Mosaico decorativo

1. Éstas son las leyes, mandamientos y preceptos que el Señor, vuestro Dios, me mandó enseñaros para que los pongáis en práctica en la tierra en la que vais a entrar y a poseerla;

1. Estos son los preceptos, las normas y los mandamientos que Yavé, Dios de ustedes, me mandó, para que yo se los enseñe y ustedes los cumplan en la tierra que va a ser de ustedes.

2. para que temas al Señor, tu Dios, tú y tus hijos y tus nietos, guardando todos los días de tu vida todas las leyes y mandamientos que yo te impongo hoy, y de esta manera viváis largos años.

2. Temerás a Yavé, tu Dios, y guardarás todos los días de tu vida sus mandamientos y sus normas que te enseño hoy. Que los guarden tus hijos y los hijos de tus hijos, para que vivan largos años.

3. Escúchalos, Israel, y procura practicarlos, para que seas dichoso y te multipliques según la promesa del Señor, el Dios de tus padres, en esta tierra que mana leche y miel.

3. Escucha, pues, Israel, y cuida de poner en práctica lo que ha de traerte felicidad y prosperidad en esta tierra que mana leche y miel, como lo prometió Yavé, Dios de tus padres.

4. Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor.

4. Escucha, Israel: Yavé, nuestro Dios, es Yavé-único.

5. Ama al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.

5. Y tú amarás a Yavé, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.

6. Graba sobre tu corazón las palabras que yo te dicto hoy.

6. Graba en tu corazón los mandamientos que yo te entrego hoy,

7. Incúlcaselas a tus hijos y repíteselas cuando estés en casa, lo mismo que cuando estés de viaje, acostado o levantado.

7. repíteselos a tus hijos, habla de ellos tanto en casa como cuando estés de viaje, cuando te acuestes y cuando te levantes.

8. Átatelas a las manos para que te sirvan de señal, póntelas en la frente entre los ojos.

8. Grábalos en tu mano como una señal y póntelos en la frente como tu distintivo;

9. Escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas.

9. escríbelos en los postes de tu puerta y a la entrada de tus ciudades.

10. Cuando el Señor, tu Dios, te haya conducido a la tierra que juró dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob, y te haya entregado en propiedad las grandes y prósperas ciudades que tú no levantaste,

10. Y cuando Yavé te haya llevado a la tierra que juró darte, -pues se lo dijo a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob- con ciudades grandes y prósperas que tú no edificaste,

11. las casas llenas de toda suerte de bienes que tú no llenaste, las cisternas que tú no excavaste, las viñas y olivares que tú no plantaste, cuando hayas comido hasta saciarte,

11. con casas abastecidas de todo lo que tú no llenaste, con pozos que tú no cavaste, viñas y olivares que tú no plantaste; cuando hayas comido y te hayas saciado,

12. no te olvides del Señor que te sacó de Egipto, de la casa de la esclavitud.

12. no te olvides de Yavé que te sacó de Egipto, donde eras esclavo.

13. Teme al Señor, tu Dios, sírvele a él y jura en su nombre.

13. Temerás a Yavé, tu Dios; a él servirás, e invocarás su nombre si debes hacer algún juramento.

14. No te vayas tras otros dioses, tras los dioses de las naciones que te rodean,

14. No vayas tras dioses extraños, tras loos dioses de los pueblos que te rodean,

15. pues el Señor, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso, y la ira del Señor, tu Dios, se encendería contra ti y te haría desaparecer sobre la tierra.

15. porque Yavé, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso. No sea que estalle el furor de Yavé tu Dios, y te haga desaparecer de la superficie de la tierra.

16. No tentéis al Señor, vuestro Dios, como lo hicisteis en Masá.

16. Ustedes no pondrán a prueba a Yavé, su Dios, como lo hicieron en Masá.

17. Guardad con gran cuidado los mandamientos del Señor, vuestro Dios, los preceptos y las leyes que él os da.

17. Más bien hagan empeño en guardar los preceptos, los mandamientos y las normas que les he mandado.

18. Haz lo que es justo y bueno a los ojos del Señor, para que seas dichoso y entres a tomar posesión de la hermosa tierra que el Señor prometió con juramento a tus padres,

18. Haz lo que es recto y bueno a los ojos de Yavé, para que seas feliz y llegues a tomar posesión de la espléndida tierra que prometió con juramento a tus padres,

19. cuando eche delante de ti a todos tus enemigos, como él lo ha dicho.

19. pues él destruirá delante de ti a todos tus enemigos.

20. Cuando un día tu hijo te pregunte: ¿Qué son estos mandamientos, estas leyes y preceptos que nos ha prescrito el Señor?,

20. Tal vez un día tu hijo te pregunte: ¿Qué son estos preceptos, mandamientos y normas que Yavé, nuestro Dios, les ha ordenado?

21. tú responderás a tu hijo: Nosotros éramos esclavos del Faraón en Egipto, y el Señor nos liberó con su mano poderosa.

21. Tú responderás a tu hijo: Nosotros éramos esclavos de Faraón en Egipto, y Yavé nos hizo salir de Egipto con mano firme.

22. El Señor hizo ante nuestros ojos milagros y prodigios grandes y terribles contra Egipto, el Faraón y toda su casa,

22. Y lo vimos hacer milagros grandes, y terribles prodigios contra Faraón y toda su gente,

23. y a nosotros nos sacó de allí para llevarnos a la tierra que había jurado dar a nuestros padres.

23. y a nosotros nos sacó de allí para conducirnos a la tierra que prometió a nuestros padres.

24. Y el Señor nos ha ordenado poner en práctica todas estas leyes y temer al Señor, nuestro Dios, para que seamos dichosos y vivamos, como nos ha concedido hasta ahora.

24. Entonces fue cuando Yavé nos ordenó poner en práctica todos estos preceptos y temerle a él, nuestro Dios, pues por ese camino nos iría bien y él nos daría vida, como hoy es el caso.

25. Ésta será nuestra justicia: guardar y poner en práctica íntegramente estos mandamientos en presencia del Señor, nuestro Dios, como él nos lo ha ordenado.

25. El camino recto para nosotros consiste en guardar y practicar estos mandamientos como él lo ha ordenado .



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