Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día cincuenta y cuatro, Números 3 presenta la consagración de los levitas para el servicio del Tabernáculo, destacando la importancia de la santidad en el servicio a Dios. En Deuteronomio 3, Moisés recuerda la conquista del rey Sehón y la imposibilidad de entrar en la tierra prometida. El Salmo 88, uno de los más oscuros de la Biblia, da voz a la desesperación humana ante el dolor, pero también a la fe perseverante que clama incluso en la oscuridad. Un día para reflexionar sobre la fidelidad y el servicio en medio de las pruebas.

1. Estos son los descendientes de Aarón y de Moisés en el tiempo que Yavé habló a Moisés en el monte Sinaí.

2. Estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, el primogénito; Abihú, Eleazar e Itamar.

3. Estos son los nombres de los hijos de Aarón que fueron ungidos sacerdotes y que fueron consagrados para ejercer el sacerdocio.

4. Nadab y Abihú murieron delante de Yavé cuando ofrecieron a Yavé un fuego profano, en el desierto del Sinaí, y como no tenían hijos, Eleazar e Itamar fueron los que ejercieron el sacerdocio junto con su padre Aarón.

5. Yavé dijo a Moisés:

6. «Manda que se acerquen los de la tribu de Leví. Estarán al servicio de Aaarón, el sacerdote,

7. y compartirán la respnsabilidad de Aarón y de toda la comunidad en todo lo referente a la Tienda de las Citas; estarán a cargo del servicio de la Morada.

8. Los Levitas cuidarán de todos los utensilios de la Tienda de las Citas, de todo lo que ha sido encargado a los hijos de Israel: estarán a cargo del servicio de la Morada.

9. Darás los levitas a Aarón y a sus hijos en concepto de "donados": son tomados de entre los hijos de Israel y le son donados.

10. Pero reservarás a Aarón y sus hijos las funciones sacerdotales. El que no sea levita y se acerque, morirá.»

11. Yavé dijo a Moisés:

12. «He elegido a los levitas de entre los demás hijos de Israel, en lugar de todos los primogénitos de Israel, de los que abren el seno materno: los Levitas serán, pues, para mí.

13. Porque todo primogénito me pertenece desde el día en que hice morir a todos los primogénitos de Egipto; entonces consagré para mí a todos los primogénitos de Israel; tanto de hombre como de ganado son para mí: ¡yo soy Yavé!»

14. Yavé dijo a Moisés en el desierto de Sinaí:

15. «Alista a los hijos de Leví por familias y por clanes: alistarás a todo varón de un mes para arriba.»

16. Moisés los alistó según la orden de Yavé, tal como se lo había mandado.

17. Los nombres de los hijos de Leví son: Guersón, Quehat y Merarí.

18. Estos son los nombres de los hijos de Guersón, por familias: Libní y Semeí.

19. Los hijos de Quehat, por familias: Amram, Yishar, Hebrón y Uziel.

20. Los hijos de Merarí, por clanes: Majlí y Musí. Estos son los clanes de Leví y sus familias paternas.

21. De Guersón procedían la familia libnita y la familia semeíta: ésas son las familias guersonitas.

22. Los varones de un mes para arriba, eran siete mil quinientos.

23. Las familias de los guersonitas acampaban detrás de la Morada, al poniente.

24. El jefe de la casa de Guersón era Eliasaf, hijo de Sael.

25. Los hijos de Guersón estaban encargados de la tienda, de su toldo y de la cortina de entrada a la Tienda de las Citas,

26. del cortinaje del atrio y de la cortina de entrada al atrio que rodea la Morada, del altar y de las cuerdas necesarias para todo su servicio.

27. De Quehat procedían la familia amramita, la yisharita, la hebronita y la uzielita: ésas son las familias quehatitas.

28. Contando todos los varones de un mes para arriba, eran ocho mil seiscientos al servicio del santuario.

29. Las familias quehatitas acampaban al lado meridional de la Morada.

30. El jefe de la familia quehatita era Elisafán, hijo de Uziel.

31. A su cargo estaban el Arca, la mesa, el candelabro, los altares, los objetos sagrados que se usan en el culto, el velo y todo su servicio.

32. El jefe de los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón. Ejercía la supervisión de todos los que guardaban el Santuario.

