Plan de lectura completo
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En el día cincuenta y cinco, Números 4 detalla las responsabilidades de los levitas en el transporte del Tabernáculo, demostrando reverencia por lo sagrado. En Deuteronomio 4, Moisés exhorta al pueblo a la obediencia y al recuerdo del pacto, enfatizando que no hay otro Dios sino el Señor. El Salmo 89 refuerza este mensaje, alabando la eterna fidelidad de Dios, incluso cuando su pueblo falla. Las lecturas enfatizan la reverencia, el recuerdo y la confianza en la promesa de Dios.
1. Yavé dijo a Moisés y a Aarón:
2. «Dentro de los Levitas, haz el censo de los hijos de Quehat, por clanes y familias,
3. de todos los de más de treinta años hasta los cincuenta, aptos para entrar al servicio de la Tienda de las Citas.
4. Este será el servicio de los hijos de Quehat en la Tienda de las Citas, y es un servicio muy santo.
5. Cuando se levante el campamento, Aarón y sus hijos descolgarán la cortina y cubrirán con ella el Arca del Testimonio.
6. Pondrán sobre ella una cubierta de cuero fino y extenderán encima un paño todo de púrpura; luego le pondrán las varas.
7. Sobre la mesa de los panes ofrecidos extenderán un paño de púrpura y pondrán sobre ella las fuentes, copas, vasos y jarros de libación, y el pan que está siempre encima.
8. Extenderán sobre ella un paño carmesí, que cubrirán con una cubierta de cuero fino, y después le pondrán las varas.
9. Tomarán entonces un paño de púrpura y cubrirán el candelabro del alumbrado con sus lámparas, despabiladeras y ceniceros, y todos los vasos de aceite que se utilizan en el servicio del candelabro.
10. Lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta de cuero fino y lo colocarán sobre las angarillas.
11. Sobre el altar de oro extenderán un paño de púrpura. Lo cubrirán con una cubierta de cuero fino, y le pondrán las varas.
12. Tomarán luego todos los vasos que se empleen en el servicio del santuario, los pondrán en un paño de púrpura, los cubrirán con una cubierta de cuero fino y los colocarán sobre las angarillas.
13. Quitarán las cenizas del altar y extenderán sobre él un paño escarlata.
14. Pondrán encima todos los utensilios para su servicio: los braseros, tenedores, palas y platos; extenderán sobre él una cubierta de cuero fino y le pondrán las varas.
15. Después que Aarón y sus hijos hayan terminado de envolver las cosas sagradas con todos los utensilios y puesto en marcha el campamento, los hijos de Quehat se acercarán para transportarlas; pero que no toquen lo que es sagrado, no sea que mueran. Este es el papel de los hijos de Quehat en la Tienda de las Citas.
16. Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, estará al cuidado del aceite del alumbrado, del incienso aromático, de los panes de ofrenda perpetua y del óleo de unción; cuidará de toda la Morada y de cuanto hay en ella, sean cosas sagradas o sus utensilios.»
17. Yavé dijo a Moisés y a Aarón:
18. «No dejen que los quehatitas mueran y desaparezca su familia de entre los demás hijos de Leví.
19. Hagan con ellos de esta manera, para que vivan y no mueran cuando se acercan a las cosas muy sagradas. Aarón y sus hijos se adelantarán para poner a cada uno en su servicio y darle su carga,
20. pero no entrarán, ni por un instante, a ver las cosas sagradas; de lo contrario, morirán.»
21. Yavé dijo a Moisés:
22. «Haz también el censo de los hijos de Guersón por familias y clanes.
23. Alistarás a los de treinta años para arriba hasta cincuenta, aptos para prestar servicio en la Tienda de las Citas.
24. Estas serán las obligaciones de su servicio:
25. llevarán las cortinas de la Morada y de la Tienda de las Citas, el toldo y la capa de cuero fino que la cubre por encima y la cortina de la entrada de la Tienda de las Citas,
26. los cortinajes del atrio y la cortina de la entrada de la puerta anterior al atrio que rodea la Morada y el altar. También las cuerdas y todos los utensilios que usan en su servicio. Todo lo que se necesita para su trabajo.
