Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día 306, 2 Macabeos 9 nos presenta las victorias y los desafíos que enfrentaron los Macabeos, ejemplificando la valentía y la fe. Sabiduría 7-8 enseña prudencia y discernimiento espiritual, mientras que Proverbios 25:1-3 nos recuerda que la sabiduría y la justicia son principios profundos, a menudo ocultos, que deben buscarse con cuidado.

1. Por aquel tiempo, Antíoco tuvo que retirarse apresuradamente de las regiones persas.

2. Había entrado a una ciudad llamada Persépolis, pero, cuando pretendió saquear el templo y apoderarse de la ciudad, los habitantes se amotinaron y tomaron las armas contra él. Los del lugar echaron a Antíoco y a los suyos, que huyeron muy avergonzados.

3. Al llegar a Ecbatana le informaron de lo ocurrido en Israel a sus dos generales, Nicanor y Timoteo.

4. Enfurecido, se propuso hacer pagar a los judíos la ofensa que acababa de recibir en Persépolis cuando lo obligaron a huir. Mandó al conductor de su carro que apresurara la marcha y no parara hasta terminar el viaje. Ya el juicio de Dios venía sobre él, pues, orgulloso, decía: «En cuanto llegue a Jerusalén la convertiré en un cementerio de judíos.»

5. Pero el Señor que todo lo ve, el Dios de Israel, lo castigó con una enfermedad incurable de carácter interno. Acababa de hablar cuando sintió en su estómago un dolor insoportable y comenzó a ser torturado en todo su cuerpo.

6. Esto era totalmente justo para quien había torturado de igual manera a otros con un sinnúmero de suplicios nuevos. Pero no por eso se puso menos arrogante.

7. Enfurecido contra los judíos, dio orden de apresurar aún más la marcha. Pero, como su carro corría muy fuerte, Antíoco cayó y se le descompuso todo el cuerpo.

8. Poco antes pensaba dominar con su orgullosa superioridad desde las montañas hasta el mar. Ahora tenía que ser llevado en una camilla, dando a todos testimonio evidente del poder de Dios.

9. Tan podrido estaba su cuerpo que hasta gusanos tenía y sus carnes, vivas aún, caían a pedazos entre desgarramientos y dolores. Su fetidez era intolerable y apartaba a todo el ejército.

10. Nadie se acercaba al que poco antes pensaba tocar los astros del cielo con la mano. Solamente entonces, torturado por aquellas llagas, comenzó a decaer su soberbia.

11. Al ver que sus dolores aumentaban se dio cuenta que era un castigo de Dios.

12. Ni él mismo podía soportar su fetidez. Decía: «Es justo someterse a Dios. El mortal no debe igualarse a él.»

13. Y el desdichado oraba a Dios, cuando éste ya no quería compadecerse de él. Había marchado a Jerusalén para arrasarla y convertirla en un cementerio.

14. Ahora prometía reconstruirla y declararla ciudad libre.

15. Ofrecía además igualar con los atenienses a aquellos judíos a los cuales había negado sepultura y que habían de ser arrojados junto con sus hijos a las fieras. Había saqueado el Templo y profanado el lugar sagrado.

16. Ahora prometía adornarlo ricamente, devolverle en mayor número los vasos sagrados y pagar todos los gastos de los sacrificios.

17. Y, en fin, prometía que se haría judío y recorrería todos los lugares proclamando el poder de Dios.

18. Todavía más; como ni aun así disminuían sus dolores, porque había caído sobre él el justo juicio de Dios, desesperado por su salud, escribió a los judíos esta carta suplicante, diciéndoles:

19. «A los honrados ciudadanos judíos, mucha salud, prosperidad y bienestar de parte del rey y general Antíoco.

20. Si están ustedes bien, junto con sus hijos y se les cumplen sus deseos, damos gracias al Cielo recordando sus muestras de cariño y benevolencia.

21. Al volver de Persia enfermé de gravedad, por lo que me ha parecido necesario preocuparme de la seguridad común de todos ustedes.

