Löydetty 22845 Tulokset: Re
Pero, de hecho, la Escritura encerró todo bajo el pecado, a fin de que la Promesa fuera otorgada a los creyentes mediante la fe en Jesucristo. (Gálatas 3, 22)
En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: (Gálatas 3, 27)
ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Gálatas 3, 28)
Y si sois de Cristo, ya sois descendencia de Abraham, herederos según la Promesa. (Gálatas 3, 29)
Pues yo digo: Mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, con ser dueño de todo; (Gálatas 4, 1)
sino que está bajo tutores y administradores hasta el tiempo fijado por el padre. (Gálatas 4, 2)
De igual manera, también nosotros, cuando éramos menores de edad, vivíamos como esclavos bajo los elementos del mundo. (Gálatas 4, 3)
para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva. (Gálatas 4, 5)
La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! (Gálatas 4, 6)
De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios. (Gálatas 4, 7)
Pero en otro tiempo, cuando no conocíais a Dios, servíais a los que en realidad no son dioses. (Gálatas 4, 8)
Mas, ahora que habéis conocido a Dios, o mejor, que él os ha conocido, ¿cómo retornáis a esos elementos sin fuerza ni valor, a los cuales queréis volver a servir de nuevo? (Gálatas 4, 9)