27. Los hijos de Guersón prestarán su servicio y desempeñarán sus funciones y obligaciones a las órdenes de Aarón y de sus hijos.
28. Este será el servicio de las familias guersonitas en la Tienda de las Citas, bajo las órdenes de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
29. Harás el censo de los hijos de Merarí, por clanes y familias,
30. de todos los de treinta años hasta los cincuenta, aptos para prestar servicio en la Tienda de las Citas.
31. Esto es lo que han de transportar y éste es el servicio que ellos prestarán en la Tienda de las Citas: los tablones de la Morada, sus travesaños, columnas y basas;
32. las columnas que rodean el atrio con sus basas, clavos y cuerdas: todos sus utensilios y todo lo necesario para su servicio. Señalarán con nombre cada uno de los objetos que han de transportar.
33. Este es el servicio de los clanes meraritas. En todo lo referente al servicio de la Tienda de las Citas, estarán a las órdenes de Itamar, hijo de Aarón.»
34. Moisés, Aarón y los jefes de la comunidad hicieron el censo de los hijos de Quehat, por clanes y familias,
35. de todos los de más de treinta años hasta los cincuenta, aptos para prestar servicio en la Tienda de las Citas.
36. Fueron registrados por clanes: eran dos mil setecientos treinta.
37. Así fueron registrados en las familias quehatitas todos los que tenían que servir en la Tienda de las Citas. Los alistaron Moisés y Aarón, según lo ordenado por Yavé.
38. Se hizo el censo de los hijos de Guersón, por clanes y familias,
39. de todos los de treinta años hasta los cincuenta, aptos para el servicio en la Tienda de las Citas.
40. Fueron registrados por clanes y familias: eran dos mil seiscientos treinta.
41. Así fueron registrados los hijos de Guersón que habían de servir en la Tienda de las Citas. Los alistaron Moisés y Aarón según la orden de Yavé.
42. Se hizo el censo de los clanes de los hijos de Merarí, por clanes y familias,
43. de todos los de treinta años para arriba hasta los cincuenta, aptos para servir en la Tienda de las Citas.
44. Fueron registrados por clanes: eran tres mil doscientos.
45. Los alistaron Moisés y Aarón, según lo había ordenado Yavé a Moisés.
46. El total de los levitas que Moisés, Aarón y los jefes de Israel registraron por clanes y familias,
47. de todos los de treinta años hasta los cincuenta aptos para servir y transportar las cosas de la Tienda de las Citas
48. fue, según el censo, de ocho mil quinientos ochenta.
49. Por orden de Yavé cada uno fue registrado señalándole su servicio y lo que debía transportar. El censo se hizo tal y como Yavé había mandado a Moisés.
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1. Y ahora, Israel, escucha las normas y los mandamientos que yo te enseño, para que los pongas en práctica. Así vivirás, y entrarás al país que te da Yavé, Dios de tus padres, y tomarás posesión de él.
2. No añadirás nada a lo que yo te mando, y no le quitarás nada, sino que guardarás los mandamientos de Yavé, tu Dios, tal como yo se lo ordeno.
3. Has visto con tus propios ojos lo que hizo Yavé en Baal-Peor, pues acabó con todos aquellos que se fueron tras el baal.
4. En cambio ustedes, que fueron fieles a Yavé, su Dios, están hoy todos vivos.
5. Mira: como Yavé, mi Dios, me ha ordenado, te he enseñado normas y leyes para que las pongas en práctica en la tierra en que vas a entrar y que pasará a ser tuya.