22. No desespero de mi situación, antes bien tengo gran esperanza de salir de esta enfermedad

23. pero consideré que también mi padre, cuando salía para alguna campaña militar hacia las regiones altas, designaba a su futuro sucesor,

24. para que sus súbditos no se preocuparan si sucedía algún hecho imprevisto, o se anunciaba alguna desgracia, y supieran todos en manos de quién quedaba el poder.

25. También me doy cuenta que los reyes y príncipes vecinos están espiando la ocasión y esperando el momento oportuno. Por eso, he designado rey a mi hijo Antíoco, a quien ya les había presentado y recomendado a la mayoría de ustedes, cuando tenía que ir a las regiones del norte. A él le he escrito la carta que les comunico.

26. Les pido, pues, que teniendo en cuenta los beneficios que recibieron de mí todos y cada uno de ustedes, conserven su benevolencia hacia mí y hacia mi hijo.

27. Estoy seguro de que él, siguiendo mi política con moderación y humanidad, vivirá en buen acuerdo con ustedes.»

28. De esta forma acabó aquel blasfemo y asesino, sufriendo atroces tormentos. Murió entre montañas y en tierra extraña, con una muerte miserable.

29. Su compañero Filipo transportó su cuerpo y, luego, se retiró a Egipto, a la corte de Tolomeo Filometor, porque temía al hijo de Antíoco.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

Capítulo 7

1. No soy más que un mortal como todos los demás, un descendiente del primero que fue formado de la tierra. Mi cuerpo se elaboró en el vientre de mi madre,

2. donde durante diez meses fui modelado en su sangre, a partir del semen viril y del placer compartido en una cama.

3. Una vez nacido, respiré el mismo aire que los demás, y vine a caer en la misma tierra, lancé el primer grito y lloré como ellos;

4. me envolvieron en pañales y cuidaron de mí.

5. Ningún rey comenzó su vida de otra manera:

6. la vida sólo tiene una entrada, y la salida es la misma para todos.

7. Oré y me fue dada la inteligencia; supliqué, y el espíritu de sabiduría vino a mí.

8. La preferí a los cetros y a los tronos, y estime en nada la riqueza al lado de ella.

9. Vi que valía más que las piedras preciosas; el oro es sólo un poco de arena delante de ella, y la plata, menos que el barro.

10. La amé más que a la salud y a la belleza, incluso la preferí a la luz del sol, pues su claridad nunca se oculta.

11. Junto con ella me llegaron todos los bienes: sus manos estaban repletas de riquezas incontables.

12. Recibía con alegría todas esas cosas de que me proveía la sabiduría, pero todavía no sabía que la sabiduría era su madre.

13. Estudié de manera desinteresada, por eso la comparto sin segundas intenciones: es una riqueza que no esconderé.

14. Porque la Sabiduría es para los hombres un tesoro inagotable; los que la adquieren se hacen amigos de Dios, debido a los frutos de su educación.

15. ¡Que Dios permita que pueda hablar correctamente de ella y apasionarme por ella en la medida de los beneficios recibidos! Porque él es quien conduce a la Sabiduría y dirige a los sabios.

16. Estamos en las manos de Dios, nosotros, nuestras palabras, nuestras reflexiones y nuestras habilidades.

17. El me dio el verdadero conocimiento de la realidad: la constitución del universo y las propiedades de los elementos,

18. el comienzo, el fin y el entretiempo, las posiciones del sol y la alternancia de las estaciones,

19. los ciclos del año y el movimiento de las estrellas,

20. las diferentes especies y el comportamiento de las fieras salvajes, el poder de los espíritus y los problemas de los hombres, la variedad de las plantas y las propiedades de sus raíces.

21. Supe, pues, todo lo que está oculto y todo lo que se ve, puesto que la sabiduría que lo ha hecho todo me lo enseñaba.

22. En ella se encuentra un espíritu inteligente, santo, único, múltiple, ágil, móvil, penetrante, puro, límpido, no puede corromperse, orientado al bien y eficaz.

23. Es un espíritu irresistible, bienhechor, amigo de los hombres, firme, seguro, apacible, que lo puede todo y que vela por todo, impregna a todos los otros espíritus por inteligentes, puros y sutiles que sean.

