Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día 129, 2 Samuel 11 presenta el pecado de David con Betsabé y sus consecuencias para su vida personal y política. 1 Crónicas 14-15 describe la victoria de David y la organización espiritual del pueblo. El Salmo 32 enfatiza la importancia de la confesión y el arrepentimiento, recordándonos que Dios perdona y restaura a quienes regresan a Él.

1. Al año siguiente, en el tiempo en que los reyes sa len a campaña, David mandó a Joab con la guardia y todo el ejército. Derro taron a los amonitas y sitiaron la ciudad de Rabbá, mientras que él se quedó en Jerusalén.

2. Una tarde, después de haberse le vantado de la siesta, se paseaba David por la terraza del palacio, y desde allí vio a una mujer que se bañaba. Era una mujer muy bella.

3. David ordenó que averiguaran quién era, y le dijeron: «Es Betsabé, esposa de Urías, el heteo.»

4. La mandó a buscar, la trajo a su casa y se acostó con ella cuando acababa de pu rificarse de sus reglas.

5. Después ella volvió a su casa. Pero quedó embaraza da y se lo comunicó a David.

6. Enton ces David envió un mensajero a Joab, pidiéndole que le enviara a Urías, el he teo.

7. Cuando llegó Urías, David le pre guntó cómo estaba Joab y el ejército y cómo iba la guerra.

8. Después le dijo: «Baja a tu casa y descansa.» Cuando Urías salió del palacio, David mandó detrás de él platos de su propia mesa,

9. pero Urías se acostó a la entra da del palacio con los servidores del rey y no bajó a su casa.

10. Cuando David lo supo, le dijo: «¿No acabas de llegar de un viaje? ¿Por qué no bajaste a tu casa?»

11. Urías le respondió: «El Arca, Israel y Judá viven en tiendas de cam paña; mi general Joab y sus oficiales acampan al aire libre; ¿cómo puedo yo ir a mi casa para comer, beber y dormir con mi esposa? Por Yavé y por tu vida, que no haré tal cosa.»

12. David le dijo entonces: «Bueno, quédate aquí por hoy y mañana te despediré.» Así, pues, Urías se quedó aquel día en Jerusalén.

13. Al otro día David lo invitó a comer y a beber con él, hasta que lo embriagó; pero por la tarde Urías no bajó a su casa, sino que durmió con los servidores del rey.

14. A la mañana siguiente, David envió una carta a Joab por medio de Urías.

15. En ella le decía: «Pon a Urías en la parte más peligrosa de la batalla y déjalo solo para que lo maten.»

16. Joab, que estaba sitiando la ciudad, puso a Urías en el lugar donde estaban los más valerosos defensores.

17. En efecto, los sitiados hicieron una salida y mataron a varios hombres y oficiales de David, entre ellos a Urías, el heteo.

18. Joab envió un informe detallado del combate,

19. y ordenó al mensajero: «Cuando hayas terminado de contar al rey cómo fue la batalla,

20. si él se enoja y te dice: «¿Por qué se acercaron tanto a la ciudad?

21. ¿No fue una mujer la que mató a Abimelec, hijo de Jerubaal, lanzán dole una piedra de molino desde lo alto de la muralla, en Tebés? ¿Por qué se han acercado a la muralla?» Entonces tú dirás: También murió tu servidor Urías, el heteo.»

22. Partió el mensajero y a su llegada comunicó a David todo lo que Joab le había ordenado.

23. David se enojó y le reprochó al mensajero tal como lo había previsto Joab. El mensajero le respondió: «Aquellos hombres nos atacaron por sorpresa, efectuando una salida a campo abierto, pero nosotros los rechazamos hasta la entrada de la puerta.

24. Fue entonces cuando sus arqueros nos dispararon desde lo alto de la muralla; algunos de los guardias del rey murieron y entre ellos, Urías, el heteo.»