33. De Merarí procedían la familia majlita y la musita: ésas eran las familias meraritas.

34. Contando todos los varones de un mes para arriba, eran seis mil doscientos.

35. El jefe de la familia merarita era Suriel, hijo de Abi jayil. Acampaban al lado septentrional de la Mo rada.

36. A los hijos de Merarí les estaba encomendado el cuidado de los tablones de la Morada,

37. de sus travesaños, columnas y bases, de todos sus utensilios; y de las columnas que rodeaban el atrio con sus basas, clavos y cuerdas.

38. Al este, frente a la Morada, delante de la Tienda de las Citas hacia oriente, acampaban Moisés y Aarón con sus hijos, que estaban en cargados del Santuario en nombre de los hijos de Israel. Cualquier laico que se acercara, sería muerto.

39. El total de los levitas, de todos los varones de un mes para arriba era de veintidós mil; Moisés y Aarón los habían registrado por familias, siguiendo la orden de Yavé.

40. Entonces Yavé dijo a Moisés: «Registra a todos los primogénitos varones de los hijos de Israel, de un mes para arriba, y anota su número.

41. Luego, toma a los levitas para mí, Yavé, en lugar de todos los primogénitos de los israelitas; y toma el ganado de los levitas en lugar de todos los primogénitos del ganado de los hijos de Israel.»

42. Moisés registró, según le había ordenado Yavé, a todos los primogénitos de los hijos de Israel,

43. y el total de los primogénitos varones, contando los hombres desde la edad de un mes para arriba, según el censo, resultó ser veintidós mil doscientos setenta y tres.

44. Entonces Yavé dijo a Moisés:

45. «Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y el ganado de los levitas en lugar de su ganado; así los levitas serán míos: ¡yo soy Yavé!

46. Pero has de rescatar los doscientos setenta y tres primogénitos que exceden del número de los levitas;

47. toma, pues, cinco siclos por cabeza, en siclos del santuario, a razón de veinte granos por siclo.

48. La plata se la entregarás a Aarón y a sus hijos como rescate de los que sobrepasan el número.»

49. Moisés tomó la plata del rescate de los que sobraban después de rescatar a los otros con los levitas.

50. Esta plata que pidió a los primogénitos de Israel era de mil trescientos sesenta y cinco siclos, en siclos de santuario;

51. Moisés la entregó a Aarón y a sus hijos según Yavé le había ordenado.

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1. Dando una larga vuelta, tomamos el camino de Basán. Og, rey de Basán vino a nuestro encuentro con todo su pueblo y nos presentó batalla en Edreí.

2. Yavé me dijo: No le tengas miedo porque yo lo he entregado en tus manos con toda su gente y con su misma tierra, para que hagas con él lo mismo que hiciste con Sijón, el rey amorreo que habitaba en Jesbón .

3. Y Yavé entregó en nuestras manos a Og, rey de Basán, con todo su pueblo; los derrotamos en tal forma que no quedó nadie con vida.

4. Nos adueñamos de todas sus ciudades, no hubo población que se nos escapara; nos apoderamos de sesenta ciudades: toda la comarca de Argob, del reino de Og, en Basán.

5. Todas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y trancas, sin contar los pueblos del campo, que eran innumerables.

6. Los consagramos en anatema, exterminando a aquella gente, como lo habíamos hecho con Sijón, rey de Jesbón: acabamos con todas las ciudades, hombres, mujeres y niños.

7. Solamente guardamos los despojos de las ciudades y todo el ganado.

8. Nos hicimos, pues, dueños de la tierra de los dos reyes amorreos, el país de Trasjordania, desde el torrente de Arnón hasta el monte Hermón

9. (los sidonios llaman Siryón al Hermón y los amorreos lo llaman Senir).

10. Y tomamos todas las ciudades de la meseta y toda la tierra de Galaad y de Basán hasta Selca y Edreí, ciudades del reino de Og, en Basán.

11. Og, rey de Basán, era el último superviviente de la raza de los gigantes. En Rabba, ciudad de los amonitas, se muestra su cama de hierro, la cual tiene cuatro metros cincuenta de largo y dos de ancho.

12. Nos adueñamos, pues, en aquel tiempo de ese país. Yo di a las tribus de Rubén y de Gad la mitad de los cerros de Galaad con sus ciudades, desde Aroer, situada a la orilla del torrente de Arnón.

13. Y entregué a la media tribu de Manasés la otra mitad de Galaad y el Basán, el reino de Og, o sea toda la comarca de Argob y el Basán. Era llamado tierra de los refaitas.

