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En el día cincuenta y tres, vemos el orden y el propósito de Dios al organizar el campamento alrededor del Tabernáculo en Números 2, simbolizando la unidad y la santidad. En Deuteronomio 2, Moisés recuerda las victorias que el Señor concedió sobre sus enemigos en el camino a la tierra prometida. El Salmo 87 exalta a Sión, la ciudad amada de Dios, recordándonos que la verdadera ciudadanía pertenece a quienes nacen en su presencia. Es un día que habla de identidad y pertenencia al pueblo santo.
1. Yavé dijo a Moisés y a Aarón:
2. «Los hijos de Israel acamparán cada uno bajo su bandera, bajo las enseñas de sus familias, en torno a la Tienda de las Citas divinas, y frente a ella.
3. La tribu de Judá acampará hacia el oriente, por donde sale el sol, con su bandera y los diversos cuerpos de su ejército. Najasón, hijo de Aminadab, será el jefe de los hijos de Judá.
4. Su ejército es, según el censo, de setenta y cuatro mil seiscientos hombres.
5. Junto a él acampará la tribu de Isacar: Natanel, hijo de Suar, será el jefe de los hijos de Isacar.
6. Su ejército es, según el censo, de cincuenta y cuatro mil cuatrocientos hombres.
7. Luego estará la tribu de Zabulón: Eliab, hijo de Jelón, será el jefe de los hijos de Zabulón.
8. Su ejército es, según el censo, de cincuenta y siete mil cuatrocientos hombres.
9. El total del campamento de Judá es, según el censo, de ciento ochenta y seis mil cuatrocientos hombres; éstos marcharán a la vanguardia.
10. Al sur acampará la tribu de Rubén, con sus cuerpos de ejército. El jefe será Elisur, hijo de Sedeur.
11. Su ejército es, según el censo, de cuarenta y seis mil quinientos hombres.
12. Junto a él acampará la tribu de Simeón; Selumiel, hijo de Surisadday, será el jefe de los hijos de Simeón.
13. Su ejército es, según el censo, de cincuenta y nueve mil trescientos hombres.
14. Luego estará la tribu de Gad, cuyo jefe será Elysaf, hijo de Duel.
15. Su ejército es, según el censo, de cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta hombres.
16. El total del campamento de Rubén es, según el censo, de ciento cincuenta y cuatro mil cuatrocientos cincuenta hombres; éstos marcharán en segundo lugar.
17. Partirá entonces la Tienda de las Citas, y el campamento de los levitas estará en medio de los demás campamentos. En el mismo orden que llegaron partirán, cada uno por el lado que le corresponda y bajo su propia bandera.
18. Al occidente acampará la tribu de Efraím, por cuerpos de ejército. Elisama, hijo de Ammiud, será el jefe de los hijos de Efraím.
19. Su ejército es, según el censo, de cuarenta mil quinientos hombres.
20. Junto a él estará la tribu de Manasés, su jefe será Gamaliel, hijo de Pedasur.
21. Su ejército es, según el censo, de treinta y dos mil doscientos hombres.
22. Luego estará la tribu de Benjamín, cuyo jefe es Abidam, hijo de Guedeoní.
23. Su ejército es, según el censo, de treinta y cinco mil cuatrocientos hombres
24. El total del campamento de Efraím es, según el censo, de ciento ocho mil cien hombres; éstos marcharán en tercer lugar.
25. Al norte, la tribu de Dan bajo su bandera y con sus diversos cuerpos de ejército. El jefe será Abiezer, hijo de Ammisadday.
26. Su ejército es, según el censo, de sesenta y dos mil setecientos hombres.
27. Junto a él acampará la tribu de Aser, cuyo jefe será Paguiel, hijo de Ocrón.
28. Su ejército es, según el censo, de cuarenta y un mil quinientos hombres.
29. Luego estará la tribu de Neftalí; Ajira, hijo de Enan, será el jefe.
30. Su ejército es, según el censo, de cincuenta y tres mil cuatrocientos hombres.
31. El total del campamento de Dan es, según el censo, de ciento cincuenta y siete mil seiscientos hombres. Estos marcharán en retaguardia, cada uno bajo su bandera.
32. Estos fueron los hijos de Israel contados según sus familias paternas. El total de los hombres alistados para la guerra en los diversos campamentos y repartidos en diferentes cuerpos de ejército era de seiscientos tres mil quinientos cincuenta.
33. Pero los de la tribu de Leví no fueron alistados como los demás, pues así se lo había mandado Yavé a Moisés.
34. Los hijos de Israel hicieron todo, tal como Yavé lo había ordenado a Moisés: así acampaban y así emprendían la marcha, cada uno con su tribu, bajo su bandera y con los de su familia.
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1. Luego volvimos al desierto por el camino del Mar Rojo, como Yavé me había ordenado, y anduvimos largo tiempo rodeando los cerros de Seir.
2. Entonces Yavé me habló:
3. Ustedes llevan mucho tiempo rodeando estos cerros; vayan hacia el norte.
4. Pero tú darás esta orden al pueblo: 'Van a pasar por el territorio de sus hermanos, los hijos de Esaú, que habitan en Seir. Ellos los temen a ustedes, pero, mucho cuidado,
5. no los ataquen, porque yo no les daré nada de su tierrra, ni siquiera donde poner el pie. Sepan que los cerros de Seír se los he dado en posesión a Esaú,
6. y ustedes les comprarán con plata los alimentos que coman, e incluso el agua.
