Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día 343, Pablo se defiende ante las autoridades en Hechos 22, explicando su conversión y misión. En 2 Corintios 9-11, recalca la importancia de la generosidad y la fidelidad, mientras que Proverbios 29:5-7 nos guía sobre la justicia, la honestidad y el liderazgo prudente.

1. «Hermanos y padres, escúchenme, pues les quiero dar algunas explicaciones.»

2. Al oír que les hablaba en hebreo, se calmó más aún su agitación. Y Pablo continuó:

3. «Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad. Teniendo a Gamaliel de maestro, fui instruido en la Ley de nuestros padres en la forma más seria, y era un fanático del servicio de Dios, como ustedes ahora.

4. Así que perseguí a muerte a este camino e hice encadenar y meter en la cárcel a hombres y mujeres;

5. esto lo saben muy bien el sumo sacerdote y el Consejo de los Ancianos. Incluso me entregaron cartas para nuestros hermanos de Damasco, y salí para detener a los cristianos que allí había y traerlos encadenados a Jerusalén para que fueran castigados.

6. Iba de camino, y ya estaba cerca de Damasco, cuando a eso del mediodía se produjo un relámpago y me envolvió de repente una luz muy brillante que venía del cielo.

7. Caí al suelo y oí una voz que me decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»

8. Yo respondí: «¿Quién eres, Señor?» Y él me dijo: «Yo soy Jesús el Nazareno, a quien tú persigues.»

9. Los que me acompañaban vieron la luz y se asustaron, pero no oyeron al que me hablaba.

10. Entonces yo pregunté: «Qué debo hacer, Señor?» Y el Señor me respondió: «Levántate y vete a Damasco. Allí te hablarán de la misión que te ha sido asignada.»

11. El resplandor de aquella luz me dejó ciego, y entré en Damasco llevado de la mano por mis compañeros.

12. Allí vino a verme un tal Ananías, un hombre muy observante de la Ley y muy estimado por todos los judíos que vivían en Damasco.

13. Me dijo: «Saulo, hermano mío, recobra la vista». Y en el mismo instante pude verle.

14. Entonces agregó: «El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, veas al Justo y oigas su propia voz.

15. Con todo lo que has visto y oído, serás en adelante su testigo ante las personas más diversas.

16. Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su Nombre.»

17. Después de regresar a Jerusalén, mientras un día me encontraba orando en el Templo, tuve un éxtasis.

18. Vi al Señor que me decía: «Muévete y sal pronto de Jerusalén, pues no escucharán el testimonio que les des de mí.»

19. Yo respondí: «Señor, ellos saben que yo recorría las sinagogas encarcelando y azotando a los que creían en ti.

20. Y cuando se derramó la sangre de tu testigo Esteban, yo me encontraba allí; estaba de acuerdo con ellos e incluso guardaba las ropas de los que le daban muerte.»

21. Pero el Señor me dijo: «Márchate; ahora te voy a enviar lejos, a las naciones paganas.»

22. Hasta este punto la gente estuvo escuchando a Pablo, pero al oír estas últimas palabras, se pusieron a gritar: «¡Mata a ese hombre! ¡No tiene derecho a vivir!»

23. Vociferaban, agitaban sus vestidos y tiraban tierra al aire.

24. Entonces el comandante ordenó que lo metieran dentro de la fortaleza y lo azotaran, para que confesara por qué motivo gritaban de esa manera contra él.

25. Pero cuando quisieron quitarle la ropa, Pablo preguntó al oficial que estaba allí presente: «¿Es conforme a la ley azotar a un ciudadano romano sin haberlo antes juzgado?»

26. Al oír esto, el oficial fue donde el comandante y le dijo: «¡Qué ibas a hacer! Ese hombre es un ciudadano romano.»

27. El comandante vino y le preguntó: «Dime, ¿eres ciudadano romano?» «Sí», respondió Pablo.

28. El comandante comentó: «A mí me costó mucho dinero hacerme ciudadano romano.» Pablo le contestó: «Yo lo soy por nacimiento.»

29. Al momento se retiraron los que estaban para torturarlo, y el mismo comandante tuvo miedo, porque había hecho encadenar a un ciudadano romano.

30. Al día siguiente hizo soltar a Pablo. Quería conocer con certeza cuáles eran los cargos que los judíos tenían contra él, y mandó que se reunieran los jefes de los sacerdotes y todo el Consejo que llaman Sanedrín. Después hizo bajar a Pablo para que compareciera ante ellos.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

Capítulo 9

1. En cuanto a la ayuda a los santos, a nuestros hermanos, no es necesario que se la recomiende,

2. pues conozco su buena disposición, y lo dije con orgullo ante los macedonios: «En Acaya están preparados para la colecta desde el año pasado.» Y el entusiasmo de ustedes fue un estímulo para la mayoría de ellos.