25. David dijo al mensajero: «Trata de reanimar a Joab con este mensaje mío: No te aflijas por este asunto, porque la espada devora hoy a unos y al día siguiente a otros. Refuerza tu ataque contra la ciudad y destrúyela. Así tú le darás ánimo.»

26. Cuando la esposa de Urías supo que su marido había muerto, hizo duelo por él. Terminado éste, David mandó a buscarla, la llevó a su casa y la tomó por esposa. Ella, luego, dio a luz un hijo. Pero la acción que cometió David desagradó a Yavé.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

Capítulo 14

1. Hiram, rey de Tiro, envió a David mensajeros y maderas de cedro y también albañiles y carpinteros para edificarle una casa.

2. Entonces David conoció que Yavé lo había confirmado como rey de Israel, ya que su reino había sido ensalzado a causa de Israel, su pueblo.

3. David tomó por esposas otras mujeres en Jerusalén y tuvo más hijos e hijas.

4. Estos son los nombres de los que tuvo en Jerusalén: Samúa, Sobad, Natán, Salomón,

5. Gibjar, Elisúa, Elfalet,

6. Nogah, Nefec, Yafia,

7. Elisama, Baalyadá y Elifelet.

8. Cuando los filisteos supieron que David había sido ungido rey sobre todo Israel, subieron todos a buscarlo. David se enteró y les salió al paso.

9. Los filisteos, siguiendo su marcha, extendieron sus tropas por el valle de Rafaim.

10. Entonces David consultó a Yavé diciendo: «¿Acaso debo atacar a los filisteos y me los entregarás en mis manos?»

11. Yavé le respondió: «Sube, pues yo los entregaré en tus manos.» Los filisteos avanzaron hasta Baalfarasim y allí los derrotó David y dijo: «Yavé ha disipado por mi mano a los enemigos, como se disipan las aguas.» Y por esto se llamó aquel lugar Baalfarasim.

12. Los filisteos abandonaron allí sus ídolos, que fueron arrojados al fuego por orden de David.

13. Nuevamente los filisteos invadieron el valle y, de nuevo,

14. David consultó a Yavé, el cual le contestó: «No subas detrás de ellos sino que das un rodeo y les vienes al encuentro por el lado donde están los árboles que dan bálsamo,

15. y cuando escuches el ruido como de alguien que anda por la copa de los árboles, entonces darás la batalla, porque Yavé va delante de ti para derrotar al ejército de los filisteos.»

16. David hizo como le había mandado Yavé y persiguió a los filisteos desde Gabaón hasta Guezer.

17. La fama de David se extendió por todas las regiones, pues Yavé difundía su terror sobre todas las naciones.

Capítulo 15

1. David se hizo casas en la Ciudad de David, preparó un lugar para el Arca y le levantó una tienda de campaña.

2. Entonces dijo David: «Solamente los levitas llevarán el Arca, pues a ellos los escogió Yavé para llevarla y servirle a él para siempre.»

3. David, pues, congregó a todo Israel en Jerusalén para subir el Arca de Yavé al lugar que había preparado para ella.

4. David reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas.

5. De los hijos de Quehat: a Uriel, el jefe y a sus hermanos, ciento veinte;

6. de los hijos de Merarí: a Asaías, el jefe y a sus hermanos, doscientos veinte;

7. de los hijos de Guersom, a Joel, el jefe y a sus hermanos, ciento treinta; de los hijos de Elisafán:

8. a Semaías, el jefe y sus hermanos, doscientos;

9. de los hijos de Hebrón a Eliel, el jefe y sus hermanos, ochenta;

10. de los hijos de Uziel: a Aminadab, el jefe y a sus hermanos, ciento doce.

11. También llamó David a los sacerdotes Sadoq y Abiatar y a los levitas Uriel, Asaías, Semanias, Eliel y Aminadab

12. y les dijo: «Ustedes son los cabezas de familia de los levitas. Santifíquense ustedes y sus hermanos, para subir el Arca de Yavé, el Dios de Israel, al lugar que para ella tengo preparado;

13. pues Yavé, nuestro Dios, nos castigó cuando, en su ausencia, no lo consultamos según está establecido.»

