Plan de lectura completo
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En el día setenta y seis, Números 31 relata la victoria de Israel sobre Madián y las instrucciones para repartir el botín. En Deuteronomio 30, Moisés exhorta al pueblo a elegir la vida y la bendición mediante la obediencia, prometiendo prosperidad a quienes aman al Señor. El Salmo 116 resuena de gratitud, celebrando al Dios que escucha las oraciones y libra de la muerte. Es un llamado a la fidelidad y una respuesta amorosa a la gracia divina.
1. Yavé dijo a Moisés:
2. «Que los hijos de Israel tomen ahora desquite de los madianitas, y luego irás a reunirte con tu pueblo.»
3. Moisés, pues, dijo al pueblo: «Que se armen algunos de ustedes para la guerra. Que vayan a pelear contra Madián y sean los instrumentos de la venganza de Yavé contra él.
4. Enviarán a la guerra mil hombres de cada tribu de Israel.»
5. Reclutaron, pues, entre los israelitas, mil hombres por cada tribu, doce mil hombres armados para la guerra.
6. Moisés mandó al combate mil por cada tribu, y con ellos a Finjas, hijo del sacerdote Eleazar, que llevaba los objetos sagrados, y las trompetas para los toques.
7. Pelearon contra Madián, como Yavé había mandado a Moisés, y mataron a todos los varones.
8. Mataron también a los reyes de Madián: Eví, Requem, Sur, Jur y Rebá; eran los cinco reyes madianitas. Mataron también a espada a Balaam, hijo de Beor.
9. Los hijos de Israel trajeron cautivas a las mujeres de Madián y a sus niños y recogeron sus animales, sus rebaños y todas sus pertenencias.
10. Prendieron fuego a todos los pueblos en que vivían y a todos sus campamentos.
11. Habiendo reunido todo el botín y los despojos, hombres y bestias,
12. llevaron los cautivos y el botín ante Moisés, el sacerdote Eleazar y toda la comunidad de los hijos de Israel, en las estepas de Moab, que están cerca del Jordán, a la altura de Jericó.
13. Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los jefes de la comunidad salieron a su encuentro hasta fuera del campamento.
14. Moisés se enojó contra los jefes de las tropas, jefes de mil y jefes de cien que volvían del combate.
15. Moisés les dijo: «¿Así, pues, han dejado con vida a las mujeres?
16. Precisamente ellas fueron las que, siguiendo el consejo de Balaam, indujeron a los hijos de Israel a que desobedecieran a Yavé (en el asunto de Baal-Peor); y una plaga azotó a la comunidad de Yavé.
17. Maten, pues, a todos los niños hombres, y a toda mujer que haya tenido relaciones con un hombre.
18. Pero dejen con vida y tomen para ustedes todas las niñas que todavía no han tenido relaciones.
19. Todos los de ustedes que derramaron sangre o que tocaron a algún muerto, quedarán fuera del campamento durante siete días, y se purificarán el tercer y el séptimo día. Ustedes harán lo mismo con las cautivas.
20. Asimismo purificarán todos los vestidos, objetos de cuero, tejidos de pelo de cabra y objetos de madera.»
21. El sacerdote Eleazar dijo a los hombres que habían ido a la guerra: «Esta es la Ley que Yavé ordenó a Moisés:
22. el oro, la plata, el cobre, el hierro, el estaño y el plomo, todo lo que puede pasar por el fuego, lo purificarán con el fuego y el agua de purificación.
23. Y todo lo que no pueda pasar por el fuego lo pasarán por agua.
24. Después de lavar sus vestidos el día séptimo, quedarán puros y podrán volver al campamento.»
25. Yavé dijo a Moisés:
26. «Saca la cuenta, tú, el sacerdote Eleazar y los jefes de las familias de la comunidad, de lo que fue traído como botín, hombres y ganado.
27. Lo partirás en dos; la mitad, para los combatientes que fueron a la guerra, y la otra mitad, para toda la comunidad.
28. Reserva como ofrenda para Yavé, de la parte de los combatientes que fueron a la guerra, uno por cada quinientos, sean hombres, bueyes, burros y ovejas.
29. Lo tomarás de la mitad del botín que les corresponde y se lo darás al sacerdote Eleazar como contribución para Yavé.
30. Y, de la mitad del botín correspondiente a los hijos de Israel, separarás uno por cada cincuenta, sean hombres, bueyes, burros y ovejas, cualquier clase de animales, y se lo darás a los levitas que están encargados del ministerio de la Morada de Yavé.»
31. Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron como Yavé había mandado a Moisés.
32. El botín, lo que quedaba de lo que la gente de guerra había saqueado, era de seiscientas setenta y cinco mil cabezas de ganado menor,
33. setenta y dos mil de vacuno
34. y sesenta y un mil burros.
35. En cuanto a las personas, las mujeres que to davía no habían tenido relaciones eran en total treinta y dos mil.
36. La mitad que correspondió a los que fueron al combate fue de trescientas treinta y siete mil quinientas cabezas de ganado menor,
37. siendo la parte de Yavé seiscientas sesenta y cinco cabezas;
38. además, treinta y seis mil cabezas de vacuno, siendo la parte de Yavé setenta y dos; además,
39. treinta mil quinientos burros, siendo la parte de Yavé sesenta y uno.
40. Personas: dieciséis mil, siendo la parte de Yavé treinta y dos.
41. Moisés dio al sacerdote Eleazar la ofrenda reservada para Yavé, como Yavé había ordenado a Moisés.
42. La otra mitad del botín, perteneciente a los hijos de Israel,
43. era de trescientas treinta y siete mil cabezas de ganado menor,
44. treinta y seis mil de vacuno,
45. treinta mil quinientas de burros
46. y dieciséis mil personas.