14. Jair, hijo de Manasés, se adueñó de toda la comarca de Argob hasta los términos de los gesuritas y de los macatitas. Dio su nombre a estos pueblos que todavía hoy se llaman aldeas de Jair.

15. Lo que es a Maquir, le di parte de Galaad.

16. A las tribus de Rubén y de Gad les di parte de Galaad hasta el torrente de Arnón. Sus fronteras pasaban por el medio del torrente y, por el lado de los amonitas, el torrente de Yabok servía de frontera.

17. También les di la Arabá, siendo el Jordán su frontera desde Kineret hasta el mar de la Araba, llamado Mar Salado, al pie del monte Pisga, al oriente.

18. Entonces yo les di estas órdenes: 'Yavé, nuestro Dios, les ha dado esta tierra en propiedad. Y mientras los guerreros, todos los hombres valientes, irán armados al frente de sus hermanos israelitas,

19. sus mujeres, sus hijos y sus rebaños, sus numerosos rebaños, se quedarán en los pueblos que yo les he dado.

20. En cuanto Yavé haya dado a sus hermanos un lugar de descanso, como ya hizo para ustedes, y se hayan adueñado de la tierra que les daré al otro lado del Jordán, entonces cada uno de ustedes volverá aquí a la heredad que les he dado .

21. En aquel tiempo di también instrucciones a Josué. Le dije: 'Con tus propios ojos has visto lo que Yavé ha hecho con estos dos reyes: así lo harás con todos los reinos donde has de pasar;

22. no los teman, porque Yavé combate por ustedes .

23. Entonces supliqué así a Yavé:

24. 'Yavé, mi señor, tú has comenzado a manifestar tu grandeza y tu mano fuerte; pues ¿qué Dios hay en los cielos o en la tierra que pueda hacer obras y hazañas como las tuyas?

25. Déjame, por favor, pasar y ver esta espléndida tierra del otro lado del Jordán, aquellos espléndidos cerros y también el Líbano .

26. Pero Yavé se había enojado conmigo por culpa de ustedes y no me escuchó, antes bien me dijo: Basta ya, no me hables más de eso,

27. pero sube a la cumbre del Pisga y desde allí mira al oeste y al norte, al sur y al oriente. Tú verás la tierra, pero no pasarás ese Jordán.

28. Da tus órdenes a Josué, dale autoridad y dale ánimo, pues él es quien ha de encabezar a ese pueblo y le distribuirá la tierra que vas a ver .

29. Nos quedamos, pues, en el valle frente a Bet-Peor.

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2. Señor, mi Dios, te clamo a ti de día, y de noche me quejo en tu presencia.

3. Que hasta ti llegue mi oración, presta atención a mi clamor.

4. Pues de pruebas mi alma está saturada y mi vida está al borde del abismo.

5. Me cuentan entre los que bajan a la fosa, soy un hombre acabado,

6. que ya tiene su cama entre los muertos, parecido a los cuerpos tirados en la tumba, de los cuales ya no te acuerdas, y que se han sustraído de tu mano.

7. Me arrojaste a las cavernas inferiores, a las tinieblas, a los abismos;

8. tu cólera ha pesado sobre mí y me han arrollado todas tus olas.

9. Alejaste de mí a mis conocidos, hiciste que me miraran con horror. Estoy encerrado y no puedo salir,

10. el sufrimiento mis ojos ha gastado. Señor, a ti clamo todo el día, y mis manos extiendo hacia ti.

11. ¿Harás milagros para los difuntos, se levantarán sus sombras para alabarte?

12. ¿Se hablará de tu bondad entre los muertos, de tu lealtad donde todo está perdido?

13. ¿Admirarán tus maravillas en lo oscuro, y tu justicia en la tierra del olvido?

14. Yo, por mi parte, clamo a ti, Señor, y de mañana sube a ti mi oración.

15. ¿Por qué, Señor, entonces, me rechazas y me escondes tu cara?

16. Soy pobre y enfermizo desde niño, sufrí tus golpes y me quedo sin fuerzas;

17. tus cóleras han pasado sobre mí, tus espantos me han aniquilado.

18. Como las aguas me arrollan todo el día, y me cercan todos de una vez.

19. De mí alejaste amigos y compañeros, y son mi compañía las tinieblas.

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"Lembre-se de que você tem no Céu não somente um pai, mas também uma Mãe". São Padre Pio de Pietrelcina