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En el día 304, 2 Macabeos 7 destaca el sacrificio y la fe inquebrantable de los Macabeos frente a la persecución. Sabiduría 3-4 nos guía a tener esperanza en la vida eterna y a confiar en Dios, mientras que Proverbios 24:27-29 enfatiza la importancia de planificar y actuar con prudencia.
1. También arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey quiso obligarlos, haciéndolos azotar con nervios de buey, a que comieran carne de cerdo, prohibida por la Ley.
2. Uno de ellos, hablando en nombre de todos, dijo: «¿Qué quieres preguntarnos y saber? Estamos prontos a morir antes que a quebrantar la ley de nuestros antepasados.»
3. El rey se enfureció e hizo poner al fuego ollas y sartenes.
4. Cuando estuvieron ardientes, ordenó que cortaran la lengua al que había hablado en nombre de todos, le arrancaran la piel de la cabeza y le cortaran pies y manos a la vista de sus hermanos y de su madre.
5. Cuando estuvo completamente mutilado, el rey ordenó que, estando todavía vivo, lo acercaran al fuego y lo echaran en una sartén. Mientras el vapor de la sartén se esparcía a lo lejos, los otros se daban valor mutuamente y con la madre para morir con valentía.
6. Y decían: «El Señor Dios todo lo ve y, en realidad, tiene compasión de nosotros, tal como lo anunció Moisés en su cántico. En él dice claramente: El Señor tendrá piedad de sus servidores.»
7. Cuando el primero dejó de este modo la vida, trajeron al suplicio al segundo. Después de haberle arrancado la piel de la cabeza con los cabellos, le preguntaron: «¿Qué prefieres comer, carne de cerdo o ser torturado en todo tu cuerpo?»
8. El contestó en la lengua de sus padres: «No comeré.» Por lo cual fue también sometido a la tortura.
9. En el momento de entregar el último suspiro dijo: «Asesino, nos quitas la presente vida, pero el Rey del mundo nos resucitará. Nos dará una vida eterna a nosotros que morimos por sus leyes.»
10. Después de esto, castigaron al tercero. Presentó la lengua tan pronto como se lo mandaron, y extendió sus manos con intrepidez,
11. tuvo además el valor de declarar: «De Dios he recibido estos miembros, pero por amor a sus leyes los desprecio, y de Dios espero recobrarlos.»
12. El propio rey y su corte se conmovieron por el valor de ese joven que despreciaba sus sufrimientos.
13. Una vez muerto éste, sometieron al cuarto a las mismas torturas.
14. A punto de expirar, se expresó así: «Más vale morir a manos de los hombres y aguardar las promesas de Dios que nos resucitará; tú, en cambio, no tendrás parte en la resurrección para la vida.»
15. Trajeron en seguida al quinto y lo torturaron.
16. Pero él, fijando los ojos en el rey, le decía: «Aunque mortal, tienes la autoridad sobre los hombres y haces lo que quieres. Sin embargo, no pienses que nuestra raza esté abandonada por Dios.
17. Espera un poco y verás su gran poder, cuando te atormente a ti y tus descendientes.»
18. Después de éste trajeron al sexto, quien dijo a punto de morir: «No te equivoques. En verdad, es por causa de nosotros mismos que sufrimos todo esto, porque pecamos contra nuestro propio Dios; por eso nos han pasado cosas asombrosas.
19. Pero tú no te imagines que vas a quedar impune después de haber hecho la guerra a Dios.»
20. Por encima de todo se debe admirar y recordar a la madre de ellos, que vio morir a sus siete hijos en el espacio de un día. Lo soportó, sin embargo, e incluso con alegría, por la esperanza que ponía en el Señor. Llena de nobles sentimientos,
21. animaba a cada uno de ellos en el idioma de sus padres. Estimulando con ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía:
22. «No me explico cómo nacieron de mí; no fui yo la que les dio el aliento y la vida; no fui yo la que les ordenó los elementos de su cuerpo.
23. Por eso, el Creador del mundo, que formó al hombre en el comienzo y dispuso las propiedades de cada naturaleza, les devolverá en su misericordia el aliento y la vida, ya que ustedes los desprecian ahora por amor a sus leyes.»
24. Antíoco pensó que se burlaba de él y sospechó que eran palabras injuriosas. Mientras el menor seguía con vida, no sólo trató de ganarlo con palabras, sino que con juramentos le prometía hacerlo rico y feliz, con tal de que abandonara las tradiciones de sus padres; lo haría su amigo y le confiaría altos cargos.
25. Pero, como el joven no le hacía ningún caso, el rey mandó llamar a la madre y la invitó a que aconsejara a su hijo para salvar su vida.
26. Después de pedírselo dos veces el rey, ella aceptó convencer a su hijo.
27. Se inclinó sobre él y, burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua patria: «Hijo mío, ten compasión de mí, que durante nueve meses te llevé en mi seno y te he amamantado durante tres años, te crié y te eduqué hasta el día de hoy.
28. Te pido, hijo mío, que mirando al cielo y a la tierra y a cuanto hay en ella, conozcas que de la nada hizo Dios todo esto y también el género humano fue hecho así.
29. No temas a ese verdugo, sino que, haciéndote digno de tus hermanos, recibe la muerte para que vuelva yo a encontrarte con tus hermanos en el tiempo de la misericordia.»
30. En cuanto ella terminó de hablar, el joven dijo: «¿Qué esperan? No obedezco las órdenes del rey sino los preceptos de la Ley dada a nuestros padres por Moisés.
31. Y tú, que has inventado tantos suplicios en contra de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.
32. Sepas que nosotros padecemos por nuestros pecados;
33. es verdad que nuestro Señor, que vive, está por breve tiempo enojado para castigarnos y corregirnos, pero de nuevo se reconciliará con sus siervos.
34. Y tú, el más criminal e impío de los hombres, no te pongas orgulloso, ni te dejes arrastrar por tus vanas esperanzas. No levantes tu mano contra los hijos del Cielo,
35. porque todavía no has escapado del juicio de Dios, que todo lo puede y todo lo ve.
36. Ahora mis hermanos han terminado de sufrir un breve tormento por una vida que no se agotará; están ahora en la amistad de Dios. Tú, en cambio, sufrirás las penas merecidas por tu soberbia.
37. Yo con mis hermanos entrego mi cuerpo y mi vida por las leyes de mis padres, invocando a Dios para que pronto se apiade de nuestra raza, y tú, con tormentos y azotes, llegues a confesar que él es el único Dios.
38. Que en mí y en mis hermanos se detenga la cólera del Todopoderoso, que justamente descarga sobre toda nuestra raza.»
39. Muy enojado el rey, se enfureció contra éste más que contra los otros, muy molesto por sus sarcásticas burlas.
40. Así murió también éste sin mancha, plenamente confiado en Dios.
41. Después de todos sus hijos murió también la madre.
42. Todo lo dicho sea bastante para tener noticias de lo acontecido en torno a los sacrificios paganos y de los suplicios que superaron toda imaginación.
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1. Las almas de los justos están en las manos de Dios y ningún tormento podrá alcanzarlos.
2. A los ojos de los insensatos están bien muertos y su partida parece una derrota.
3. Nos abandonaron: parece que nada quedó de ellos. Pero, en realidad, entraron en la paz.
4. Aunque los hombres hayan visto en eso un castigo, allí estaba la vida inmortal para sostener su esperanza:
5. después de una corta prueba recibirán grandes recompensas. Sí, Dios los puso a prueba y los encontró dignos de él.
6. Los probó como al oro en el horno donde se funden los metales, y los aceptó como una ofrenda perfecta.
7. Cuando venga Dios a visitarnos, serán luz, semejantes a la centella que corre por entre la maleza.
8. Gobernarán naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor será su rey para siempre.
9. Los que confiaron en él conocerán la verdad, los que fueron fieles en el amor permanecerán junto a él.
10. Pero los impíos que menospreciaron al justo y renegaron del Señor serán castigados por sus malas intenciones.
11. Sí, ay de aquellos que rechazan la sabiduría y la disciplina: ¡para ellos toda esperanza es vana, todo esfuerzo inútil, toda obra estéril!
12. También son estúpidas sus mujeres, y sus hijos, perversos: una maldición se cierne sobre su descendencia.
13. Feliz la mujer sin hijos si ha permanecido pura, si no ha tenido alguna unión culpable; cuando sean juzgadas las almas, se verán sus frutos.
14. Feliz también el eunuco si no tomó parte en el mal ni tuvo pensamientos de rebelión contra el Señor: su fidelidad será bien recompensada, tendrá un lugar de privilegio en el templo del Señor.
15. Porque cualquier esfuerzo por el bien produce frutos admirables; el verdadero conocimiento es una raíz que nunca se seca.
16. En cambio, los hijos nacidos del adulterio no maduran, la descendencia de una unión ilegítima desaparece.
17. Si llegare a suceder que se prolonga su vida, no serán tomados en cuenta y por último envejecerán sin gloria.
18. Y si mueren jóvenes, será sin esperanza: la espera del juicio no les servirá de consuelo.
19. Sí, una raza malvada está condenada a una suerte cruel.
1. Más vale no haber tenido hijos pero haber actuado bien: uno será entonces considerado tanto por Dios como por los hombres y dejará un recuerdo imperecedero.
2. A una vida tan recta, se la imita cuando se la ve y se la echa de menos cuando desaparece: en la eternidad recibe la corona de gloria porque triunfó en combates perfectos.
3. Al contrario, la numerosa posteridad de un impío no significa nada: sus retoños bastardos no echarán raíces profundas ni se establecerán en tierra firme.
4. Aunque por un tiempo echen brotes, sus débiles ramas serán sacudidas por el viento, y arrancadas por la tempestad.
5. Sus ramas se quebrarán antes de crecer, sus frutos no servirán: ¡demasiado verdes para comerlos, sólo sirven para que los boten!
6. En el día del juicio, los hijos nacidos de uniones culpables testimoniarán en contra del pecado de sus padres.
7. El justo en cambio, aunque muera prematuramente, encontrará su descanso.
8. La edad que merece el respeto no depende de la duración de la vida, ni se mide por el número de años.
9. ¡ El verdadero conocimiento es como tener los cabellos blancos! Una vida sin mancha equivale a una edad madura.
10. Era recto, agradó a Dios que lo amó; pero como vivía en medio de los pecadores, fue sacado de allí.
11. Dios lo sacó por temor a que el mal corrompiera su inteligencia o que su alma se dejara seducir por la mentira.
12. Porque la fascinación del mal oculta los verdaderos valores y los reclamos del deseo conmueven a un alma sin malicia.
13. Acabó pronto, pero había recorrido ya un largo camino.
14. Su alma era preciosa a los ojos del Señor, por eso la retiró pronto de su ambiente corrompido. La gente al ver eso no entendió; no comprendieron
15. que la benevolencia y la misericordia de Dios acompañan a sus elegidos, y que él vela por los suyos.
16. El justo que muere condena a los impíos que sobreviven, una vida joven que llega pronto a la perfección, denuncia la vejez interminable de los malvados.
17. Verán pues la muerte del sabio, pero sin comprender las intenciones divinas al respecto, ni por qué el Señor lo puso a resguardo.
18. Al ver eso podrán tal vez reírse, pero el Señor también se reirá de ellos
19. cuando a su vez sean cadáveres despreciables y estén sin defensa entre los muertos. Porque el Señor los reducirá al silencio y los precipitará de cabeza; los arrancará de cuajo y los destruirá irremediablemente: entonces sabrán lo que es el dolor, cuando todos los hayan olvidado.
20. Se presentarán temblando cuando se haga el recuento de sus pecados, y sus crímenes se alzarán frente a ellos.
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27. Comienza por tu trabajo de afuera, preocúpate en primer lugar de tus campos; después de eso podrás agrandar tu casa.
28. No atestigues a la ligera contra tu prójimo, ¿querrías pues mentir?
29. No digas: "¡Le haré lo que me hizo!"
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"Diante de Deus ajoelhe-se sempre." São Padre Pio de Pietrelcina