Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día setenta y ocho, Números 33 resume todas las etapas de la peregrinación de Israel desde Egipto hasta las llanuras de Moab. Deuteronomio 32 contiene el cántico de Moisés, que ensalza la fidelidad de Dios y denuncia la infidelidad del pueblo. El Salmo 118 cierra el ciclo con una alabanza confiada: «El Señor es mi fuerza y ​​mi cántico». Es un día de recuerdo, adoración y reconocimiento de la gracia divina que sostiene el viaje.

1. Estas son las etapas de los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto por cuerpos de ejército a las órdenes de Moisés y Aarón.

2. Moisés anotó por escrito los puntos de partida de cada etapa, como Yavé se les ordenaba. Estos fueron los puntos de partida:

3. Partieron de Ramsés el mes primero, el día quince del mes primero. Al día siguiente de la Pascua, los hijos de Israel salieron con mucha seguridad a la vista de todos los egipcios, mientras éstos enterraban a sus muertos.

4. Pues Yavé había dado muerte a sus primogénitos, haciendo justicia de sus dioses.

5. Los hijos de Israel partieron de Ramsés y acamparon en Sucot.

6. Partieron de Sucot y acamparon en Etam, que está en el extremo del desierto.

7. Partieron de Etam, pero volvieron hacia Pi-hajirot y pasaron por medio del mar hacia el desierto.

8. Anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam y acamparon en Mará.

9. Partieron de Mará y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras.

10. Partieron de Elim y acamparon cerca del Mar de las Cañas.

11. Partieron del Mar de las Cañas y acamparon en el desierto de Sin.

12. Partieron del desierto de Sin y acamparon en Dofcá.

13. Partieron de Dofcá y acamparon en Alús.

14. Partieron de Alús y acamparon en Refidim, pero allí la gente no encontró agua para beber.

15. Partieron de Refidim y acamparon en el desierto del Sinaí.

16. Partieron del desierto del Sinaí y acamparon en Quibrot-hat-Taavá.

17. Partieron de Quibrot-hat-Taavá y acamparon en Jaserot.

18. Partieron de Jaserot y acamparon en Ritmá.

19. Partieron de Ritmá y acamparon en Rimmón-Perés.

20. Partieron de Rimmón-Perés y acamparon en Libná.

21. Partieron de Libná y acamparon en Rissá.

22. Partieron de Rissá y acamparon en Quehalatá.

23. Partieron de Quehalatá y acamparon en el monte Séfer.

24. Partieron del monte Séfer y acamparon en Jaradá.

25. Partieron de Jaradá y acamparon en Macelot.

26. Partieron de Macelot y acamparon en Tajat.

27. De Tajat partieron al campo de Taraj.

28. De Taraj fueron a parar a Meteá.

29. De Meteá pasaron a Hesmona.

30. De Hesmona acamparon en Moserot.

31. Partieron de Moserot y acamparon en Benejaacán.

32. De Benejaacán se fueron al monte de Gadgad,

33. de donde partieron y fueron a Jotbata.

34. De Jotbata pasaron a Hebrona.

35. Dejando Hebrona acamparon en Asiongaber.

36. Marchando de Asiongaber fueron a parar al desierto de Zin, es decir, en Cadés,

37. y habiendo salido de Cadés acamparon en la falda de Hor del Monte en los últimos confines del país de Edom.

38. Allí subió el sumo sacerdote Aarón al Monte Hor por mandato de Yavé; y allí murió a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de Egipto, el mes quinto, el primero del mes.

39. Aarón tenía ciento veintitrés años cuando murió en la montaña de Hor. (

40. El rey cananeo de Arad, que vivía en el Negueb, en el país de Canaán, se enteró de que llegaban los hijos de Israel.)

41. Partieron de Hor del Monte y acamparon en Salmoná.

42. Partieron de Salmoná y acamparon en Punón.

43. Partieron de Punón y acamparon en Abot.

44. De Abot pasaron a las ruinas de Abarim, que están en los confines de los moabitas.

45. Partieron de las ruinas de Abarim y acamparon en Dibón de Gad.

46. De allí partieron a Helmon-deblataim, donde acamparon.

47. Partiendo de Helmon-deblataim vinieron a los montes de Abarim, enfrente del Nebo.

48. Dejaron los montes de Abarim, pasaron a las estepas de Moab, a orillas del Jordán, enfrente de Jericó.

49. Allí fijaron sus tiendas desde Betjesimot hasta Abel-hasitim, en las estepas de los moabitas.

50. Yavé habló a Moisés en las estepas de Moab, cerca del Jordán, a la altura de Jericó, y le dijo:

51. «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayan pasado el Jordán y entren en el país de Canaán,

52. eliminarán delante de ustedes a todos los habitantes del país. Destruirán sus estatuas de metal fundido, y arrasarán todos los santuarios en las lomas.

53. Entonces serán los dueños del país, pues yo se lo he dado todo en posesión.

54. Lo repartirán entre las familias, echando suertes. A los más numerosos darán una parte mayor de la herencia, y a los menos numerosos, una parte menor. Donde le caiga a cada uno la suerte, allí será su propiedad. Harán el reparto por tribus paternas.

55. Pero si no expulsan delante de ustedes a los habitantes del país, los que queden serán para ustedes como espinas en los ojos y aguijones en los costados. A ustedes los hostigarán en el país en que van a vivir, y yo los trataré a ustedes en la forma en que pensaba tratarlos a ellos.

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1. «Cielos, presten oídos, que voy a hablar, y la tierra toda escuche las palabras de mi boca.

2. Como lluvia se derrame mi doctrina, caiga como rocío mi palabra, como suave lluvia sobre la verde hierba, como aguacero sobre el césped.

3. Voy a proclamar el nombre de Yavé: ¡alaben a nuestro Dios!

4. El es la Roca, cuya obra es perfecta, y todos sus caminos son justicia. Es Dios leal, enemigo del mal, es recto y justo.

5. Se portaron mal con él, ¡hijos indignos! generación perversa y depravada.

6. ¿Así pagas a Yavé, pueblo tonto y estúpido? ¿No es él tu Padre, el que te creó, el que te hizo y te estableció?

7. Acuérdate de los días pasados, recuerda las generaciones anteriores. Interroga a tu padre, que te cuente, a tus ancianos, que te expliquen.

8. Cuando el Altísimo dio a cada pueblo su tierra, cuando repartió a los hijos de Adán, fijó las fronteras de los pueblos según el número de los Hijos de Dios.

9. Pero la parte de Yavé fue su pueblo, Jacob fue su propio dominio.

10. Lo encontró en el desierto, en la soledad rugiente, y lo cubrió, lo alimentó, lo cuidó como a la niña de sus ojos.

11. Como un águila cubre a sus polluelos, y revolotea sobre ellos, así él extendió sus alas y lo tomó y lo llevó sobre sus plumas.

12. Sólo Yavé lo guiaba, no estaba con él ningún dios ajeno.

13. Lo estableció en las tierras altas, lo alimentó de los frutos del campo, le dio a gustar la miel de una peña que sale como aceite del hueco de la roca,

14. la crema de la vaca y la leche de las ovejas. la grasa de los corderos, y la flor de los granos de trigo. tuvo por bebida el jugo de la uva.

15. Comió el Regalón y se sació, engordó Israel y dio coces, rechazó a Dios, que lo formó, despreció a su Roca, que lo salvó.

16. Despertaron sus celos con dioses ajenos, lo irritaron con sus ídolos.

17. Sacrificaron, no a Dios, sino a demonios. a dioses que no eran suyos, dioses nuevos, recién llegados, a los que nunca veneraron sus padres.

18. ¿Cómo? Olvidas a la Roca que te creó, ignoras al Dios que te engendró?

19. Yavé lo ha visto, y desprecia a sus hijos e hijas que lo han ofendido.

20. Les voy a esconder mi rostro, a ver qué será de ellos. Estos son una generación perversa, hijos de los que uno no se puede fiar.

21. Me pusieron celoso con lo que no es Dios, me molestaron con cosas que no sirven. Por eso yo los pondré celosos de una gente que no es pueblo. y los molestará una nación que no sirve.

22. ¡Miren que saltó fuego de mi cólera y la llama consume hastaele mundo de abajo, devora la tierra y sus frutos, abrasa los cimientos de los cerros!

23. Descargaré mis plagas sobre ellos y agotaré en ellos mis dardos.

24. Los consumirán el hambre, la peste y las fiebres mortales. Dientes de fiera mandaré contra ellos, y el veneno de los reptiles.

25. Por fuera la espada hará estragos y dentro reinará el espanto. Caerán sobre el joven y la doncella, el niño de pecho y el viejo encanecido.

26. ¿Acaso diré: A polvo los reduciré, borraré su recuerdo de en medio de los hombres?

27. Temo que se jacten sus enemigos, ya que no entenderían y dirían: «Les ganamos nosotros, no es Yavé quien lo hizo.»

28. Israel no sabe conducirse y no hay en ellos sensatez.

29. Si fueran inteligentes, lo entenderían, y sabrían en qué van a parar:

30. Un solo enemigo persigue a mil de ellos y dos ponen en fuga a diez mil, ¿no será porque su Roca los ha vendido, porque Yavé los ha entregado?

31. El enemigo, su roca no es como nuestra Roca, no hay sabiduría en nuestros adversarios.

32. Porque su viña es viña de Sodoma y de las plantaciones de Gomorra uvas venenosas son sus uvas, racimos amargos sus racimos.

33. Su vino es veneno de serpiente, mortal ponzoña de áspid.

34. ¿Qué suerte les tengo reservada, sellada y guardada junto a mí?

35. ¡A mí la venganza y la sanción en el momento que su pie vacile! Pues se acerca el día de su ruina, y pronto llega su fin.

