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En el día 330, Hechos 9 relata la dramática conversión de Saulo en el camino a Damasco, transformándolo de perseguidor en un ferviente apóstol. Romanos 15-16 contiene las últimas instrucciones de Pablo a la iglesia de Roma, con saludos y exhortaciones a la unidad. Proverbios 27:18-20 reflexiona sobre la diligencia, la responsabilidad y las recompensas de las acciones perseverantes y prudentes.
1. Saulo no desistía de su rabia, proyectando violencias y muerte contra los discípulos del Señor. Se presentó al sumo sacerdote
2. y le pidió poderes escritos para las sinagogas de Damasco, pues quería detener a cuantos seguidores del Camino encontrara, hombres y mujeres, y llevarlos presos a Jerusalén.
3. Mientras iba de camino, ya cerca de Damasco, le envolvió de repente una luz que venía del cielo.
4. Cayó al suelo y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»
5. Preguntó él: «¿Quién eres tú, Señor?» Y él respondió: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
6. Ahora levántate y entra en la ciudad. Allí se te dirá lo que tienes que hacer.»
7. Los hombres que lo acompañaban se habían quedado atónitos, pues oían hablar, pero no veían a nadie,
8. y Saulo, al levantarse del suelo, no veía nada por más que abría los ojos. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco.
9. Allí permaneció tres días sin comer ni beber, y estaba ciego.
10. Vivía en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor lo llamó en una visión: «¡Ananías!» Respondió él: «Aquí estoy, Señor.»
11. Y el Señor le dijo: «Vete en seguida a la calle llamada Recta y pregunta en la casa de Judas por un hombre de Tarso llamado Saulo. Lo encontrarás rezando,
12. pues acaba de tener una visión en que un varón llamado Ananías entraba y le imponía las manos para que recobrara la vista.»
13. Ananías le respondió: «Señor, he oído a muchos hablar del daño que este hombre ha causado a tus santos en Jerusalén.
14. Y ahora está aquí con poderes del sumo sacerdote para llevar presos a todos los que invocan tu Nombre.»
15. El Señor le contestó: «Vete. Este hombre es para mí un instrumento excepcional, y llevará mi Nombre a las naciones paganas y a sus reyes, así como al pueblo de Israel.
16. Yo le mostraré todo lo que tendrá que sufrir por mi Nombre.»
17. Salió Ananías, entró en la casa y le impuso las manos diciendo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.»
18. Al instante se le cayeron de los ojos una especie de escamas y empezó a ver. Se levantó y fue bautizado.
19. Después comió y recobró las fuerzas. Saulo permaneció durante algunos días con los discípulos en Damasco,
20. y en seguida se fue por las sinagogas proclamando a Jesús como el Hijo de Dios.
21. Los que lo oían quedaban maravillados y decían: «¡Y pensar que en Jerusalén perseguía a muerte a los que invocaban este Nombre! Pero, ¿no ha venido aquí para encadenarlos y llevarlos ante los jefes de los sacerdotes?
22. Saulo se mostraba cada vez más fuerte cuando demostraba que Jesús era el Mesías, y refutaba todas las objeciones de los judíos de Damasco.
23. Después de bastante tiempo los judíos decidieron matarlo,
24. pero Saulo llegó a conocer su plan. Día y noche eran vigiladas las puertas de la ciudad para poder matarlo.
25. Entonces sus discípulos lo tomaron una noche y lo bajaron desde lo alto de la muralla metido en un canasto.
26. Al llegar a Jerusalén intentó juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, pues no creían que fuese realmente discípulo.
27. Entonces Bernabé lo tomó consigo, lo presentó a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino y cómo el Señor le había hablado. También les expuso la valentía con que había predicado en Damasco en nombre de Jesús.
28. Saulo empezó a convivir con ellos. Se movía muy libremente por Jerusalén y predicaba abiertamente el Nombre del Señor.
29. Hablaba a los helenistas y discutía con ellos, pero planearon matarle.
30. Los hermanos se enteraron y lo llevaron a Cesarea, y desde allí lo enviaron a Tarso.
31. La Iglesia por entonces gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se edificaba, caminaba con los ojos puestos en el Señor y estaba llena del consuelo del Espíritu Santo.
32. Pedro, que recorría todos los lugares, fue también a visitar a los santos que vivían en Lida.
33. Allí encontró a un tal Eneas, que era paralítico y desde hacía ocho años yacía en una camilla.
34. Pedro le dijo: «Eneas, Jesucristo te sana. Levántate y arregla tu cama.» Y de inmediato se levantó.
35. Todos los habitantes de Lida y Sarón lo vieron y se convirtieron al Señor.
36. En Jope había una discípula llamada Tabita (o Dorcas en griego), que quiere decir Gacela. Hacía muchas obras buenas y siempre ayudaba a los pobres.
37. Por aquellos días enfermó y murió: después de lavar su cuerpo, lo pusieron en la habitación del piso superior.
38. Como Lida está cerca de Jope, los discípulos, al saber que Pedro estaba allí, mandaron a dos hombres con este recado: «Ven inmediatamente a donde nosotros.»
39. Pedro se fue sin más con ellos. Apenas llegó lo hicieron subir a la habitación del piso superior, donde le presentaron a todas las viudas que estaban llorando y le mostraban las túnicas y mantos que Tabita hacía mientras vivía con ellas.
40. Pedro hizo salir a todos, se puso de rodillas y oró. Luego se volvió al cadáver y dijo: «Tabita, levántate.»
41. Ella abrió los ojos, reconoció a Pedro y se sentó. El le dio la mano y la ayudó a levantarse; luego llamó a los santos y a las viudas y se la presentó viva.
42. Esto se supo en todo Jope y muchos creyeron en el Señor.
43. Pedro permaneció en Jope bastante tiempo, en casa de un curtidor llamado Simón.
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1. Nosotros, si realmente somos fuertes, debemos cargar con la debilidad de quienes no tienen esa fuerza y no buscar nuestro propio agrado.
2. Que cada uno busque lo que agrada a su prójimo, ayudándole a crecer en el bien.
3. El mismo Cristo no hizo lo que le agradaba, como dice la Escritura: Los insultos de los que te insultaban cayeron sobre mí.
4. Todas esas escrituras proféticas se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que, perseverando y teniendo el consuelo de las Escrituras, no nos falte la esperanza.
5. Que Dios, de quien procede toda perseverancia y consuelo, les conceda también a todos vivir en buen acuerdo, según el espíritu de Cristo Jesús.
6. Entonces ustedes, con un mismo entusiasmo, alabarán a una sola voz a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo.
7. Acójanse unos a otros como Cristo los acogió para gloria de Dios.
8. Entiéndanme: Cristo se puso al servicio del pueblo judío para cumplir las promesas hechas a sus padres, porque Dios es fiel.
9. ¿Y los otros pueblos? Esos darán gracias a Dios por su misericordia. Lo dice la Escritura: Por eso te bendeciré entre las nacione, y alabaré tu Nombre.
10. Y también: Alégrense, naciones paganas, junto con el pueblo de Dios.
11. Y de nuevo: Canten al Señor todos los pueblos y alábenlo todas las naciones.
12. A su vez Isaías dice: Cual renuevo en una raíz surgirá un descendiente de Jesé y se levantará para guiar las naciones. En él pondrán éstas su esperanza.
13. Que el Dios de toda esperanza los colme de gozo y paz en el camino de la fe y haga crecer en ustedes la esperanza por el poder del Espíritu Santo.
14. Personalmente estoy convencido, hermanos, de que también ustedes están llenos de buena voluntad, con un conocimiento auténtico, y que son capaces de instruirse mutuamente.
15. Sin embargo, me atreví a hablarles con franqueza para recordarles algunas cosas. Lo hago con la autoridad que Dios me dio
16. cuando hizo de mí el encargado de Cristo Jesús entre las naciones paganas. He pasado a ser el sacerdote del Evangelio de Dios para hacer de esas naciones una ofrenda agradable a Dios, santificada por el Espíritu Santo.
17. Por eso en las cosas de Dios tengo el orgullo que se puede tener en Cristo Jesús.
18. Pero no me atrevería a hablar de otra cosa fuera de lo que Cristo ha hecho valiéndose de mí para que los paganos reciban la fe: mis palabras y mis obras,
19. con cantidad de milagros y prodigios, y el poder del Espíritu Santo. Desde Jerusalén hasta el Ilírico, por todas partes he esparcido la Buena Nueva de Cristo.
20. Pero he tenido cuidado, y de esto me honro, de no predicar en lugares donde ya se conocía a Cristo, y de no aprovecharme de bases puestas por otros.
21. Me guié por la Escritura: Lo verán aquellos a quienes no había sido anunciado, y lo conocerán los que nada habían oído.
22. Ese trabajo me tenía tan ocupado que no pude llegar hasta ustedes.
23. Pero como lo deseo desde hace varios años, y ahora ya no hay lugar para mí en esas regiones,
24. lo haré cuando vaya a España. Espero pasar por donde ustedes y verlos. Y cuando haya disfrutado plenamente de su compañía, me ayudarán a seguir viaje hacia allá.