14. Se santificaron, pues, los sacerdotes y levitas, para subir el Arca de Yavé, Dios de Israel.

15. Luego los levitas trasladaron a hombros el Arca de Yavé, como lo había ordenado Moisés, según la palabra de Yavé, llevando las varas sobre los hombros.

16. David dijo a los jefes de los levitas que dispusieran a sus hermanos, los cantores, con instrumentos musicales, salterios y címbalos para que los hicieran resonar, con voz de júbilo.

17. Los levitas designaron a Hemán, hijo de Joel; y de sus hermanos, a Asaf, hijo de Berekías; y de los hijos de Merarí, hermanos suyos, a Etán, hijo de Quisaías.

18. Con ellos a sus hermanos de segundo orden: Zacarías, Aziel, Semiramot, Jejiel, Uni, Eliab, Bananías, Maseías, Matatías, Elifele, Micneas, Obededom y Jeiel, porteros.

19. Los cantores Heman, Asaf y Etam hacían resonar címbalos de bronce.

20. Zacarías, Uziel, Semiramot, Jejiel, Uní, Eliab, Maseías y Benaías tenían arpas de tonos bajos.

21. Matatías, Elifele, Micneas, Obededom, Jeiel y Ozazías tenían cítaras de tonos altos para dirigir el canto.

22. Kenonías, jefe de los levitas, dirigía el traslado, porque era hombre entendido en esas cosas.

23. Berekías y Elcaná eran porteros del Arca.

24. Sebanías, Josafat, Nataniel, Amasay, Zacarías, Benaías y Eliezer, sacerdotes, tocaban las trompetas delante del Arca de Dios. Obededom y Jejías eran porteros del arca.

25. Así, pues, David, los ancianos de Israel y los jefes militares fueron a traer el Arca de la Alianza de Yavé, desde la casa de Obededom a Jerusalén con gran fiesta y alegría.

26. Y mientras Dios ayudaba a los levitas portadores del Arca de Yavé, sacrificaron siete terneros y siete carneros.

27. David iba revestido de una manta de lino fino, lo mismo que todos los levitas que portaban el Arca, los cantores y Kenonías, el jefe que dirigía el traslado. También David llevaba un efod de lino.

28. Todo Israel subía el Arca de Yavé entre clamores y resonar de cuernos, con trompetas y címbalos y haciendo sonar los salterios y las cítaras.

29. Cuando el Arca de la Alianza de Yavé entró en la ciudad de David, Micol, hija de Saúl, estaba mirando por una ventana; vio al rey David que saltaba y lo despreció en su corazón.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

1. Dichoso el que es absuelto de pecado y cuya culpa le ha sido borrada.

2. Dichoso el hombre aquel a quien Dios no le nota culpa alguna y en cuyo espíritu no se halla engaño.

3. Hasta que no lo confesaba, se consumían mis huesos, gimiendo todo el día.

4. Tu mano día y noche pesaba sobre mí, mi corazón se transformó en rastrojo en pleno calor del verano.

5. Te confesé mi pecado, no te escondí mi culpa. Yo dije:" Ante el Señor confesaré mi falta". Y tú, tu perdonaste mi pecado, condonaste mi deuda.

6. Por eso el varón santo te suplica en la hora de la angustia. Aunque las grandes aguas se desbordasen, no lo podrán alcanzar.

7. Tú eres un refugio para mí, me guardas en la prueba, y me envuelves con tu salvación.

8. "Yo te voy a instruir, te enseñaré el camino, te cuidaré, seré tu consejero.

9. No sean como el caballo o como el burro faltos de inteligencia, cuyo ímpetu dominas con la rienda y el freno."

10. Muchos son los dolores del impío, pero al que confía en el Señor lo envolverá la gracia.

11. Buenos, estén contentos en el Señor, y ríanse de gusto; todos los de recto corazón, canten alegres.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año






"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina