Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día 209, Isaías 39-40 presenta profecías y advertencias que resaltan el poder y la soberanía de Dios. Ezequiel 1 revela una visión impactante de la gloria divina, que inspira reverencia y admiración. Proverbios 11:29-31 ofrece orientación sobre la responsabilidad, la justicia y las consecuencias de las decisiones, fortaleciendo nuestro discernimiento espiritual.

Capítulo 39

1. En aquel tiempo, Merodac-Baladán, hijo de Baladán, rey de Babilonia, mandó cartas y un regalo a Ezequías al enterarse de su enfermedad y de su curación.

2. Ezequías estuvo tan contento que enseñó a los mensajeros la sala del tesoro, con la plata, el oro, los perfumes, los aceites aromáticos, como también su arsenal y todo lo que había en sus bodegas. Nada quedó de su palacio y de sus dependencias que no se lo mostrase Ezequías.

3. Entonces Isaías vino a ver a Ezequías y le preguntó: «¿Qué han dicho esos hombres? ¿De dónde venían?» Y Ezequías respondió: «Han venido de un país lejano, de Babilonia.»

4. Isaías le preguntó: «¿Qué han visto en tu palacio?» Ezequías respondió: «Han visto todo lo que hay en mi palacio. No ha quedado nada en mis almacenes que no les haya mostrado.»

5. Entonces Isaías dijo a Ezequías: «Escucha la palabra de Yavé de los Ejércitos:

6. Vendrán días en que todo lo que hay en tu palacio y todo lo que han atesorado tus padres hasta el día de hoy será llevado a Babilonia y no quedará nada.

7. E incluso tus hijos, que tú has engendrado, servirán como eunucos en el palacio del rey de Babilonia.»

8. Ezequías dijo a Isaías: «Es buena la palabra de Yavé que has anunciado.» Pues pensaba: «En mi vida, por lo menos, habrá paz y seguridad.»

Capítulo 40

1. Consuelen, dice Yavé, tu Dios, consuelen a mi pueblo.

2. Hablen a Jerusalén, hablen a su corazón, y díganle que su jornada ha terminado, que ha sido pagada su culpa, pues ha recibido de manos de Yavé doble castigo por todos sus pecados.

3. Una voz clama: «Abran el camino a Yavé en el desierto; en la estepa tracen una senda para Dios;

4. que todas las quebradas sean rellenadas y todos los cerros y lomas sean rebajados; que se aplanen las cuestas y queden las colinas como un llano.»

5. Porque aparecerá la gloria de Yavé y todos los mortales a una verán que Yavé fue el que habló.

6. Una voz dice: «Grita.» Y yo respondo: «¿Qué he de gritar?» La voz dice: «Toda carne es hierba, y toda su delicadeza como flor del campo.

7. La hierba se seca y la flor se marchita cuando sobre ella pasa el soplo de Yavé.»

8. La hierba se seca y la flor se marchita, mas la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.

9. Sube a un alto cerro tú que le llevas a Sión una buena nueva. ¡Haz resonar tu voz, grita sin miedo, tú que llevas a Jerusalén la noticia! Diles a las ciudades de Judá: «¡Aquí está su Dios!»

10. Sí, aquí viene el Señor Yavé, el fuerte, el que pega duro y se impone. Trae todo lo que ganó con sus victorias, delante de él van sus trofeos.

11. Como pastor, lleva a pastar a su rebaño, y su brazo lo reúne toma en brazos a los corderos, y conduce a las paridas.

12. ¿Quién cerró su mano sobre el agua del mar, o tomó las dimensiones del cielo? ¿Quién recogió todas las arenas del globo, o pesó las montañas en una romana y los cerros en una balanza?

13. ¿Y quién sondeó el espíritu de Yavé, o fue su consejero para guiarlo?

14. ¿A quién habrá consultado para entender mejor, para saber cómo se administra justicia o para estar al día en los métodos más prácticos?

15. Las naciones son como una gota en el borde del vaso, como un polvillo que se deja en la balanza. ¿Las tierras de ultramar ? Son sólo un granito de arena.

16. El Líbano no sirve para encender su hoguera, y sus animales no alcanzan para quemarlos en su templo.

17. Todos los países son como nada delante de él, valen un cero, no se toman en cuenta.

18. ¿Con quién podrán comparar a Dios y qué representación darán de él?

19. ¿Acaso la estatua que fundió el artista, y que el joyero revistió de oro con cadenas de plata? (20 Un hábil escultor busca una palmera escogida y de allí saca madera que no se pudre para levantar una estatua bien firme.)

21. ¿No lo sabían, o no habían oído hablar de eso? ¿No se lo enseñaron desde el comienzo para que entendieran cómo se fundó la tierra?

22. El vive más allá del techo de la tierra, desde allí sus habitantes parecen hormigas. Ha estirado los cielos como una tela, los ha extendido como una carpa para vivir.

23. Reduce a la nada a los grandes y hace desaparecer a los gobernantes de la tierra.

24. Apenas han sido plantados o sembrados, apenas su tallo ha echado raíces en el suelo, sopla sobre ellos y se secan, y un viento fuerte se los lleva como paja.