3. Ahora, pues, les envío a estos hermanos nuestros. ¡Ojalá que todo lo bueno que he hablado de ustedes al respecto no quede desmentido! Como les digo, estén preparados,

4. no sea que, al llegar conmigo los de Macedonia, los encuentren desprevenidos. ¡Sería para mí una vergüenza, por no decir para ustedes!

5. Por eso me pareció necesario rogar a nuestros hermanos que se me adelantaran y fueran a verlos para organizar esa largueza que se había acordado. Bien preparada, demostrará ser una largueza y no una limosna.

6. Miren: el que siembra con mezquindad, con mezquindad cosechará, y el que siembra sin calcular, cosechará también fuera de todo cálculo.

7. Cada uno dé según lo que decidió personalmente, y no de mala gana o a la fuerza, pues Dios ama al que da con corazón alegre.

8. Y poderoso es Dios para bendecirles de mil maneras, de modo que nunca les falte nada y puedan al mismo tiempo cooperar en toda obra buena.

9. La Escritura dice: Repartió, dio a los que tenían hambre; sus méritos permanecen para siempre.

10. Si Dios proporciona la semilla al que siembra y el pan que va a comer, les dará también a ustedes la semilla y la multiplicará, y hará crecer los brotes de sus virtudes.

11. Sean ricos en todo, y den con generosidad, y nosotros lo transformaremos en acciones de gracias a Dios.

12. Pues este servicio de carácter sagrado, no sólo proporcionará a los hermanos lo que necesitan, sino que de él resultarán incontables acciones de gracias a Dios.

13. Este servicio será para ellos una prueba concreta: darán gracias a Dios porque ustedes son consecuentes con el evangelio de Cristo y saben compartir generosamente con ellos y con todos.

14. Rogarán a Dios por ustedes y les tendrán cariño por la maravillosa gracia que derramó sobre ustedes.

15. Sí, ¡gracias sean dadas a Dios por su don, que nadie sabría expresar!

Capítulo 10

1. Soy yo, Pablo en persona, quien les suplica por la mansedumbre y bondad de Cristo; ¡ese Pablo tan humilde entre ustedes y tan intrépido cuando está lejos!

2. No me obliguen, cuando esté ante ustedes, a actuar con autoridad, como estoy decidido y como me atreveré a hacerlo con algunos que piensan que yo no quiero crearme problemas.

3. Humana es mi condición, pero no lo es mi combate.

4. Nuestras armas no son las humanas, pero tienen la fuerza de Dios para destruir fortalezas: todos esos argumentos

5. y esa soberbia que se oponen al conocimiento de Dios. Todo pensamiento tendrá que rendirse a nosotros y someterse a Cristo,

6. y estamos dispuestos a castigar toda desobediencia, en cuanto contemos con la total obediencia de ustedes.

7. Miren las cosas cara a cara. Si alguien cree pertenecer a Cristo, piense lo siguiente: si él es de Cristo, lo soy también yo.

8. Y aunque parezca demasiado seguro del poder que el Señor me dio para edificarlos, no para destruirlos, no me avergonzaré de haberlo dicho.

9. ¿Creen que sólo soy capaz de asustarlos con cartas?

10. «Las cartas son duras y fuertes, dicen algunos, pero tiene poca presencia y es un pobre orador.»

11. Que lo sepan: lo que mis cartas dicen desde lejos, lo haré cuando vaya.

12. ¿Cómo me atrevería a igualarme o a compararme con esa gente que proclama sus propios méritos? ¡Tontos! No tienen otro modelo ni usan otro criterio que ellos mismos.

13. Nosotros, en cambio, no pasaremos la medida cuando defendamos nuestra autoridad, pues respetaremos la medida que nos fijó Dios, -que todo lo mide bien-, al hacernos llegar hasta ustedes.

14. No nos entrometemos entre ustedes como aquellos que no han sabido cómo llegar, pues somos los que les llevamos el Evangelio de Cristo.

15. No llegamos con grandes pretensiones adonde otros han trabajado. Al contrario, esperamos que mientras más crezca su fe, también crezcamos nosotros gracias a ustedes, según nuestra propia pauta.

16. Quiero decir que llevaremos el Evangelio más allá de ustedes en vez de buscar fama donde el trabajo ya está hecho, que es la pauta de los otros.

17. El que se gloríe, gloríese en el Señor.

18. Pues no queda aprobado el que se recomienda a sí mismo, sino aquel a quien el Señor recomienda.

Capítulo 11

1. ¡Ojalá me aguantaran algunas tonterías! ¡Claro que las aguantan!

2. Estoy celoso de ustedes, y son celos de Dios, pues los he ofrecido a Cristo como una joven virgen a la que yo he desposado con el único esposo.

3. Y mi temor es que la serpiente que sedujo a Eva con astucia, podría también pervertirles la mente a ustedes, para que dejen de ser sinceros con Cristo.

4. Ahora vienen a predicarles a otro Jesús, no como se lo predicamos, y les proponen un espíritu diferente del que recibieron, y un evangelio diferente del que abrazaron. ¡Y lo aceptan sin dificultad!

5. Sin embargo, no creo ser inferior en nada a esos superapóstoles.

6. ¿Que mi oratoria deja mucho que desear? Tal vez; pero no mi conocimiento, como se lo he probado ya de mil maneras y en cualquier asunto.

7. ¿No habrá sido mi pecado el haberme rebajado para que ustedes crecieran? Yo les he entregado el Evangelio sin cobrarles nada.

8. A otras Iglesias despojé, recibiendo de ellas el sustento para servirlos a ustedes.

9. Cuando me encontraba entre ustedes y estuve necesitado, no molesté a nadie, sino que los hermanos venidos de Macedonia me dieron lo necesario. Me cuidé de ser un peso para ustedes, y todavía me cuidaré:

10. ahí está mi desafío, y se lo digo por la verdad de Cristo que está en mí, nadie en la tierra de Acaya me igualará en este punto.

11. ¿Por qué? ¿Acaso porque no los amo? ¡Dios lo sabe!

12. Pero lo hago y lo seguiré haciendo, para quitar toda posibilidad a los que buscan cómo competir conmigo y pasar por iguales a mí.

13. En realidad, son falsos apóstoles, engañadores disfrazados de apóstoles de Cristo.

14. Y no hay que maravillarse, pues si Satanás se disfraza de ángel de luz,

15. no es mucho que sus servidores se disfracen también de servidores del bien. Pero su fin será el que se merecen sus obras.

16. Una vez más les digo que no me tomen por loco; pero si me toman por tal, acepten que lo sea y que cante un poco mis propias alabanzas.

17. No hablaré el lenguaje del Señor, pues sería locura creer en mis propios méritos.

18. Por eso, si tanta gente hace valer sus méritos en forma tan humana, yo también lo haré.

19. Dicho sea de paso, ustedes, que son tan inteligentes, aguantan bastante bien a los locos.

20. Les gusta que los traten como esclavos, que los exploten, les roben, los traten con desprecio y les golpeen en la cara.

21. Empiezo ya a sentir vergüenza: nosotros fuimos demasiado blandos. Pero si otros son tan atrevidos, hablo como un loco, ¿por qué yo no?

22. ¿Son hebreos? También yo lo soy. ¿Son israelitas? También yo. ¿Son descendientes de Abrahán? También yo. ¿Son ministros de Cristo?

23. Empiezo a hablar como un loco: yo lo soy más que ellos. Más por mis numerosas fatigas, más por el tiempo pasado en cárcel, mucho más por los golpes recibidos, y muchas veces me encontré en peligro de muerte.

24. Cinco veces fui condenado por los judíos a los treinta y nueve azotes;

25. tres veces fui apaleado; una vez fui apedreado; tres veces naufragué; y una vez pasé un día y una noche perdido en alta mar.

26. Viajes frecuentes; peligrosos de ríos; peligros de bandidos; peligros por parte de mis compatriotas; peligros por parte de los paganos; peligros en la ciudad; peligros en lugares despoblados; peligros en el mar; peligros entre falsos hermanos.

27. Trabajos y agotamiento, con noches sin dormir, con hambre y sed, con muchos días sin comer, con frío y sin abrigo.

28. Además de estas y otras cosas, pesa sobre mí la preocupación por todas las Iglesias.

29. ¿Quién vacila que yo no vacile con él? ¿Quién se viene abajo sin que un fuego me devore?

30. Si hay que alabarse, me gloriaré de las ocasiones en las que me sentí débil.

31. El Dios y Padre de Jesús el Señor, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.

32. En Damasco, el gobernador del rey Aretas hizo vigilar la ciudad con intención de apresarme,

33. y tuve que ser descolgado por una ventana muralla abajo, metido en un canasto. Así escapé de sus manos.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

5. Adular a su prójimo es tenderle una red bajo sus pies.

6. El pecado del malvado le prepara una trampa, mientras que el justo corre y le va bien.

7. El justo conoce los derechos del pobre, el malo no quiere saber de ellos.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año






"A prática das bem-aventuranças não requer atos de heroísmo, mas a aceitação simples e humilde das provações." São Padre Pio de Pietrelcina