Löydetty 1973 Tulokset: Oso
Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. (Lucas 19, 43)
Pero en adelante, el Hijo del hombre se sentará a la derecha de Dios todopoderoso». (Lucas 22, 69)
Ellos dijeron: «¿Acaso necesitamos otro testimonio? Nosotros mismos lo hemos oído de su propia boca». (Lucas 22, 71)
Entonces se dirá a las montañas: ¡Caigan sobre nosotros!, y a los cerros: ¡Sepúltennos! (Lucas 23, 30)
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros». (Lucas 23, 39)
Nosotros la sufrimos justamente, porque pagamos nuestras culpas, pero él no ha hecho nada malo». (Lucas 23, 41)
«¿Qué cosa?», les preguntó. Ellos respondieron: «Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, (Lucas 24, 19)
Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. (Lucas 24, 21)
Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro (Lucas 24, 22)
Pero ellos le insistieron: «Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba». Él entró y se quedó con ellos. (Lucas 24, 29)
Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. (Juan 1, 14)
De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia: (Juan 1, 16)