47. Moisés tomó de esta mitad perteneciente a los hijos de Israel a razón de uno por cincuenta hombres y animales y se los dio a los levitas que cuidan la Morada de Yavé, como Yavé había ordenado a Moisés.
48. Los jefes de las tropas de Israel que habían ido a la guerra, jefes de mil y de cien, se acercaron a Moisés
49. y le dijeron: «Hemos sacado la cuenta de los combatientes que teníamos a nuestras órdenes y no falta ni uno.
50. Por eso venimos a ofrecer a Yavé lo que cada uno de nosotros ha encontrado, en objetos de oro, brazaletes, cadenitas, anillos y collares para hacer expiación por nosotros delante de Yavé.»
51. Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron de ellos el oro y las joyas.
52. El total de oro que los jefes de millar y cien presentaron a Yavé fue de dieciséis mil setecientos cincuenta siclos.
53. Los combatientes habían saqueado cada uno por cuenta propia.
54. Entonces Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de los jefes de millar y de cien y lo llevaron a la Tienda de las Citas para que quedaran ante Yavé y para que él se acordara de los hijos de Israel.
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1. Cuando te sucedan todas estas cosas acerca de la bendición o maldición que te he propuesto, te acordarás de ellas en medio de las naciones donde Yavé, tu Dios, te haya arrojado.
2. Volverás a él, tú y tus hijos; escucharás su voz con todo tu corazón y con toda tu alma, obedeciendo todo lo que hoy te mando.
3. Entonces Yavé, tu Dios, hará que vuelvan los cautivos de tu pueblo, tendrá piedad de ti y te reunirá de nuevo de en medio de todos los pueblos donde Yavé te haya dispersado.
4. Aunque tus desterrados estén en el otro extremo de la tierra, de allí te sacará Yavé,
5. y te llevará de nuevo a la tierra que era de tus padres,para que también sea tuya;te hará feliz y te multiplicará más que a tus padres.
6. Yavé, tu Dios, circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes para que ames a Yavé con todo tu corazón y con toda tu alma y para que vivas.
7. Entonces Yavé, tu Dios, hará caer todas estas maldiciones sobre tus enemigos, contra los que te hayan perseguido porque te odian.
8. Tú volverás a escuchar a Yavé y pondrás en práctica todos sus mandamientos, que yo te prescribo hoy.
9. Yavé, tu Dios, te dará abundante prosperidad en todo lo que hagas, multiplicará a tus hijos y las crías de tus ganados; tu tierra será fecunda y tendrás de todo en abundancia. De nuevo se complacerá Yavé en tratarte bien, como hizo con tus padres,
10. porque tú habrás vuelto a Yavé, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, y guardarás sus mandamientos y sus normas, en una palabra, lo que está escrito en el libro de esta ley.
11. Este mandamiento que yo te doy no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance.
12. No está en el cielo, para que puedas decir: «¿Quién subirá al cielo y nos lo traerá? Entonces escucharemos y lo pondremos en práctica.»
13. Tampoco está al otro lado del mar, para que tengas que decir: «¿Quién pasará hasta el otro lado y nos lo traerá? Entonces escucharemos y lo pondremos en práctica.»
14. Todo lo contrario, mi palabra ha llegado bien cerca de ti; ya la tienes en la boca y la sabes de memoria, y sólo hace falta ponerla en práctica.
15. Mira que te he ofrecido en este día el bien y la vida, por una parte, y por la otra, el mal y la muerte. Lo que hoy te mando es que tú ames a Yavé, tu Dios, y sigas sus caminos.
16. Observa sus preceptos, sus normas y sus mandamientos, y vivirás y te multiplicarás, y Yavé te dará su bendición en la tierra que vas a poseer.
17. Pero, si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses para servirlos,
18. yo declaro hoy que perecerás sin remedio. No durarás largo tiempo en el país que vas a ocupar al otro lado del Jordán.
19. Que los cielos y la tierra escuchen y recuerden lo que acabo de decir; te puse delante la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia.
20. Ama a Yavé, escucha su voz, uniéndote a él, para que vivas y se prolonguen tus días, mientras habites en la tierra que Yavé juró dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob.»
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1. Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria;
2. Inclinó hacia mí su oído el día en que lo llamé.
3. Me envolvían los lazos de la muerte, estaba preso en las redes fatales, me ahogaban la angustia y el pesar,
4. pero invoqué el nombre del Señor: "¡Ay, Señor, salva mi vida!"
5. El Señor es muy bueno y justo, nuestro Dios es compasivo;
6. El Señor cuida de los pequeños, estaba débil y me salvó.
7. Alma mía, vuelve a tu descanso, que el Señor cuida de ti.
8. Ha librado mi alma de la muerte, de lágrimas mis ojos y mis pies de dar un paso en falso.
9. Caminaré en presencia del Señor en la tierra de los vivos.
10. Tenía fe, aun cuando me decía: "Realmente yo soy un desdichado".
11. Pensaba en medio de mi confusión: "¡Todo hombre decepciona!"
12. ¿Cómo le devolveré al Señor todo el bien que me ha hecho?
13. Alzaré la copa por una salvación e invocaré el nombre del Señor,
14. cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo.
15. Tiene un precio a los ojos del Señor la muerte de sus fieles:
16. "¡Mira, Señor, que soy tu servidor, tu servidor y el hijo de tu esclava: tú has roto mis cadenas!"
17. Te ofreceré el sacrificio de acción de gracias e invocaré el nombre del Señor.
18. Cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo,
19. en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.
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"Somente por meio de Jesus podemos esperar a salvação." São Padre Pio de Pietrelcina