25. Ahora me dirijo a Jerusalén para asistir a esa comunidad,
26. pues en Macedonia y Acaya les pareció bien hacer una colecta en favor de los pobres de la comunidad de Jerusalén.
27. Quisieron hacerlo, y de hecho estaban en deuda con ellos, pues si han participado de los bienes espirituales de los judíos, es justo que los sirvan en lo material.
28. Cuando haya cumplido este encargo y entregado las ayudas recibidas, me dirigiré a España pasando por donde ustedes.;
29. Y sé muy bien que llegaré donde ustedes con toda la bendición de Cristo.
30. Pero les ruego, hermanos, en nombre de Cristo Jesús nuestro Señor y del amor, fruto del Espíritu, que recen a Dios por mí. Luchen conmigo rogando por mí,
31. para que pueda escapar de los enemigos de la fe en Judea y para que la comunidad reciba con agrado la ayuda que le llevo.
32. Así llegaré con alegría donde ustedes y, si Dios quiere, descansaré en su compañía.
33. El Dios de la paz esté con ustedes. Amén.
1. Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas.
2. Recíbanla bien, como debe hacerse entre cristianos y santos hermanos, y ayúdenla en todo lo que necesite, pues muchos están en deuda con ella, y yo también.
3. Saluden a Prisca y a Aquila, colaboradores míos en Cristo Jesús,
4. que arriesgaron su vida para salvar la mía. Yo les estoy muy agradecido, y lo están también todas las Iglesias del mundo pagano.
5. Saluden también a la Iglesia que se reúne en su casa. Saluden a mi querido Epéneto, el primer convertido cristiano en la provincia de Asia.
6. Saluden a María, que ha hecho tanto por ustedes.
7. Saluden a Andrónico y Junías, mis parientes y compañeros de cárcel. Son apóstoles muy conocidos y se entregaron a Cristo antes que yo.
8. Saluden a Ampliato, a quien tanto quiero en el Señor.
9. Saluden a Urbano, nuestro compañero de trabajo, y a mi querido amigo Estaquis.
10. Saluden a Apeles, siempre firme en Cristo, y a la familia de Aristóbulo.
11. Saluden a mi pariente Herodión y a los de la familia de Narciso que creen en el Señor.
12. Saluden a Trifena y a Trifosa, que trabajan en la obra del Señor.
13. Saluden a Rufo, elegido del Señor, y a su madre, que ha sido para mí como una segunda madre.
14. Saluden a Asíncrito, a Flegón, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos.
15. Saluden a Filólogo y a Julia, a Nereo y a su hermana, a Olimpas y a todos los santos que están con ellos.
16. Salúdense unos a otros con el beso santo. Todas las Iglesias de Cristo les mandan saludos.
17. Hermanos, les ruego que tengan cuidado con esa gente que va provocando divisiones y dificultades, saliéndose de la doctrina que han aprendido. Aléjense de ellos.
18. Esas personas no sirven a Cristo, nuestro Señor, sino a sus propios estómagos, engañando a los ingenuos con palabras bonitas y piadosas.
19. Todos saben que ustedes están muy abiertos a la fe, y eso me alegra; pero quiero que sean ingenosos para el bien y firmes contra el mal.
20. El Dios de la paz aplastará pronto a Satanás y lo pondrá bajo sus pies. La gracia de Cristo Jesús, nuestro Señor, esté con ustedes.
21. Timoteo, que está conmigo, les manda saludos, y también Lucio, Jasón y Sosípatro, parientes míos.
22. Yo, Tercio, que he escrito esta carta, les saludo también en el Señor.
23. Los saluda Gayo, que me ha dado alojamiento y que presta también su casa para las reuniones de la Iglesia.
24. Los saludan Erasto, tesorero de la ciudad, y nuestro hermano Cuarto.
25. ¡Gloria sea dada al que tiene poder para afirmarlos en el Evangelio que anuncio y en la proclamación de Cristo Jesús! Pues se está descubriendo el plan misterioso mantenido oculto desde tantos siglos,
26. y que acaba de ser llevado a la luz mediante los libros proféticos. Esta es decisión del Dios eterno, y todas las naciones tendrán que aceptar la fe.
27. ¡A Dios, el único sabio, por medio de Cristo Jesús, a él sea la gloria por siempre! Amén.
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18. El que cultiva a la higuera comerá de su fruto, el que cuida de su patrón recibirá un anticipo.
19. Las caras no se parecen y mucho menos los corazones.
20. La muerte y el mundo de abajo nunca están satisfechos: lo mismo el deseo humano.
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"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos." São Padre Pio de Pietrelcina