Mosaico decorativo

Löydetty 4547 Tulokset: David Como Rey

  • Estos hombres no están ebrios, como ustedes suponen, ya que no son más que las nueve de la mañana, (Hechos 2, 15)

  • En efecto, refiriéndose a él, dijo David: Veía sin cesar al Señor delante de mí, porque él está a mi derecha para que yo no vacile. (Hechos 2, 25)

  • Hermanos, permítanme decirles con toda franqueza que el patriarca David murió y fue sepultado, y su tumba se conserva entre nosotros hasta el día de hoy. (Hechos 2, 29)

  • Pero como él era profeta, sabía que Dios le había jurado que un descendiente suyo se sentaría en su trono. (Hechos 2, 30)

  • Exaltado por el poder de Dios, él recibió del Padre el Espíritu Santo prometido, y lo ha comunicado como ustedes ven y oyen. (Hechos 2, 33)

  • Porque no es David el que subió a los cielos; al contrario, él mismo afirma: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, (Hechos 2, 34)

  • Como él no soltaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo, lleno de asombro, corrió hacia ellos, que estaban en el pórtico de Salomón. (Hechos 3, 11)

  • Al ver esto, Pedro dijo al pueblo: «Israelitas, ¿de qué se asombran? ¿Por qué nos miran así, como si fuera por nuestro poder o por nuestra santidad, que hemos hecho caminar a este hombre? (Hechos 3, 12)

  • Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidiendo como una gracia la liberación de un homicida, (Hechos 3, 14)

  • Por haber creído en su Nombre, ese mismo Nombre ha devuelto la fuerza al que ustedes ven y conocen. Esta fe que proviene de él, es la que lo ha curado completamente, como ustedes pueden comprobar. (Hechos 3, 16)

  • ya que hoy se nos pide cuenta del bien que hicimos a un enfermo y de cómo fue curado, (Hechos 4, 9)

  • Después de amenazarlos nuevamente, los dejaron en libertad, ya que no sabían cómo castigarlos, por temor al pueblo que alababa a Dios al ver lo que había sucedido. (Hechos 4, 21)


"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina