Löydetty 3868 Tulokset: Confía En Dios
Viéndolo así, Jesús dijo: «¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios! (Lucas 18, 24)
Sí, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios». (Lucas 18, 25)
Jesús respondió: «Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios». (Lucas 18, 27)
Jesús respondió: «Les aseguro que el que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos, por el Reino de Dios, (Lucas 18, 29)
En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios. (Lucas 18, 43)
Como la gente seguía escuchando, añadió una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. (Lucas 19, 11)
Cuando Jesús se acercaba a la pendiente del monte de los Olivos, todos los discípulos, llenos de alegría, comenzaron a alabar a Dios en alta voz, por todos los milagros que habían visto. (Lucas 19, 37)
Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios». (Lucas 19, 44)
Vendrá, acabará con esos viñadores y entregará la viña a otros». Al oír estas palabras, dijeron: «¡Dios no lo permita!». (Lucas 20, 16)
Y le dijeron: «Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud y que no tienes en cuenta la condición de las personas, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. (Lucas 20, 21)
Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios». (Lucas 20, 25)
Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y, al ser hijos de la resurrección, son hijos de Dios. (Lucas 20, 36)