25. «¿Con quién podrán ustedes compararme, o quién será igual a mí?», dice el Santo.

26. Pongan la cara hacia arriba y miren: ¿Quién ha creado todos esos astros? El, él mismo, que hace salir en orden su ejército, y que llama a cada estrella por su nombre. Su fuerza es tan grande y su poder tan inmenso, que ninguna se hace la desentendida.

27. ¿Por qué dices tú, Jacob, y lo repites tú, Israel: «Yavé no me mira, mi Dios no se preocupa por mis derechos»?

28. ¿Acaso no lo sabes, o no lo has oído? Yavé es un Dios eterno que ha creado hasta los extremos del mundo. No se cansa ni se fatiga y su inteligencia no tiene límites.

29. El da la fuerza al que está cansado y robustece al que está débil.

30. Mientras los jóvenes se cansan y se fatigan y hasta pueden llegar a caerse,

31. los que en El confían recuperan fuerzas, y les crecen alas como de águilas. Correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.»

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1. El año treinta, el día quinto del cuarto mes, encontrándome entre los desterrados, a orillas del río Quebar, se abrió el cielo y contemplé visiones divinas.

2. El día quinto del mes, el año quinto de la deportación del rey Joaquín,

3. la palabra de Yavé fue dirigida al sacerdote Ezequiel, hijo de Buzi, en el país de los caldeos, a orillas del río Quebar. Yavé puso su mano sobre mí.

4. Yo miré: un viento huracanado venía del norte. Vi una gran nube: En medio de ella un fuego ardiente irradiaba luz, y el centro era como de metal incandescente.

5. En medio del fuego había cuatro seres vivos con forma humana.

6. Sin embargo, cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas.

7. Sus piernas eran rectas, con pezuñas como las de buey; brillaban como bronce pulido.

8. Bajo sus alas, en los cuatro costados, tenían manos de hombre. Las alas de los cuatro

9. se tocaban unas con otras. Al andar no se volvían a ningún lado: iban derecho siguiendo una de sus caras.

10. Vistos de frente, los cuatro seres tenían aspecto humano, pero la cara derecha de su cuerpo era cara de león, y su cara izquierda, cara de toro. Los cuatro tenían tambiénuna cara de águila.

11. Sus alas estaban desplegadas hacia arriba; cada uno tenía dos alas que se juntaban con las de sus compañeros, y dos alas que le cubrían el cuerpo.

12. Cada uno de ellos iba derecho siguiendo una de sus caras, iban hacia donde el espíritu los empujaba y al caminar no se daban vuelta.

13. Entre los seres había como carbones ardientes: se diría que había un baile de antorchas entre esos seres; el fuego iluminaba, y del fuego surgían relámpagos.

14. Esos seres iban y venían como el relámpago.

15. Al mirar bien a esos seres, vi que, en el suelo, había una rueda al lado de cada uno de ellos.

16. Esas ruedas centelleaban como piedras preciosas, y las cuatro tenían la misma forma. Cada rueda era doble: parecía como dos ruedas entrecruzadas.

17. De ese modo podían avanzar en las cuatro direcciones, sin tener que dar vuelta.

18. Tenían una llanta muy grande y de aspecto aterrador, porque las cuatro tenían ojos por todo el derredor.

19. Cuando los seres avanzaban, las ruedas avanzaban al lado de ellos; cuando los seres se elevaban desde la tierra, las ruedas también se elevaban.

20. Los seres iban adonde el Espíritu quería, y las ruedas también iban allá porque el espíritu que estaba en los seres estaba también en las ruedas.

21. Cuando ellos avanzaban, éstas avanzaban; cuando se detenían, se detenían éstas; cuando se elevaban desde la tierra, las ruedas igual se elevaban, porque el espíritu del ser estaba también en cada una de las ruedas.

22. Por encima de los seres se veía una como plataforma de cristal resplandeciente;

23. bajo la plataforma sus alas se erguían paralelas unas a otras .

24. Oí entonces el ruido de sus alas, como el ruido de aguas caudalosas, como la voz del Dios Todopoderoso. Cuando caminaban se sentía un ruido como de tempestad, como el estruendo de una multitud; cuando se detenían replegaban sus alas.

25. Un ruido se oía desde la plataforma que estaba encima de sus cabezas.

26. Sobre ésta se veía como una piedra de zafiro en forma de trono y, en esta forma de trono, a un ser que tenía una apariencia humana en su parte superior.

27. Lo vi como rodeado de metal incandescente, sumergido en el fuego que proyectaba luz.

28. La luz que lo rodeaba tenía el aspecto del arcoiris que se ve en las nubes en los días de lluvia. Esa visión era una imagen de la Gloria de Yavé, cuando lo vi me tiré de bruces al suelo; oí entonces una voz que me habló.

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29. El que no sabe ordenar su casa cosechará sólo el viento, el tonto terminará sirviendo al sabio.

30. El fruto del justo es un árbol de vida, los malvados serán arrancados antes de tiempo.

31. El justo recibe lo que merece en esta tierra, y más todavía el malvado y el pecador.

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"Quanto mais se caminha na vida espiritual, mais se sente a paz que se apossa de nós." São Padre Pio de Pietrelcina