Plan de lectura completo
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
En el día 165, seguimos los altibajos de los reinados de Judá e Israel. 1 Reyes 15-16 y 2 Crónicas 16-17 destacan la fidelidad y las fallas de los reyes, mostrando cómo la obediencia a Dios determina la prosperidad o la decadencia. El Cantar de los Cantares 4 celebra el amor y la atracción, reflejando la belleza y la intimidad que deben estar presentes tanto en las relaciones humanas como en la experiencia espiritual.
1. Abiam comenzó a reinar en Judá el año dieciocho del reinado de Jeroboam,
2. y reinó tres años en Jerusalén. Su madre, Maacá, era hija de Absalón.
3. No sirvió de todo corazón a Yavé, su Dios, como lo había hecho su antepasado David, sino que siguió cometiendo los mismos pecados de su padre.
4. Sin embargo, Yavé había prometido a David que su lámpara quedaría encendida en Jerusalén, que guardaría a su hijo después de él y ampararía a Jerusalén.
5. Es que David había seguido los rectos caminos de Yavé y no se había apartado en ningún momento de todo lo que Yavé le ordenó, excepto en el asunto de Urías, el heteo. Lo demás referente a Abías y todo lo que hizo está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Judá.
7. Hubo continua guerra entre Abías y Jeroboam.
8. Cuando murió, lo sepultaron en la ciudad de David y le sucedió su hijo Asá.
9. Asá comenzó a reinar en Judá el año veinte del reinado de Jeroboam en Israel.
10. Reinó cuarenta y un años en Jerusalén. Su abuela era Maacá, hija de Absalón.
11. Asá siguió los ejemplos de David, su antepasado, portándose correctamente a los ojos de Yavé, como David.
12. Expulsó del país a todos los afeminados y destruyó los ídolos que sus padres habían construido.
13. Incluso quitó a su abuela Maacá el título de Gran Dama, porque había hecho un altar a Aserá.
14. Asá derribó este altar y lo quemó en el torrente de Cedrón. No hizo desaparecer los altares de los santuarios de lomas, pero su corazón estuvo siempre del todo con Yavé.
15. Llevó a la Casa de Yavé las ofrendas consagradas por su padre y sus propias ofrendas: oro, plata, alhajas y otros objetos.
16. Hubo guerra entre Asá y Basá, rey de Israel, toda su vida.
17. Basá, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Rama para cortar las comunicaciones a Asá, rey de Judá.
18. Sacó entonces Asá toda la plata y el oro que quedaban en los tesoros de la Casa de Yavé y en los tesoros de la casa del rey, se lo dio a uno de sus servidores y lo mandó a Ben-Hadad, hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Aram, que habitaba en Damasco, para que le dijera:
19. «Hagamos un pacto como lo hubo entre tu padre y el mío. A cambio de este oro y plata que te mando, dígnate romper tu pacto con Basá, rey de Israel, para que deje de atacarme.»
20. Ben-Hadad escuchó al rey Asá y envió a sus oficiales contra las ciudades de Israel, conquistando Iyón, Dan y Abel-Beet-Maacá, todo el Quineret y toda la tierra de Neftalí.
21. Cuando Basá lo supo suspendió las fortificaciones de Rama y regresó a Tirsa.
22. Entonces el rey Asá convocó a todo Judá sin excepción. Se llevaron la piedra y la madera con que Basá fortificaba Rama y el rey Asá fortificó con ellas Gueba de Benjamín y Mizpá.
23. Lo demás referente a Asá, su valentía y las ciudades que conquistó, todo lo que hizo está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Judá. Un dato más: en su ancianidad enfermó de los pies.
24. Cuando murió, lo sepultaron en la ciudad de David, su antepasado, y le sucedió su hijo Josafat.
25. Nadab, hijo de Jeroboam, comenzó a reinar en Israel, el segundo año del reinado de Asá, rey de Judá, y reinó dos años.
26. Se portó mal con Yavé, pues imitó a su padre e hizo cometer a Israel los mismos pecados.
27. Basá, hijo de Ajías, de la tribu de Isacar, conspiró contra él y lo mató en Guibetón de los filisteos, cuando Nadab y todo Israel estaban asediando esta ciudad.
28. Basá lo hizo morir el año tercero de Asá, rey de Judá, y reinó en su lugar.
29. Hecho rey, mató a toda la familia de Jeroboam, no dejando a nadie de ella con vida, hasta exterminarlos a todos, según había dicho Yavé por boca de su siervo el profeta Ajías de Silo.
30. Esto sucedió por los pecados que Jeroboam cometió e hizo cometer a Israel y con los que hizo enojarse a Yavé, Dios de Israel.
31. Lo demás referente a Nadab y cuanto hizo está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Judá.
32. Hubo guerra entre Asá, rey de Judá, y Basá, rey de Israel, mientras vivieron.
33. Basá, hijo de Ajías, comenzó a reinar sobre Israel en la ciudad de Tirsa el año tercero de Asá, rey de Judá. Reinó veinticuatro años,
34. y se portó mal con Yavé, siguiendo el camino de Jeroboam y los pecados con que había hecho pecar a Israel.
1. Entonces Jehú, hijo de Jananí, recibió de Yavé el encargo de condenar a Basá:
2. «Yo te levanté del polvo y te puse como jefe de mi pueblo de Israel, pero tú has seguido el mal camino de Jeroboam y enseñaste a Israel a pecar y a molestarme con sus pecados.
3. Por eso barreré el recuerdo de Basá y de su familia; trataré a su familia como traté a la de Jeroboam.
4. Los que de entre ellos mueran en la ciudad serán para los perros, y a los que mueran en el campo se los comerán las aves.»
5. Lo demás referente a Basá, a sus guerras y todo lo que hizo está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Israel.
6. Cuando murió Basá, lo sepultaron en Tirsa y le sucedió su hijo Elá.
7. La palabra de Yavé había sido dirigida por boca del profeta Jehú, hijo de Jananí, contra Basá y contra su familia, por todo el mal que hizo a los ojos de Yavé, irritándolo con sus obras como había hecho la familia de Jeroboam, y también por haberlo exterminado a él y a toda su familia.
8. Elá, hijo de Basá, empezó a reinar en Israel, en la ciudad de Tirsa, el año veintiséis de Asá, rey de Judá. Reinó dos años.
9. Su servidor Zimri, jefe de la mitad de los carros de guerra, conspiró contra él. Y aprovechando que se puso a tomar hasta emborracharse en casa de Arsá, gobernador de Tirsa,
10. entró Zimri y lo mató, el año veintisiete de Asá, rey de Judá, y reinó en su lugar.
11. Al tomar el poder, apenas se hubo sentado en el trono, mató a toda la familia de Basá, sin dejar ningún hijo, pariente, ni amigo.
12. Zimri exterminó toda la familia de Basá, como Yavé lo había dicho a Basá, por boca del profeta Jehú,
13. por todos los pecados que Basá y Elá, su hijo, cometieron e hicieron cometer a Israel, provocando con sus vanos ídolos la indignación de Yavé, Dios de Israel.
14. Lo demás referente a Elá, y todo lo que hizo, está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Israel.
15. El reinado de Zimri, en Tirsa, el año veintisiete de Asá, rey de Judá, no duró más de seis días.
16. Pues el ejército estaba sitiando Guibetón de los filisteos y, cuando llegó al campamento la noticia de que Zimri había conspirado y dado muerte a Elá, proclamaron rey a Omrí ese mismo día.
17. Omrí, pues, y todo Israel con él subieron de Guibetón y sitiaron Tirsa.
18. Cuando Zimri vio que la ciudad iba a ser tomada, entró en la fortificación de la casa del rey, prendió fuego al palacio real y murió.
19. Así fue castigado por haber hecho lo que desagrada a Yavé, ya que anduvo por el camino de Jeroboam e hizo pecar a Israel de la misma manera.
20. Lo demás referente a Zimri y la conspiración que tramó está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Israel.
21. Entonces el pueblo de Israel se dividió en dos bandos. Unos querían dar el poder a Tibní y los otros a Omrí.
22. Los partidarios de Omrí ganaron a los de Tibní, al que mataron, y reinó Omrí.
23. Omrí comenzó a reinar en Israel en el año treinta y uno de Asá, rey de Judá, y reinó doce años, seis de ellos en Tirsa.
24. Luego compró a Semer el cerro de Samaria por dos talentos de plata. Construyó sobre el cerro y llamó Samaria a esta ciudad, del nombre de Semer, al que había pertenecido el cerro.
25. Omrí se portó mal con Yavé, siendo peor que cuantos lo precedieron.
26. Fue en todo por el camino de Jeroboam, hijo de Nabat, e hizo pecar a Israel de la misma manera, irritando a Yavé, su Dios, con sus vanos ídolos.
