Löydetty 3868 Tulokset: Confía En Dios
Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta (Lucas 17, 15)
¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?». (Lucas 17, 18)
Los fariseos le preguntaron cuándo llegaría el Reino de Dios. Él les respondió: «El Reino de Dios no viene ostensiblemente, (Lucas 17, 20)
y no se podrá decir: "Está aquí" o "Está allí". Porque el Reino de Dios está entre ustedes». (Lucas 17, 21)
«En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; (Lucas 18, 2)
Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: "Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, (Lucas 18, 4)
Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar? (Lucas 18, 7)
El fariseo, de pie, oraba en voz baja: "Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. (Lucas 18, 11)
En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!". (Lucas 18, 13)
Entonces Jesús los hizo llamar y dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. (Lucas 18, 16)
Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él». (Lucas 18, 17)
Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. (Lucas 18, 19)