Plan de lectura completo
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En el día 141, encontramos los discursos y bendiciones finales del rey David en 2 Samuel 23, que refuerzan su fe y liderazgo. En 1 Crónicas 28, David organiza la sucesión y da instrucciones para la construcción del templo, destacando la importancia de la obediencia a Dios. El Salmo 42 refleja el anhelo del alma por Dios, recordándonos que debemos mantener la esperanza incluso en tiempos difíciles.
1. Estas son las últimas palabras de David: «Oráculo de David, hijo de Jesé, oráculo del hombre puesto en alto, del ungido del Dios de Jacob, del cantor de los salmos de Israel.
2. El Espíritu de Yavé habla por mí, su palabra está en mi lengua.
3. El Dios de Israel ha hablado, la Roca de Israel me ha dicho: «El justo que gobierne a los hombres y los gobierne en el temor a Dios
4. es como la luz de la mañana cuando sale el sol, como mañana sin nubes, que hace brillar el pasto del campo después de la lluvia.
5. Sí, así es mi familia ante Dios, que hizo conmigo una alianza eterna, en todo ordenada y segura. ¿No hará él que germinen mis esperanzas y todos mis deseos?
6. Pero los malvados son espinas del desierto, que no se toman con la mano.
7. Nadie las toca a no ser con el hierro o con el mango de su lanza, y se queman al fuego.»
8. Estos son los nombres de los héroes de David: Isbaal, el jakmonita, jefe de los Tres, que blandió su lanza y mató a ochocientos hombres de una vez.
9. Después de él, Eleazar, hijo de Dodí, hijo de un ajojita, uno de los tres héroes que estaban con David cuando desafiaron a los filisteos ahí reunidos para pelear. Cuando los israelitas se retiraban,
10. él se mantuvo firme y atacó a los filisteos hasta que su mano se cansó y le quedó pegada a la espada. Aquel día Yavé consiguió una gran victoria. Los otros combatientes volvieron al terreno detrás de Eleazar, pero solamente para tomar los despojos.
11. Después de él, Sammá, hijo de Elá, el ararita. Los filisteos se habían reunido en Legí: Había allí un campo sembrado de lentejas, y el ejército huía ante los filisteos,
12. pero él se puso en medio del campo, lo defendió y derrotó a los filisteos. Yavé obró ahí una gran victoria.
13. Estos tres, los más valientes de los treinta, bajaron juntos donde David, a la caverna de Adulam, en el tiempo de la siega, mientras que una tropa de filisteos acampaba en el valle de Refaím.
14. David estaba en el refugio y había en Belén una guarnición filistea.
15. Se le antojó decir a David: «¡Cómo me gustaría beber agua del pozo que hay junto a la puerta de Belén!»
16. Entonces los tres héroes penetraron en el campamento de los filisteos, sacaron agua del pozo que está en la puerta de Belén y se la ofrecieron a David. Pero él no quiso beberla, sino que la derramó como ofrenda a Yavé,
17. diciendo: «No permita Yavé que yo haga tal cosa. ¿No es la sangre de esos hombres que arriesgaron su vida por ir a buscarla?» Y no quiso beber. Esto hicieron los tres héroes.
18. Abisaí, hermano de Joab e hijo de Sarvia, era jefe de los Treinta. El blandió su lanza contra trescientos hombres y se hizo tan famoso como los Tres.
19. Fue el más famoso de los Treinta, y pasó a ser su jefe, pero no igualó a los Tres.
20. Banaías era el hijo de Yoyada, un hombre valiente y de grandes hazañas. El dio muerte a los dos hijos de Ariel de Moab; él también bajó a un pozo un día de nevazón para matar ahí a un león.
21. Mató también a un egipcio de gran estatura. El egipcio tenía una lanza en su mano, pero él lo enfrentó armado sólo de un palo; le quitó la lanza de las manos al egipcio y lo mató con su propia lanza.
22. Esta fue la hazaña de Banaías, hijo de Yoyada.
23. Se hizo famoso entre los Treinta, pero no igualó a los Tres. David lo nombró jefe de su guardia.
24. Azael, hermano de Joab, también era de los Treinta. Además: Eljanán, hijo de Dodó de Belén,
25. Sammá de Jarod, Elicá, de Jarod,
26. Jeles de Pélet; Irá, hijo de Iqques de Tecoa,
27. Abiezer de Anatot, Sibekay de Jusá,
28. Salmón de Ajoj, Najray de Netofá,
29. Jeles, hijo de Baaná, de Netofá; Itay, hijo de Ribay, de Guibeá de Benjamín;
30. Banaías de Piratón, Hidday, de los torrentes de Gaas,
31. Abialbon de Betaraba, Azmaet de Bajurim,
32. Elyjhá de Saalbón, Yasen, hijo de Jonatán,
33. Sammá de Harar; Ajiam, hijo de Sarar, de Harar;
34. Elifelet, hijo de Ajasbay, de Maaká, Eliam, hijo de Ajitofel, de Guiló, Jesray de Carmelo, Paaray de Arab,
35. Jigal, hijo de Natán, de Sobá, Baní, de Gad.
36. Seléq el amonita,
37. Najaray de Beerot, escudero de Joab, hijo de Sarvia;
38. Irá de Yatir, Gareb de Yatir y
39. Urías el heteo. En total, treinta y siete.
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1. David reunió en Jerusalén a todos los jefes de Israel, los jefes de las tribus, los jefes de las secciones al servicio del rey, los jefes de mil y de cien, los administradores de las posesiones y ganados del rey, y de sus hijos, a los funcionarios, a los héroes y a los más valientes del ejército.