24. La sabiduría es más movible que cualquier cosa, gracias a su fuerza atraviesa y lo penetra todo.

25. Se desprende, como un vapor, del poder de Dios, es una emanación muy pura de su Gloria; por eso, nada de sucio se introduce en ella.

26. Es la irradiación de la luz eterna, el espejo sin tacha de la actividad de Dios y la imagen de su perfección.

27. Es una, pero lo puede todo; sin salir de sí misma, lo renueva todo. De generación en generación pasa a las almas santas de las cuales hace amigos de Dios y profetas.

28. Porque Dios sólo ama al que vive con la Sabiduría.

29. Es más bella que el sol y supera a cualquier constelación; comparada con la luz, le gana,

30. porque la noche sucede al día, mientras que el mal jamás vencerá a la sabiduría.

Capítulo 8

1. Sí, la sabiduría se extiende de un extremo al otro de la tierra, y en todas partes pone orden.

2. La amé y la deseé desde mi juventud; traté de tomarla por esposa, porque estaba enamorado de su belleza.

3. El hecho de que esté cerca de Dios hace resaltar su noble origen: el Dueño de todas las cosas la amó.

4. Fue iniciada en el conocimiento mismo de Dios, y ella decide qué obras hay que realizar.

5. Si lo que se desea en el mundo es la riqueza, ¿acaso hay riqueza más grande que la Sabiduría, que todo lo realiza?

6. Y si la inteligencia precede a las obras, ¿quién entre los vivos hace las cosas mejor que ella?

7. ¿Aman ustedes la rectitud? Sepan que todas las virtudes son fruto de su trabajo; ella enseña la prudencia y la inteligencia, la justicia y el valor; nada hay en la vida que sea más útil a los hombres.

8. ¿Busca alguien vastos conocimientos? La Sabiduría conoce las cosas del pasado y prevé el porvenir; sabe interpretar los discursos y resolver los enigmas, anuncia de antemano las señales de la naturaleza y los prodigios, el fin de las épocas y de los tiempos.

9. Por eso decidí tomarla como compañera de mi vida: sabía que me aconsejaría en los momentos felices y me sostendría en las preocupaciones y en las penas.

10. "Gracias a la Sabiduría, me decía, seré honrado por las muchedumbres y, a pesar de mi juventud, respetado por los ancianos.

11. Reconocerán en mí un discernimiento penetrante, y los poderosos me admirarán.

12. Si me callo, me esperarán; si hablo, estarán atentos; y aunque se prolongue mi discurso, seguirán escuchándome.

13. Gracias a la Sabiduría obtendré la inmortalidad, y dejaré un recuerdo eterno a los que vendrán después de mí.

14. Gobernaré a los pueblos, y se me someterán las naciones.

15. Soberanos temibles se llenarán de temor al oír hablar de mí; seré bueno con mi gente y valiente en el combate.

16. De vuelta a casa, descansaré a su lado, porque su compañía no es amarga; vivir con ella no cuesta nada, sino que, al contrario, trae alegría y felicidad".

17. Así razonaba conmigo mismo. Comprendí que uno encuentra la vida inmortal en la unión con la Sabiduría,

18. se adquiere una alegría superior gracias a su amistad, una riqueza perdurable gracias a sus desvelos, la inteligencia cuando se ejercita en entenderla, y la fama en las conversaciones con ella. Salí pues en su busca para traerla a mi casa.

19. Había nacido como niño bien dotado, había recibido como herencia un alma buena;

20. o más bien, siendo bueno, había llegado con un cuerpo sin defectos.

21. Pero también comprendía que el único medio para tenerla era que Dios me la diera, y ya era una señal de inteligencia el haberlo comprendido. Por eso me volví al Señor y le supliqué; le dije con todo mi corazón:

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

1. He aquí otros proverbios de Salomón que fueron transcritos por el personal de Ezequías, rey de Judá.

2. Es gloria de Dios esconder las cosas, y gloria de los reyes, aclarar las cosas.

3. Muy alto el cielo y muy profunda la tierra: insondable también el pensamiento de los reyes.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año






"Agradeça sempre ao Pai eterno por sua infinita misericórdia". São Padre Pio de Pietrelcina