6. Si las guardan y las practican, pasarán por sabios e inteligentes a los ojos de los pueblos que tengan conocimiento de todas estas leyes; y dirán: ¡Qué pueblo tan grande! Sólo él tiene sabiduría e inteligencia .
7. En verdad, ¿qué nación hay tan grande, cuyos dioses se acerquen a ella como lo hace para nosotros, siempre que lo invocamos, Yavé, nuestro Dios?
8. ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y mandamientos tan justos como esta ley que yo te entrego hoy?
9. Pero ¡fíjate bien! Ten mucho cuidado de no olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto. Guárdalas en tu interior todos los días de tu vida, y repíteselas a tus hijos y a tus nietos.
10. Me refiero al día en que ustedes estuvieron en presencia de Yavé en el monte Horeb y él me dijo: Reúneme al pueblo para que oiga mis palabras. Así me temerán mientras vivan en esa tierra y enseñarán estas palabras a sus hijos .
11. Entonces ustedes se acercaron y permanecieron al pie del monte. Este ardió en llamas hasta el mismo cielo entre tinieblas de nube y espesa niebla.
12. Yavé les habló entonces en medio del fuego. Ustedes oyeron el rumor de las palabras, pero no vieron figura alguna, sólo oían una voz.
13. Y Yavé les dio a conocer su Alianza, en la que les ordenó observar sus diez mandamientos, y los escribió en las dos tablas de piedra.
14. En aquel día a mí me ordenó enseñarles las normas y los mandamientos que ustedes pondrán en práctica en la tierra donde van a entrar y que pasará a ser suya.
15. Mediten bien lo que van a hacer. Ustedes no vieron figura alguna el día en que Yavé les habló en el monte Horeb en medio del fuego.
16. Por tanto no vayan a corromperse: no se hagan un ídolo, o sea, cualquier cosa esculpida con forma de hombre o de mujer;
17. ni con forma de algún animal de los que viven en la tierra, o de algún ave que vuela en el cielo;
18. ni de algún reptil de los que se arrastran sobre la tierra, ni de algún pez de los que viven en el agua debajo de la tierra.
19. Cuando mires al cielo y veas el sol, la luna, las estrellas y todos los astros del firmamento, no te dejes arrastrar a adorarlos como dioses y a servirlos, pues Yavé, tu Dios, dejó que fueran la parte de los demás pueblos,
20. pero a ustedes los tomó y los sacó del horno que es Egipto, para que fueran su propio pueblo como lo son ahora.
21. Por culpa de ustedes Yavé se enojó contra mí y juró que yo no pasaría el Jordán ni entraría en la espléndida tierra que él les da en herencia.
22. Pero aunque yo muera en este país y no pase el Jordán, ustedes lo pasarán y poseerán esa espléndida tierra.
23. Guárdate, pues, de olvidar la Alianza que Yavé ha pactado contigo y no te hagas ídolos, o sea imágenes de todo lo que Yavé tu Dios te ha prohibido.
24. Sepas que Yavé, tu Dios, es un fuego devorador, un Dios celoso.
25. Cuando tengas hijos y nietos y hayan envejecido en el país, no vayan a corromperse teniendo ídolos y haciendo lo que desagrada a Yavé.
26. Pues si lo irritan, desaparecerán de la tierra que va a ser de ustedes, al pasar el Jordán; el cielo y la tierra son testigos de mis advertencias: ustedes serán reducidos a nada.
27. Yavé los dispersará entre los pueblos y sólo quedará de ustedes un pequeño número, repartidos entre las naciones a las que Yavé los llevará.
28. Allí tendrán que servir a dioses fabricados, que no son más que madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni comen, ni sienten.
29. Allí buscarás a Yavé, tu Dios, y lo encontrarás si lo buscas con todo tu corazón y toda tu alma.
30. Cuando estas desgracias te hayan venido encima, volverás por fin a Yavé en medio de tu angustia y harás caso a sus palabras.