7. Piensen que Yavé nos ha bendecido en todas nuestras obras; él había previsto nuestro camino por el desierto y hace ya cuarenta años que Yavé está con ustedes, sin que nada les haya faltado .
8. Pasamos, pues, por el lado de nuestros hermanos, los hijos de Esaú que habitan en Seír. Dejamos el camino que lleva a la Arabá desde Elat y Asión Gaber y avanzamos por el camino del desierto de Moab.
9. Yavé me dijo entonces: No ataques a Moab ni lo provoques al combate, pues yo no te daré nada de su país. Quise que la ciudad de Ar perteneciera a los hijos de Lot .
10. (Antiguamente habitaban allí los emíos, pueblo grande, numeroso y de alta estatura, como los enaceos.
11. Tanto a ellos como a los enaceos se los tenía por gigantes, pero los moabitas los llamaban emíos.
12. Asimismo en Seír habitaron antiguamente los horeos, pero los hijos de Esaú los echaron, los exterminaron y se establecieron en su lugar, como lo hizo Israel en la tierra que Yavé le dio como posesión suya).
13. Y ahora ¡pasen el torrente deZared!
14. Pasamos, pues, el torrente de Zared. El tiempo que estuvimos caminando desde Cadés Barné hasta el paso del torrente fue de treinta y ocho años, hasta que hubo desaparecido del pueblo toda la generación de los hombres aptos para la guerra, como les había dicho Yavé.
15. La mano de Yavé hizo lo necesario para eliminarlos del campamento hasta que desaparecieran todos.
16. Muertos, finalmente, todos aquellos guerreros,
17. Yavé me dijo:
18. Tú vas a pasar hoy por las fronteras de Moab, frente a la ciudad de Ar,
19. y te encontrarás con los amonitas. No los ataques ni los provoques, pues yo no te daré nada de la tierra de los amonitas: sepan que se la di a los hijos de Lot .
20. (Esta tierra también fue considerada como país de gigantes, pues en ella habitaban antiguamente unos refaitas, o gigantes, que los amonitas llaman zommim ,
21. pueblo grande, numeroso y de altura descomunal, a semejanza de los enaceos. Yavé los exterminó por mano de los amonitas e hizo que éstos poblaran la tierra en su lugar.
22. Lo mismo había hecho con los Horitas que fueron exterminados en Seír por los hijos de Esaú. Y los amonitas habitaron la tierra de los refaitas hasta el día de hoy.
23. En aquel tiempo los avitas también vivían en campamentos extendiéndose hacia Gaza, pero fueron exterminados por los caftoreos que habían salidos de Caftor, los cuales ocuparon su lugar).
24. Marchen, pues, y pasen el torrente de Arnón. Miren, yo pongo en manos de ustedes a Sijón, rey de Jesbón, el amorreo, y todo su país. Empieza, pues, desde ahora, a ocupar su tierra y a hacerle la guerra,
25. y yo, por mi parte, comienzo a infundir terror y miedo de ti entre todos los pueblos que hay debajo del cielo. Al oír tu nombre temblarán y se desmayarán ante ti .
26. Del desierto de Quedemot envié mensajeros a Sijón, rey de Jesbón, con estas palabras de paz:
27. 'Quiero pasar por tu país, pero seguiré el camino sin desviarme ni a la derecha ni a la izquierda.
28. Véndenos los alimentos que consumamos, lo mismo que el agua que bebamos,
29. y déjanos pasar tan sólo como lo hicieron los hijos de Esaú que habitan en Seír y los moabitas que moran en Ar, hasta que lleguemos al Jordán y entremos en la tierra que nos da Yavé, nuestro Dios .
30. Pero Sijón, rey de Jesbón, no quiso dejarnos pasar por allí, pues aquel día Yavé, nuestro Dios, quiso que se pusiera duro y cerrado, para que así cayera en nuestras manos.
31. Entonces Yavé me habló: Ya ves que he comenzado a entregarte Sijón y su tierra; ustedes empezarán la conquista conquistando su tierra .
32. Salió, pues, Sijón con toda su gente a presentarnos batalla en Jasa
33. y Yavé, nuestro Dios, nos lo entregó y lo derrotamos junto con sus hijos y toda su gente.
34. En ese tiempo tomamos todas sus ciudades y las consagramos en anatema, matando a sus habitantes, hombres, mujeres y niños, sin perdonar vida alguna,
35. salvo la de los animales, que fueron parte del botín como los despojos de las ciudades que ocupamos.
36. Desde Aroer, ciudad situada sobre la pendiente del torrente Arnón, y la ciudad que está abajo, hasta Galaad, no hubo aldea ni ciudad que no tomáramos: Yavé, nuestro Dios, nos las entregó todas.
37. Pero, como Yavé, nuestro Dios nos había prohibido la tierra de los amonitas, no tocamos las ciudades de la pendiente del Yaboc ni las ciudades de los cerros.
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1. La ciudad que fundó en los montes santos,
2. las puertas de Sión, ama el Señor más que todas las moradas de Jacob.
3. De ti se dicen cosas admirables, ciudad de Dios.
4. Hablamos entre amigos de Egipto y Babilonia, luego, de Tiro, Filistea y Etiopía: tal y cual han nacido aquí o allá.
5. Mas de Sión se dirá: "Es la madre, porque en ella todos han nacido y quien la fundó es el Altísimo".
6. El Señor inscribe a los pueblos en el registro: "Este en ella nació, éste también".
7. Mientras tanto en ti todos se alegran con cantos y con bailes.
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"O bem dura eternamente." São Padre Pio de Pietrelcina