Plan de lectura completo
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
En el día cuarenta y tres, Éxodo 25-26 detalla la construcción del tabernáculo, símbolo de la presencia de Dios entre su pueblo. Levítico 19 refuerza el llamado a la santidad: «Sean santos, porque yo soy santo». El Salmo 79 lamenta la destrucción de Jerusalén, pidiendo perdón y restauración. Estas lecturas nos recuerdan que Dios habita entre quienes buscan la pureza y confían en su misericordia.
1. Yavé habló a Moisés para decirle:
2. «Pide a los israelitas que me ofrezcan una contribución. Tú recibirás todas sus ofrendas voluntarias.
3. Estas son las cosas que aceptarás como contribución: oro, plata y cobre;
4. ropas de color jacinto, morado y rojo; lino fino y pelos de cabra;
5. pieles de carnero teñidas de rojo y pieles moradas; madera de acacia
6. y aceite para mantener las lámparas; aromas para componer el óleo de la unción y perfumes de buen olor;
7. piedras de ónice y piedras de engaste para adornar el Efod y el Pectoral.
8. Me van a hacer un santuario para que yo habite en medio de ellos,
9. y lo ho harán, como también todas las cosas necesarias para mi culto, según el modelo que yo te enseñaré.
10. Harás un Arca de madera de acacia, de dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y otro codo y medio de alto.
11. La revestirás de oro fino por dentro y por fuera y labrarás una cornisa de oro alrededor.
12. Le pondrás cuatro anillos, uno en cada ángulo del Arca, dos a un lado y dos al otro.
13. Harás también unas varas de madera de acacia y las cubrirás igualmente con oro.
14. Las pasarás por los anillos que están a los lados del Arca para llevarla.
15. Estas varas estarán siempre metidas en los anillos y no se sacarán de ellos.
16. En el Arca pondrás el Testimonio que yo te daré.
17. Le harás una cubierta, el «Lugar del Perdón», de oro puro, de dos codos y medio de largo y codo y medio de ancho.
18. Asi mismo, harás dos querubines de oro macizo, y los pondrás en las extremidades de la cubierta.
19. Pondrás un querubín a una extremidad, y el otro en la otra; formarán un solo cuerpo con la cubierta, a sus dos lados.
20. Los querubines extenderán sus alas hacia arriba y sus alas cubrirán el Lugar del Perdón. Estarán de frente el uno al otro y sus caras mirarán hacia el Lugar del Perdón. Lo pondrás sobre el Arca,
21. y pondrás dentro de ella el Testimonio que yo te daré.
22. Allí me encontraré contigo para darte mis órdenes referentes a los hijos de Israel. Te hablaré de encima del Lugar del Perdón, de en medio de los dos querubines puestos sobre el Arca del Testimonio.
23. Harás también una mesa de madera de acacia, de dos codos de largo, uno de ancho y uno y medio de alto.
24. La cubrirás de oro puro y le pondrás alrededor una moldura de oro.
25. Le harás un borde de cuatro dedos de alto con una moldura de oro.
26. Formarás, también, cuatro anillos de oro y los pondrás en las cuatro esquinas de la mesa, uno para cada pata.
27. Los anillos estarán debajo de la cornisa y en ellos se colocarán las varas para el transporte de la mesa.
28. Harás estas varas de madera de acacia cubierta de oro y servirán para transportar la mesa.
29. Harás también de oro las fuentes, los vasos, los jarros y las tazas para las ofrendas liquidas.
30. Y sobre la mesa tendrás siempre puestos ante mi presencia los panes de la ofrenda.
31. Labrarás igualmente un candelabro de oro puro. Su pie y su tallo serán de oro macizo; sus capullos y flores formarán cuerpo con él.
32. Saldrán seis brazos de sus lados: tres de uno y tres del otro.
33. Cada brazo tendrá tres cálices en forma de almendro, con capullo y flor.
34. En el mismo candelabro habrá cuatro cálices en forma de flor de almendro con capullos y flores;
35. un capullo debajo de los dos primeros brazos que forman cuerpo con el candelabro; otro, debajo de los siguientes, y un tercero debajo de los dos últimos brazos: seis brazos saldrán del candelabro.
36. Los capullos y los brazos formarán un cuerpo con el candelabro: todo ello será de oro puro macizo.
37. Harás siete lámparas que colocarás encima, de manera que den luz al frente.
38. Sus despabiladeras y ceniceros serán de oro puro.
39. Se empleará un talento de oro para hacer el candelabro con todos estos utensilios.
40. Cuida, pues, de hacerlo todo conforme al modelo que te he enseñado en el monte.
1. La Morada tendrá que ser hecha de diez cortinas de lino fino de color jacinto morado y rojo, adornadas con querubines.
2. Cada cortina tendrá catorce metros de largo y dos de ancho. Todas serán de una misma medida.
3. Cinco cortinas se unirán entre sí, y lo mismo las otras cinco.
4. Pondrás lazos de color morado en los lados y extremos de cada conjunto, para que puedan unirse uno con otro.
5. Cada conjunto tendrá por ambas partes cincuenta lazos, dispuestos de tal modo que uno corresponda a otro y se puedan ajustar entre sí.