27. Lo demás referente a Omrí y todas las guerras que hizo está escrito en el libro de los Hechos de los reyes de Israel.
28. Cuando murió Omrí, lo sepultaron en Samaria y le sucedió su hijo Ajab.
29. Ajab, hijo de Omrí, comenzó a reinar sobre Israel el año treinta y ocho de Asá, rey de Judá, y reinó veintidós años en su capital, Samaria.
30. Ajab se portó muy mal con Yavé, y fue peor que todos los reyes anteriores.
31. Le pareció poco imitar los pecados de Jeroboam, pues tomó por esposa a Jezabel, hija de Etbal, rey de los sidonios, por lo que se puso a servir a su dios Baal, y se postraba ante él.
32. Levantó un altar para Baal en el templo de Baal que construyó en su capital, Samaria.
33. También puso un tronco sagrado y con todo lo que hizo ofendió a Yavé más que todos los anteriores reyes de Israel.
34. En su tiempo, Jiel de Betel reedificó la ciudad de Jericó. Cuando puso los cimientos, ofreció en sacrificio a Abiram, su primer nacido, y cuando colocó las puertas de la ciudad, sacrificó a Segub, su hijo menor. Así se cumplió una palabra que Josué, hijo de Nun, había dicho de parte de Yavé.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
1. El año treinta y seis del reinado de Asá subió Basá, rey de Israel, contra Judá, y fortificó a Ramá, para cortar las comunicaciones a Asá, rey de Judá.
2. Sacó entonces Asá plata y oro de los tesoros de la Casa de Yavé y de la casa del rey, y los envió a Ben-Hadad, rey de Aram, que vivía en Damasco, al que dijo:
3. «Hagamos una alianza como la hubo entre mi padre y tu padre; te envío plata y oro; ven, rompe tu alianza con Basá, rey de Israel, para que se aleje de mí.»
4. Ben-Hadad escuchó al rey Asá y envió a los jefes de su ejército contra las ciudades de Israel; conquistó Iyón, Dan, Abel-Maim y todos los depósitos de las ciudades situadas en Neftalí.
5. Cuando Basá lo supo, suspendió las fortificaciones de Ramá e hizo parar su obra.
6. Entonces el rey Asá tomó a todo el pueblo de Judá y se llevaron de Rama las piedras y maderas que Basá había empleado para la construcción; y con ellas fortificó Gueba y Masfá.
7. En aquel tiempo el vidente Janani fue donde Asá, rey de Judá, y le dijo: «Porque te has apoyado en el rey de Aram y no en Yavé, tu Dios, por eso se ha escapado de tu mano el ejército del rey de Aram.
8. ¿Acaso los etíopes y los libios no formaban un ejército numeroso con carros e innumerables caballerías? Y, sin embargo, porque pusiste tu confianza en Yavé, él los entregó en tu mano.
9. Porque los ojos de Yavé recorren toda la tierra para fortalecer a los que le sirven de todo corazón. Pero has procedido neciamente en esta ocasión y por eso de aquí en adelante tendrás guerras.»
10. Asá se enojó contra el vidente y lo encadenó en la cárcel, pues estaba enojado con él por lo que había dicho. En este tiempo Asá maltrató también a gente del pueblo.
11. Los hechos de Asá, del comienzo al fin, están escritos en el Libro de los Reyes de Judá y de Israel.
12. El año treinta y nueve de su reinado, Asá enfermó de los pies, de una enfermedad muy grave. En su enfermedad no consultó a Yavé, sino a los médicos.
13. Murió Asá el año cuarenta y uno de su reinado
14. y lo sepultaron en el sepulcro que se había hecho en la ciudad de David. Lo pusieron sobre un lecho que habían llenado de aromas preparados según el arte de perfumería y, por él, se quemaron perfumes en enorme cantidad.
1. En su lugar reinó su hijo Josafat, el cual se fortificó contra Israel.
2. Puso guarniciones en todas las ciudades amuralladas de Judá, gobernadores en todo el país de Judá y en las ciudades de Efraím que Asá, su padre, había conquistado.
3. Yavé estuvo con Josafat porque anduvo por los caminos que había seguido su padre David y no buscó a los Baales,
4. sino que buscó al Dios de sus padres, andando conforme a sus mandamientos, sin imitar lo que hacía Israel.
