Löydetty 22845 Tulokset: Re
Así que, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre. (Gálatas 4, 31)
Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud. (Gálatas 5, 1)
De nuevo declaro a todo hombre que se circuncida que queda obligado a practicar toda la ley. (Gálatas 5, 3)
Comenzasteis bien vuestra carrera, ¿quién os puso obstáculo para no seguir a la verdad? (Gálatas 5, 7)
Por mi parte, confío en el Señor que vosotros no pensaréis de otra manera; pero el que os perturba llevará su castigo, quienquiera que sea. (Gálatas 5, 10)
En cuanto a mí, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué soy todavía perseguido? ¡Pues se acabó ya el escándalo de la cruz! (Gálatas 5, 11)
Porque, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esa libertad pretexto para la carne; antes al contrario, servíos por amor los unos a los otros. (Gálatas 5, 13)
Pues toda la ley alcanza su plenitud en este solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Gálatas 5, 14)
Por mi parte os digo: Si vivís según el Espíritu, no daréis satisfacción a las apetencias de la carne. (Gálatas 5, 16)
Pues la carne tiene apetencias contrarias al espíritu, y el espíritu contrarias a la carne, como que son entre sí antagónicos, de forma que no hacéis lo que quisierais. (Gálatas 5, 17)
Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, (Gálatas 5, 19)
idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, (Gálatas 5, 20)