6. Harás asimismo cincuenta broches de oro, con los que se han de trabar los dos conjuntos, de manera que formen una sola tienda.
7. También harás una cubierta de pelo de cabra para cubrir la Morada. Habrá once piezas,
8. cada una de ellas tendrá quince metros de largo y dos de ancho. Todas serán de la misma medida.
9. Reunirás las cinco primeras, y lo mismo las otras seis, de modo que la sexta se doble por delante de la entrada.
10. Harás también en la orilla de cada pieza de la cubierta cincuenta presillas, para que se pueda unir con la anterior, y cincuenta presillas en la otra orilla para unirla a la siguiente.
11. Harás asimismo cincuenta hebillas de bronce, mediante las cuales se traben las presillas para que se forme un solo toldo.
12. Sobrará la mitad de una de las cubiertas que sirven para toldo: dejarás caer esta mitad sobre la parte posterior y anterior de la Morada.
13. El medio metro que sobre en el largo de estas piezas caaerá sobre los lados de la Morada para protegerla.
14. Harás también otra cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo para cubrir la Morada, y sobre ésta pondrás otra cubierta de cuero fino.
15. Harás asimismo tablones de madera de acacia para la Morada, cada uno de los cuales estará derecho;
16. tendrá cinco metros de largo y setenta y cinco centímetros de ancho.
17. En un lado de cada tablón se harán dos muescas para encajar un tablón con otro, y de este modo se dispondrán todos los tablones.
18. Veinte de éstos se pondrán en el lado meridional,
19. para los cuales harás cuarenta basas de plata, de suerte que dos basas sustenten los dos ángulos de cada tablón.
20. En la misma forma se pondrán veinte tablones al otro lado de la Morada que mira al norte,
21. los cuales tendrán cuarenta basas de plata: dos basas debajo de cada tablón.
22. Harás seis tablones para la parte occidental de la Morada.
23. Harás otros dos que se fijarán en las esquinas, a la espalda de la Morada,
24. donde estarán trabados de abajo arriba a la altura de la primera argolla; esto se hará para las dos esquinas.
25. Así serán en total ocho tablones con sus basas de plata, o sea dieciséis basas de plata, dos basas por cada tablón.
26. También harás travesaños de madera de acacia, cinco travesaños para los tablones del primer lado de la Morada,
27. y otros cinco para los tablones del otro lado; y además, cinco travesaños para los tablones de la parte atrás de la Morada, al occidente.
28. El travesaño atravesará los tablones de un extremo a otro.
29. Cubrirás de oro los tablones y los travesaños y harás para ellos argollas de oro, por las cuales pasarán los travesaños.
30. Así construirás la Morada, conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.
31. Para el velo necesitarás lino fino retorcido color jacinto, púrpura, y de grana dos veces teñida, decorada en hermosa tapicería de querubines.
32. Lo colgarás ante cuatro columnas de madera de acacia, que estarán cubiertas de oro y tendrán ganchos de oro. Las columnas serán puestas sobre pedestales de plata. El velo quedará pendiente por medio de sortijas, y detrás de él pondrás el Arca del Testimonio.
33. El velo servirá para separar el Lugar Santo del Lugar Santísimo.
34. Pondrás también el «Lugar del Perdón» sobre el Arca del Testimonio en el Lugar Santísimo.
35. Fuera del velo pondrás la mesa de los panes, y enfrente de la mesa, el candelabro. Estará en el lado meridional de la Morada, mientras que la mesa estará en la parte septentrional.
36. Harás una cortina para la entrada de la Morada. Será de lino fino color jacinto, y púrpura, de grana dos veces teñida, con labores de tapicería.
37. Luego harás cinco columnas de madera de acacia, de las que cuelgue esta cortina. Serán cubiertas con láminas de oro y puestas sobre basas de bronce.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
1. Yavé dijo a Moisés:
2. «Habla a toda la comunidad de los hijos de Israel y diles: Sean santos, porque yo, Yavé, Dios de ustedes, soy Santo.
3. Todos ustedes respetarán a su padre y a su madre y guardarán mis sábados. ¡Yo soy Yavé, su Dios!
4. No se vuelvan hacia los ídolos ni se hagan dioses de metal fundido. ¡Yo soy Yavé, Dios de ustedes!
5. Cuando sacrifiquen a Yavé un sacrificio de comunión, háganlo de manera que le sea grato.
6. Ustedes comerán de la víctima el mismo día que la inmolen y al día siguiente, y lo que sobre hasta el tercer día será quemado.
7. Es una cosa muy fea comerla el día tercero: la víctima deja de ser grata.
8. El que la coma cargará con su pecado por haber profanado la santidad de Yavé. Esta persona será borrada de entre los suyos.
9. «Cuando sea tiempo de cosechar, no siegues hasta la misma orilla del campo, ni recojas las espigas caídas.
10. Tampoco rebusques en tus viñas, ni recojas de tus huertos las frutas caídas. Las dejarás al pobre y al forastero: ¡yo soy Yavé, tu Dios!
11. No hurtarán, no mentirán, ni se engañarán mutuamente.
12. No jurarán en falso por mi Nombre porque esto sería deshonrar el nombre de tu Dios. ¡Yo soy Yavé!
13. No oprimirás ni despojarás a tu prójimo. No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente.
14. No gritarás maldiciones al sordo, ni pondrás obstáculos al ciego, sino que temerás a tu Dios: ¡yo soy Yavé!
15. No dictarás sentencias injustas. No harás favores al pobre, no te inclinarás ante el rico, sino que juzgarás con justicia a tu prójimo.
16. No calumniarás a tu prójimo ni buscarás medios legales para hacerlo desaparecer.
17. No odies en tu corazón a tu hermano; pero corrígelo, no sea que te hagas cómplice de sus faltas.
18. No te vengarás ni guardarás rencor contra tus paisanos, sino que más bien amarás a tu prójimo como a ti mismo, pues Yo soy Yavé.
19. Guarden mis tradiciones. No aparearás en tu ganado dos bestias de diferente especie; no sembrarás tu campo con dos clases distintas de grano; no usarás ropa tejida con hilos de dos clases.
20. Si un hombre tiene relaciones con una esclava ya entregada a otro, sin que haya sido rescatada ni liberada, serán castigados los dos, pero no con pena de muerte, pues ella no era mujer libre.
21. El ofrecerá su sacrificio de reparación para Yavé a la entrada de la Tienda de las Citas; será un carnero de reparación.
22. Con este carnero el sacerdote hará reparación por él ante Yavé, por el pecado que cometió, y se le perdonará el pecado.
23. Cuando entren en el país y planten toda clase de árboles frutales, consideren impuros sus frutos por tres años; durante este período no se podrán comer.
24. Al cuarto año todos sus frutos serán consagrados a Yavé.
25. El quinto año podrán comer y almacenar los frutos para guardarlos. ¡Yo soy Yavé, Dios de ustedes!
26. No coman nada encima de la sangre. No practiquen la hechicería ni la astrología.
27. No rapen en redondo su cabeza ni corten los bordes de su barba.
28. No se hagan cortes en su cuerpo por los muertos; no lleven inscripciones o tatuajes en su cuerpo: ¡yo soy Yavé!
29. No profanarás a tu hija, prostituyéndola; no sea que tu país se vuelva una tierra de prostitutas, un nido de víboras.
30. Guarden mis sábados y respeten mi Santuario: ¡yo soy Yavé!
31. No se dirijan a los brujos ni a los que llaman a los espíritus; no los consulten no sea que con ellos se manchen: ¡yo soy Yavé!
32. Ponte en pie ante un anciano y honra a las personas mayores; esto es temer a tu Dios: ¡yo soy Yavé!
33. Cuando un forastero viva junto a ti, en tu tierra, no lo molestes.
34. Al forastero que viva con ustedes lo mirarán como a uno de ustedes y lo amarás como a ti mismo, pues ustedes también fueron forasteros en Egipto: ¡yo soy Yavé, tu Dios!
35. No cometan injusticia en los juicios, ni en medidas de longitud, de peso o capacidad;
36. usen balanzas justas, peso, medida y sextuario justos: ¡yo soy Yavé, el Dios de ustedes, que los saqué del país de Egipto!
37. Guarden todas mis normas y mis mandamientos. Ustedes los pondrán en práctica: ¡yo soy Yavé!»
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
1. Oh Dios, los paganos han entrado en tu heredad, han profanado tu santuario, y a Jerusalén la han dejado en ruinas.
2. Arrojaron los cuerpos de tus siervos como carroña a las aves de rapiña y la carne de tus fieles, a las fieras.
3. Derramaron la sangre como el agua en torno a Jerusalén y no había ningún sepulturero.
4. Somos una vergüenza ante nuestros vecinos, objeto de risa y burla de nuestro derredor.
5. ¿Hasta cuándo, Señor, durará tu cólera? ¿tus celos quemarán siempre como fuego?
6. Descarga tu furor sobre los paganos, sobre la gente que no te conoce, sobre los reinos que no invocan tu nombre.
7. Pues devoraron a Jacob y asolaron tu dominio.
8. No nos tengas rencor por faltas de nuestros padres, que tu misericordia corra a nuestro encuentro, pues ya no podemos más.
9. Ayúdanos, oh Dios, salvador nuestro, en atención a la gloria de tu nombre; líbranos y perdona nuestros pecados en honor a tu nombre.
10. ¿Quieres que digan los paganos: "¿Dónde está su Dios?" Que bajo nuestros ojos conozcan los paganos cómo cobras venganza de la sangre derramada de tus siervos.
11. Que hasta ti llegue la queja del prisionero; con tu potente brazo salva a los condenados a muerte.
12. Paga a nuestros vecinos siete veces, los insultos que te lanzaron, Señor.
13. Y nosotros, tu pueblo, el rebaño de tu redil, te daremos gracias para siempre; de edad en edad diremos tu alabanza.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
"Nunca se canse de rezar e de ensinar a rezar." São Padre Pio de Pietrelcina