5. Yavé fortaleció su poder. Todo Judá traía regalos a Josafat, que iba adquiriendo grandes riquezas y honores.
6. Se entusiasmó por las cosas de Yavé, hasta que hizo desaparecer del país de Judá los santuarios de lomas y los troncos sagrados.
7. El año tercero de su reinado envió a sus oficiales Ben-Jail, Abdías, Zacarías, Natanael y Miqueas para que enseñasen en las ciudades de Judá,
8. y con ellos a los levitas Semaías, Netanías, Zebadías, Asael, Semiramot, Jonatán, Adonías, Tobías, Tabadonías y con estos levitas a los sacerdotes Elisamá y Joram.
9. Enseñaron, pues, en Judá, llevando consigo el libro de la Ley de Yavé. Recorrieron todas las ciudades de Judá enseñando al pueblo.
10. El terror de Yavé se apoderó de todos los reinos y países que rodeaban a Judá, de manera que no hicieron guerra contra Josafat.
11. Había filisteos que traían a Josafat presentes y plata como tributo, también los árabes le traían ganado menor: siete mil setecientos carneros y siete mil setecientos machos cabríos.
12. Así Josafat iba haciéndose cada vez más poderoso y edificó en Judá castillos y ciudades de almacenamiento.
13. Josafat tenía mucha mano de obra en las ciudades de Judá, y tuvo una guarnición de guerreros escogidos en Jerusalén.
14. Esta es la lista por sus casas paternas: Por la tribu de Judá: Adua mandaba los jefes de millares; trescientos mil hombres valientes estaban a su cargo.
15. Sus ayudantes eran: Yojanan, el cual mandaba a doscientos ochenta mil hombres,
16. y Amasías, hijo de Zicrí, que servía como voluntario para Yavé y mandaba a doscientos mil hombres valientes.
17. Para la tribu de Benjamín: Eliada, valiente guerrero, tenía a sus órdenes doscientos mil hombres armados con arco y escudo.
18. A su lado estaba Jozabad con ciento ochenta mil hombres armados.
19. Estos eran los que estaban al servicio del rey, sin contar los que había puesto de guarnición en las ciudades amuralladas por todo el país de Judá.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
1. ¡Qué bella eres, amada mía, qué bella eres! Tus ojos son como palomas detrás de tu velo.
2. Tus cabellos, como un rebaño de cabras que ondulan por las pendientes de Galaad. Tus dientes, ovejas esquiladas que acaban de bañarse, cada una tiene su melliza y ninguna la ha perdido.
3. Tus labios son una cinta roja, y tu hablar es encantador. Tus mejillas son las mitades de una granada a través de tu velo.
4. Tu cuello es como la torre de David, levantada para dominar; de ella cuelgan mil escudos, todos escudos de valientes.
5. Tus dos pechos, cervatillos coquetones, mellizos de gacela.
6. Antes de que sople la brisa del día, y se vayan las sombras, me iré al monte de la mirra, al cerro del incienso.
7. Eres toda hermosa, amada mía, en ti no hay ningún defecto.
8. Ven del Líbano, novia mía, ven hasta acá del Líbano, deja lo alto del Amaná, las cumbres del Samir y del Hermón, moradas de leones, guaridas de leopardos.
9. Me robaste el corazón, hermana mía, novia mía, me robaste el corazón con una sola mirada tuya, con una sola de las perlas de tu collar.
10. ¡Qué amorosas son tus caricias, hermana mía, novia mía! ¡Más delicioso es tu amor que el vino! Y el olor de tus perfumes supera a cualquier otro.
11. Los labios de mi novia destilan pura miel; debajo de tu lengua se encuentra leche y miel, y la fragancia de tus vestidos es la de los bosques del Líbano.
12. Un jardín cercado es mi hermana, mi novia, huerto cerrado y manantial bien guardado.
13. Tu tierra regada da un jardín de granadas con abundancia de frutos exquisitos y de hierbas aromáticas.
14. nardo y azafrán, clavo de olor y canela, con todos los árboles de incienso, mirra y áloe con los mejores perfumes.
15. Fuente de los jardines, manantial de aguas vivas, corrientes que bajan del Líbano. Ella:
16. Soplen, vientos del norte y del desierto, soplen en mi huerto para que se expandan sus aromas, y así entre mi amado en su huerto y coma de sus exquisitos frutos.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina