Löydetty 5513 Tulokset: Öl
Él los entregó en manos de todos los reinos que nos rodean, para que cayeran en el oprobio y la desolación, entre todos los pueblos de los alrededores donde el Señor los dispersó. (Baruc 2, 4)
Yo sé, en efecto, que ellos no me escucharán, porque son un pueblo obstinado y rebelde, pero en la tierra de su exilio, volverán sobre sí mismos (Baruc 2, 30)
Entonces los haré volver a la tierra que juré dar a sus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob, y se adueñarán de ella. Los multiplicaré y ya no disminuirán. (Baruc 2, 34)
olvidaron al Dios, eterno, el que los sustenta, y entristecieron a Jerusalén, la que los crió. (Baruc 4, 8)
Porque ella, al ver que la ira del Señor se desencadenaba contra ustedes, exclamó: "Escuchen, ciudades vecinas de Sión: Dios me ha enviado un gran dolor. (Baruc 4, 9)
Yo los había criado gozosamente y los dejé partir con lágrimas y dolor. (Baruc 4, 11)
Que nadie se alegre al verme viuda y abandonada por muchos. Estoy desolada por los pecados de mis hijos, porque se desviaron de la Ley de Dios: (Baruc 4, 12)
Porque él hizo venir contra ellos a una nación lejana, una nación insolente, de lengua desconocida, que no respetó al anciano ni tuvo compasión del niño; (Baruc 4, 15)
que se llevó a los hijos queridos de la viuda y la dejó desolada, privándola de sus hijas. (Baruc 4, 16)
¡Vayan, hijos, vayan, mientras yo me quedo desolada! (Baruc 4, 19)
Yo los dejé partir con dolor y lágrimas, pero Dios los hará volver a mí, con gozo y alegría para siempre. (Baruc 4, 23)
¡Ánimo, Jerusalén! El que te dio un nombre te consolará. (Baruc 4, 30)