Löydetty 4547 Tulokset: David Como Rey
Así como tú me enviaste al mundo, yo también los envío al mundo. (Juan 17, 18)
Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. (Juan 17, 21)
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno (Juan 17, 22)
-yo en ellos y tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí. (Juan 17, 23)
Así debía cumplirse lo que había dicho Jesús cuando indicó cómo iba a morir. (Juan 18, 32)
Después que los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo, (Juan 19, 23)
Como era para los judíos un día de Preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. (Juan 19, 42)
Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes». (Juan 20, 21)
Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, (Hechos 1, 10)
«Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús. (Hechos 1, 16)
Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. (Hechos 2, 3)
¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua? (Hechos 2, 8)