Mosaico decorativo

Löydetty 2311 Tulokset: Vid

  • Del maestro de coro. Sobre «la cierva de la aurora». Salmo. De David. (Salmos 22, 1)

  • ávidos abren contra mí sus fauces; leones que desgarran y rugen. (Salmos 22, 14)

  • Salmo. De David. Yahveh es mi pastor, nada me falta. (Salmos 23, 1)

  • Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días. (Salmos 23, 6)

  • Salmo. De David. De Yahveh es la tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que en él habitan; (Salmos 24, 1)

  • De David Alef. A ti, Yahveh, levanto mi alma, (Salmos 25, 1)

  • De David. Hazme justicia, Yahveh, pues yo camino en mi entereza, me apoyo en Yahveh y no vacilo. (Salmos 26, 1)

  • No juntes mi alma con los pecadores, ni mi vida con los hombres sanguinarios, (Salmos 26, 9)

  • De David. Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar? (Salmos 27, 1)

  • Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo. (Salmos 27, 4)

  • De David. Hacia ti clamo, Yahveh, roca mía, no estés mudo ante mí; no sea yo, ante tu silencio, igual que los que bajan a la fosa. (Salmos 28, 1)

  • Salmo. De David. ¡Rendid a Yahveh, hijos de Dios, rendid a Yahveh gloria y poder! (Salmos 29, 1)


"Rezai e continuai a rezar para não ficardes entorpecidos". São Padre Pio de Pietrelcina