2. Poniéndose en pie el rey David dijo: «Escúchenme, hermanos y pueblo mío: Yo me preocupaba por edificar una Casa donde descansara el Arca de la Alianza de Yavé, que es la tarima de los pies de nuestro Dios. Ya había hecho yo preparativos para su construcción,
3. pero Dios me dijo: No edificarás la Casa para mi nombre, pues eres hombre de guerra y has derramado sangre.
4. Sin embargo, Yavé, el Dios de Israel, me ha elegido de entre toda la familia de mi padre, para que fuese rey de Israel para siempre. Pues escogió a la tribu de Judá para tener el mando y entre las familias de Judá a la de mi padre, y de entre los hijos de mi padre, me escogió a mí para hacerme rey de todo Israel.
5. Y de entre todos mis hijos, pues Yavé me ha dado muchos hijos, eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Yavé sobre Israel.
6. Y él me dijo: Tu hijo Salomón edificará mi Casa y mis patios; porque le he escogido a él por hijo mío, y yo seré para él padre.
7. Afirmaré su reino para siempre, con tal de que se mantenga firme en el cumplimiento de mis mandamientos y mis normas como lo hace hoy.
8. Ahora, pues, a los ojos de todo el pueblo de Israel, que es la asamblea de Yavé, y a oídos de nuestro Dios, guarden y mediten todos los mandamientos de Yavé su Dios, para que puedan poseer esta tierra espléndida y la dejen como heredad a sus hijos después de ustedes para siempre.
9. Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón entero y con ánimo cariñoso, porque Yavé sondea a todos los corazones y penetra los pensamientos en todas sus formas. Si lo buscas, se dejará encontrar, pero si lo dejas, él te arrojará para siempre.
10. Mira ahora que Yavé te ha elegido para edificar una Casa que sea su santuario. Sé fuerte y manos a la obra.»
11. Entonces David dio a su hijo Salomón el diseño del vestíbulo y de los demás edificios, de los almacenes, de las salas altas, de las salas interiores y de la pieza donde estaría el lugar del Perdón;
12. y también el diseño de todo lo que había pensado respecto de los patios de la Casa de Yavé, y de todas las cámaras de alrededor para los tesoros de la Casa de Dios, y los tesoros de la Casa de Dios y los tesoros de las cosas consagradas.
13. Asimismo respecto a las clases de los sacerdotes y de los levitas y del ejercicio del servicio de la Casa de Yavé, como también de todos los utensilios del servicio de la Casa de Yavé.
14. Referente al oro le señaló el peso en oro que tendría cada uno de los utensilios de cada servicio, y también la plata, según el peso que correspondía a cada uno de los utensilios de cada clase de servicio;
15. asimismo el peso de los candelabros de oro y sus lámparas y para los candelabros de plata según el peso de cada candelabro y sus lámparas, conforme al uso de cada candelabro;
16. y el peso de oro para cada una de las mesas de los panes de la ofrenda y el peso de plata para las mesas de plata;
17. oro puro para los tenedores, los acetres y los jarros; y asimismo lo correspondiente para las copas de oro, según el peso de cada copa y para las copas de plata, según el peso de cada copa; para el altar del incienso, oro acrisolado según el peso.
18. Asimismo el modelo del carro, con los querubines que extienden las alas y cubren el Arca de la Alianza de Yavé.
19. Todo esto está en un escrito de la mano de Yavé, que me dio a conocer todos los detalles del diseño.
20. David dijo además a su hijo Salomón: «¡Sé fuerte y ten buen ánimo; y manos a la obra! No temas ni desmayes, porque Yavé, Dios, el Dios mío, está contigo, no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la Casa de Yavé.
21. Ahí tienes las clases de los sacerdotes y de los levitas para todo el servicio de la Casa de Yavé; estarán a tu lado, para cada tipo de obra, todos los hombres de buena voluntad y hábiles para cualquier clase de servicio; también los jefes y el pueblo entero están a tus órdenes.»
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2. Como anhela la cierva estar junto al arroyo, así mi alma desea, Señor, estar contigo.
3. Sediento estoy de Dios, del Dios de vida; ¿cuándo iré a contemplar el rostro del Señor?
4. Lágrimas son mi pan de noche y día, cuando oigo que me dicen sin cesar: "¿Dónde quedó su Dios?"
5. Es un desahogo para mi alma, acordarme de aquel tiempo, en que iba con los nobles hasta la casa de Dios, entre vivas y cantos de la turba feliz.
6. ¿Qué te abate, alma mía; ¿por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios que aún le cantaré a mi Dios Salvador.
7. Mi alma está deprimida, por eso te recuerdo desde el Jordán y el Hermón a ti, humilde colina.
8. El eco de tus cascadas resuena en los abismos, tus torrentes y tus olas han pasado sobre mí.
9. Quiera Dios dar su gracia de día, y de noche a solas le cantaré, oraré al Dios de mi vida.
10. A Dios, mi Roca, le hablo: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué debo andar triste, bajo la opresión del enemigo?
11. Mis adversarios me insultan y se me quiebran los huesos al oír que a cada rato me dicen: "¿Dónde quedó tu Dios?"
12. ¿Qué te abate, alma mía; por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios que aún le cantaré a mi Dios salvador.
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"Jesus vê, conhece e pesa todas as suas ações." São Padre Pio de Pietrelcina