31. Pues Yavé, tu Dios, es un Dios misericordioso, que no te rechaza ni te destruye del todo, ni olvida la Alianza que juró a tus padres.
32. Pregunta a los tiempos pasados. Investiga desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra. Pregunta desde un extremo a otro del mundo: ¿Hubo jamás una cosa tan extraordinaria como ésta? ¿Se ha oído cosa semejante?
33. ¿Ha quedado con vida algún pueblo después de haber oído como tú a Dios vivo hablando en medio del fuego?
34. ¿Acaso algún dios ha intentado tomarse un pueblo y sacarlo de en medio de otro pueblo a fuerza de pruebas y de señales, de milagros y de combates, actuando con mano firme y dando grandes golpes, realizando esas cosas grandes que Yavé hizo por ustedes en Egipto y que tú viste con tus propios ojos?
35. Y porque lo has visto, ahora sabes que Yavé es Dios y que no hay otro fuera de él.
36. Desde el cielo te hizo oír su voz, para que lo temas, y sobre la tierra viste su gran fuego: desde en medio del fuego oíste sus palabras,
37. y quedaste con vida. Porque amaba a tus padres, eligió a su descendencia después de ellos; él mismo vino a sacarte de Egipto con mucho poder.
38. Expulsó delante de ti pueblos más numerosos y más fuertes que tú, y te hizo entrar en su tierra: hoy te la dio en herencia.
39. Por tanto, reconoce ahora y trata de convencerte de que Yavé es el único Dios del cielo y de la tierra, y que no hay otro.
40. Guarda sus leyes y sus mandamientos que yo te ordeno hoy, y te irá bien a ti y a tus hijos después de ti. Así vivirás largos años en la tierra que Yavé, tu Dios, te da.»
41. Moisés designó tres ciudades al otro lado del Jordán, hacia el oriente,
42. para que allí se refugiara el que involuntariamente diera muerte a su prójimo, siempre que no hubiese sido antes su enemigo. Con refugiarse en una de esas ciudades estaría a salvo.
43. Estas fueron las ciudades: Basar, en la meseta del desierto, para la tribu de Rubén; Ramot, en Galaad, para la tribu de Gad, y Golán, en Basán, para la tribu de Manasés.
44. Esta es la Ley que Moisés dio a los hijos de Israel.
45. Estos son los preceptos, decretos y leyes que Moisés dictó a los hijos de Israel a su salida de Egipto,
46. al otro lado del Jordán, en el valle fronterizo a Bet-Peor, en el país de Sijón, rey de los amorreos. A este Sijón, que vivía en Jesbón, Moisés y los hijos de Israel lo habían derrotado a su salida de Egipto
47. y se habían apoderado de su país, así como del de Og, rey de Basán. Los territorios de estos reyes amorreos estaban al oriente del Jordán.
48. Se extendían desde Aroer, situada en la orilla del torrente Arnón, hasta el monte Sirión, llamado también Hermón,
49. y abarcaban toda la llanura al oriente del Jordán hasta el Mar Muerto, al pie del monte Pisga.
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2. El amor del Señor por siempre cantaré, tu fidelidad proclamaré de siglo en siglo;
3. yo digo: tu favor es eterno, al hacer el cielo, pusiste en él tu fidelidad.
4. Una alianza hiciste con tu preferido le juraste a David, tu servidor:
5. "Establecí tu linaje para siempre, asenté tu trono de siglo en siglo."
