistir. (Marcos 3, 24)
Y si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no puede subsistir. (Marcos 3, 25)
Si Satanás se alza contra sí mismo, está dividido y no puede subsistir; toca a su fin. (Marcos 3, 26)
Y es que los maestros de la ley decían: "Tiene un espíritu inmundo". (Marcos 3, 30)
La gente estaba sentada a su alrededor cuando le dijeron: "Mira, ahí afuera te buscan tu madre y tus hermanos y hermanas". (Marcos 3, 32)
Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. (Marcos 3, 34)
Cuando se quedó a solas, los doce y los que estaban a su alrededor le preguntaron el significado de las parábolas. (Marcos 4, 10)
Y les dijo: "A vosotros se os ha dado conocer los secretos del reino de Dios; pero a los demás, a los que están fuera, todo les llega en parábolas (Marcos 4, 11)
Y les dijo: "¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, vais a entender las demás parábolas? (Marcos 4, 13)
Porque nada hay oculto que no sea descubierto, y nada secreto que no sea puesto en claro. (Marcos 4, 22)
Lo mismo si está dormido como si está despierto, si es de noche como si es de día, la semilla, sin que él sepa cómo, germina y crece. (Marcos 4, 27)