36. Porque Yavé hará justicia a su pueblo y se apiadará de sus siervos, cuando vea que su fuerza se agota, que no queda ya ni hombre libre ni esclavo.

37. Y les dirá: ¿Dónde están sus dioses, la roca en la que buscaban su refugio,

38. los que comían la grasa de sus sacrificios y bebían el vino de sus ofrendas? ¡Que se levanten y los salven a ustedes!, ¡sean ellos su amparo y refugio!

39. Vean ahora que Yo, sólo Yo soy, y que no hay más Dios que yo. Yo doy la muerte y la vida, yo hiero, y soy yo mismo el que sano, y no hay quien se libre de mi mano.

40. Sí, yo alzo al cielo mi mano y digo: «Tan cierto como vivo yo para siempre,

41. afilaré la punta de mi espada, y mi mano empuñará el Juicio; me vengaré de mis adversarios, y daré el pago a quienes me aborrecen.

42. Embriagaré de sangre mis saetas, y mi espada se hartará de carne: sangre de muertos y cautivos, cabezas de caudillos enemigos.

43. ¡Que los cielos festejen a su pueblo! ¡Hijos de Dios, póstrense ante él! Porque él venga la sangre de sus siervos y devuelve la venganza a sus adversarios, mientras purifica la tierra de su pueblo.»

44. Moisés pronunció las palabras de este cántico ante el pueblo que lo escuchaba, y Josué, hijo de Nun, estaba con él.

45. Cuando Moisés acabó de pronunciar estas palabras a todo Israel, les dijo:

46. «Estén bien atentos a todas estas palabras que contienen mi declaración contra ustedes, y digan a sus hijos que cuiden de ponerlas todas en práctica.

47. Porque no es cosa de poca importancia: esta palabra es su vida y, por ella, ustedes prolongarán sus días en el país que van a conquistar después de pasar el Jordán.»

48. Yavé habló a Moisés en aquel mismo día y le dijo:

49. «Sube a los cerros de los Abarim, en el país de Moab, frente a Jericó, y contempla la tierra de Canaán que yo doy a los hijos de Israel. Morirás en el cerro al que vas a subir,

50. y te reunirás con tus padres, igual que tu hermano Aarón, que murió en el cerro de Hor y fue a reunirse con los suyos.

51. Bien sabes que han desconfiado de mí en las aguas de Meribá, en el desierto de Zin, cuando no me proclamaron frente al pueblo.

52. Por eso no entrarás en la Tierra; sólo la contemplarás de lejos.»

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1. Den gracias al Señor, pues él es bueno, pues su bondad perdura para siempre.

2. Que lo diga Israel: ¡su bondad es para siempre!

3. Que lo diga la casa de Aarón: ¡su bondad es para siempre!

4. Que lo digan los que temen al Señor: ¡su bondad es para siempre!

5. Al Señor, en mi angustia, le clamé, y me respondió sacándome de apuros.

6. Si el Señor está conmigo, no temo, ¿qué podrá hacerme el hombre?

7. Cuento al Señor entre los que me ayudan, y veré a mis enemigos a mis pies.

8. Más vale refugiarse en el Señor que confiar en los poderosos.

10. Todos los paganos me rodeaban, pero en el nombre del Señor los humillé.

11. Me rodeaban, me tenían cercado, pero en el nombre del Señor los humillé.

12. Me rodeaban como avispas, cayeron como zarza que se quema, pues en nombre del Señor los humillé.

13. Me empujaron con fuerza para botarme, pero acudió el Señor a socorrerme.

14. El Señor es mi fuerza, el motivo de mi canto, ha sido para mí la salvación.

15. Clamores de alegría y de triunfo resuenan en las tiendas de los justos: "¡La diestra del Señor hizo proezas,

16. la diestra del Señor lo ha enaltecido, la diestra del Señor hizo proezas!"

17. No, no moriré sino que viviré y contaré las obras del Señor.

18. El Señor me corrigió mucho, pero no me entregó a la muerte.

19. "¡Abranme las puertas de justicia para entrar a dar gracias al Señor!"

20. "Esta es la puerta que lleva al Señor, por ella entran los justos".

21. ¡Te agradezco que me hayas escuchado, tú has sido para mí la salvación!

22. La piedra rechazada por los maestros pasó a ser la piedra principal;

23. ésta fue la obra del Señor, no podían creerlo nuestros ojos.

24. ¡Este es el día que ha hecho el Señor, gocemos y alegrémonos en él!

25. ¡Danos, oh Señor, la salvación, danos, oh Señor, la victoria!

26. "¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor! desde la casa del Señor los bendecimos:

27. el Señor es Dios, él nos ilumina". Formen la procesión con ramos en la mano hasta los cuernos del altar.

28. Tú eres mi Dios, te doy gracias; ¡Dios mío, te digo que eres grande!

29. Den gracias al Señor, pues él es bueno, pues su bondad perdura para siempre.

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"Nas tentações, combata com coragem! Nas quedas, humilhe-se mas não desanime!" São Padre Pio de Pietrelcina