6. Señor, los cielos celebran tus maravillas, y tu fidelidad, la asamblea de los santos.
7. Pues, ¿en las nubes, quién es igual al Señor? ¿quién se le parece entre los hijos de los dioses?
8. Dios terrible en la asamblea de los santos, grande y temible para toda su corte.
9. Señor, Dios Sabaot, ¿quién como tú? ¡Poderoso Señor, tu fidelidad te envuelve!
10. Tú dominas el orgullo de la mar, si levanta sus olas, tú las calmas.
11. Tú aplastaste al Monstruo, y quedó tendido; tu brazo dispersó a tus enemigos.
12. Tuyos son los cielos, tuya es la tierra, el mundo y su contenido tú lo fundaste.
13. El norte y el sur tú los creaste, el Tabor y el Hermón celebran tu nombre.
14. Tuyo es el poder y tuyas las hazañas, potente es tu mano, rápida tu derecha.
15. Justicia y derecho son la base de tu trono, Amor y Fidelidad van delante de ti.
16. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte, y que avanza a la luz de tu faz, Señor,
17. tu Nombre es su alegría todo el día y lo ensalza tu justicia.
18. Tú eres el brillo de su poder, de tu bondad nos viene la victoria.
19. Nuestro escudo está en la mano del Señor nuestro rey, en manos del Santo de Israel.
20. En una visión tú hablaste en otro tiempo refiriéndote a tu amigo, tú dijiste: "He prestado mi apoyo a un valiente, lo he sacado del pueblo y exaltado.
21. Encontré a David mi servidor, y lo ungí con óleo santo,
22. lo sostendrá mi mano y mi brazo lo fortalecerá.
23. El enemigo no podrá sorprenderlo ni podrá el malvado oprimirlo.
24. Aplastaré delante de él a sus agresores, les pegaré a los que lo odian.
25. Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán, mi Nombre le asegurará la victoria.
26. Extenderé su mano sobre el mar, y sobre los ríos, su derecha.
27. El me podrá invocar: "¡Tú eres mi Padre, mi Dios y la roca donde me refugio!"
28. Haré de él mi primogénito, el más famoso de los reyes de la tierra.
29. Para siempre mi amor le mantendré, y seré fiel a mi alianza con él.
30. Estableceré su descendencia para siempre, y haré que su trono dure como los cielos.
31. Si sus hijos abandonan mi ley y no andan según mis decisiones,
32. si profanan mis preceptos y no guardan mis mandamientos,
33. castigaré a varillazos su pecado y con golpes su falta;
34. pero mi amor no se lo quitaré ni renegaré de mi fidelidad.
35. No romperé mi alianza ni cambiaré lo que salió de mis labios.
36. Lo juré una vez por mi santidad: ¡Yo no le mentiría a David!
37. Su descendencia durará para siempre, su trono como el sol se mantendrá ante mí.
38. Está allí para siempre como la luna, ese testigo fiel más allá de las nubes".
39. Pero tú lo rechazaste y repudiaste, te enojaste con tu ungido.
40. Renegaste de la alianza con tu siervo y arrojaste por tierra su corona.
41. Hiciste huecos en todos sus cercos, arruinaste sus fortificaciones.
42. Los que pasan por el camino la saquean, y sus vecinos le faltan al respeto.
43. Levantaste la diestra de sus adversarios y alegraste a sus enemigos.
44. Sus armas se volvieron atrás, y no lo sostuviste en el combate.
45. Hiciste caer el cetro de su mano y por tierra su trono derribaste.
46. Acortaste los días de su juventud, y lo cubriste de vergüenza.
47. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a ocultarte? ¿Arderá siempre como fuego tu enojo?
48. Recuerda, Señor, lo que es nuestra existencia, y para qué nada hiciste a los humanos.
49. ¿Quién vivirá y no verá la muerte? ¿quién salvará su vida de las garras del abismo?
50. ¿Dónde están, Señor, tus favores de antes, tus juramentos a David, tu fidelidad?
51. Recuerda, Señor, las afrentas a tus siervos, (llevo en mi seno todos esos ultrajes);
52. ¡Cuántos insultos de tus enemigos, Señor, cómo insultan las huellas de tu ungido!
53. ¡Bendito sea el Señor eternamente, Amén, amén!
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"Para consolar uma alma na sua dor, mostre todo o bem que ela ainda pode fazer". São Padre Pio de Pietrelcina